Pares académicos brindaron informe preliminar de autoevaluación

 

 

En el orden usual. Beatriz Rodrigo, Carlos Atoche y Federico Martín Torres. Los pares académicos que visitaron la Universidad Estatal a Distancia (UNED), en el marco del proceso que lleva a cabo la universidad para que el Sistema Nacional de Acreditación de la Educación Superior (SINAES) acredite el Programa de Administración de Empresas perteneciente a la Escuela de Ciencias de la Administración (ECA), rindieron ayer un primer informe.

    

Beatriz Rodrigo Moya, de la UNED España; Carlos Atoche Kong, de la Business School de México y Federico Martín Torres Carballo, de Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC), estuvieron en la UNED la semana anterior entrevistando a autoridades universitarias, académicos, profesores estudiantes, egresados y empleadores, entre otros, para evaluar la calidad del programa en particular y de la UNED en general.

 

Carlos Atoche fue en el vocero de los académicos. Inició su intervención ofreciendo una visión general de la universidad. Celebró la alta identificación de los estudiantes con la carrera, la buena disposición de los profesores de atender al estudiantado y la calidad, así como la disponibilidad de materiales didácticos.

  

En el componente de personal académico destacaron fortalezas como la estabilidad y nivel de los docentes; además, la existencia de departamentos consolidados que brindan soporte técnico a la academia, tal es el caso de la Dirección de Producción de Materiales Didácticos.

 

La principal debilidad señalada en este componente fue el bajo volumen de investigación y producción académica. En este sentido, sugirieron una serie de mejoras, entre las que destacan: diseñar una estrategia para aumentar el tiempo que los docentes dedican a la investigación y consultorías, también contratar a docentes investigadores.

  

Referido al curriculum encontraron varias oportunidades de mejora; citaron la necesidad de implementar mecanismos de medición de resultados de actividades como objetivos de aprendizaje; de competencias profesionales y personales por medio de consulta a graduados; de fijación de deserción y permanencia de estudiantes.

 

Otro componente es el de estudiantes. "Aquí encontramos un soporte sólido en reglamentos y estructuras organizacionales, así como en roles para apoyar al alumno que estudia a distancia; no obstante, hay deficiencias en los mecanismos que la universidad utiliza para hacerles llegar esa información a la población estudiantil; solo la conocen entre 30% y 40%. Cabe destacar que, pese a lo anterior, la difusión de los servicios académicos sí es masiva, ya que cubre más de 90% de alumnos", dijo el académico.

  

Atoche, a título personal, hizo referencia a un tema nunca antes abordado por un par académico, el ingreso de los estudiantes a la universidad. Asegura que la institución presenta una debilidad en la selección de alumnos, debido a los escasos requisitos de ingreso que solicita. En ese sentido, propuso revisar, si es posible, la selección de estudiantes a la ECA por medio de entrevistas o promedios mínimos.

 

Eduardo Castillo, director de la ECA, manifestó que el señalamiento le llamó la atención y advierte que el tema, si se analiza, debe ser con sumo cuidado porque se contrapone con la misión de la universidad. Apuntó que para mejorar en el tema de investigación y formación profesional sí empezarán a trabajar en el corto plazo.

 

Los pares académicos junto a algunos funcionarios de la UNED.

  

El componente de administración de la carrera lo valoraron en términos generales de manera positiva. Comprobaron la buena regulación de procesos administrativos, la presencia de una jerarquía de autoridades académicas, así como de instancias que participan en la gestión y el desarrollo de los procesos de enseñanza aprendizaje.

  

Sin embargo, encontraron debilidades en la sistematización de la información y la evaluación del desempeño de la gestión administrativa. Para mejorar recomendaron la sistematización de la evaluación de la gestión académica e incorporar evaluaciones de la calidad de los servicios, entre otros.

 

Por otra parte, consideraron que la infraestructura y el equipamiento de la universidad son adecuados; pero, detectaron diferencias entre los centros universitarios en cuanto a la dotación de laboratorios o bibliotecas, apuntaron además la ausencia de medición en el uso de ese tipo de servicios. En este ámbito recomendaron implementar planes de medición, promover el uso de recursos y actualizar los materiales de la biblioteca física.

  

El último componente analizado fue el de impacto y pertinencia. Los académicos consideraron que este tema se constituye en una debilidad para la ECA. "Si bien, la actualización de los conocimientos de profesores está garantizada, el volumen de investigación está muy por debajo del deseable para una universidad", manifestó Atoche.

  

Frente a estos señalamientos y lo anteriores, Javier Cox, encargado del Programa de Autoevaluación Académica (PAA), se mostró optimista al asegurar: "las debilidades señaladas la universidad ya las ha detectado. La institución podrá darle respuesta al SINAES en el nuevo compromiso de mejoramiento gracias a las acciones que se están llevando a cabo en este momento. El proyecto del Banco Mundial contempla todas las debilidades señaladas y esperamos en el menor plazo posible darles total solución".

 

Ahora la universidad queda a la espera de que el SINAES envíe el informe final. En un plazo no mayor de 30 días hábiles la institución deberá presentar ante dicho órgano acreditador un compromiso de mejoramiento, si este es aceptado se obtendría la acreditación.

  

La acreditación abarcaría el Diplomado, el Bachillerato y la Licenciatura en sus énfasis de Banca y Finanzas, Mercadeo, Producción, Recursos Humanos y Dirección de Empresas.

  

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