Julieta Pinto conjuga vitalidad e inspiración

Con 90 años de edad, la cuentista prepara una nueva obra literaria

 


 

En la terraza de su casa, Julieta Pinto recibió al equipo de la UNED.La cuentista costarricense Julieta Pinto publicó su primer libro Cuentos de mi tierra a sus 40 años de edad. Desde entonces, “borbollones” de ideas guardadas en su interior asomaron para delinear una valiosa colección literaria que hoy forma parte de los programas de Español del Ministerio de Educación Pública (MEP). Sus obras hablan por ella… y ella habló de sus obras en los encuentros literarios de la Universidad Estatal a Distancia (UNED).

    

Era una tarde lluviosa, pero doña Julieta abrió las puertas de su casa en San Rafael de Alajuela para recibir al equipo de la UNED, integrado por miembros del Programa de Promoción Cultural y Recreativa de la Dirección de Extensión Universitaria, del Programa de Producción de Material Audiovisual (PPMA) y de la Cátedra de Lengua y Literatura de la Escuela de Ciencias Sociales y Humanidades (ECSH).

  

Su casa, inmersa en una finca, la finca que la vio nacer un julio de 1921, fue el escenario idóneo para hablar de lo que a ella más la apasiona: la literatura, sus obras, sus recuerdos de infancia y una militancia política que prefiere omitir, aunque dejó salir su profunda admiración por don Pepe Figueres Ferrer (1906-1990).

  

Allí en una terraza, dieron rienda suelta al relato, al recuerdo y la esperanza. Sí, esperanza por un mejor país, una mejor sociedad, un mejor ser humano; así lo dijo doña Julieta. Sentada en una mecedora de madera, dijo tener preguntas acerca de la vida que no ha podido contestar aún a sus 90 años de edad.

  

“Hoy tengo preguntas que a mis 90 años no les tengo contestación. Siempre hay interrogantes que sigue uno pensando y pensando y no encuentra razones. La literatura en cambio da respuesta a otras cosas. La escritura es un milagro, es una necesidad. He escrito todos mis libros por una necesidad: si no los escribía me ahogaba, tenía que expresar lo que tenía adentro”, comentó.

  

Su ingreso a la vida académica comienza, según dice, algo tarde. Llega a la universidad y eso le cuesta su matrimonio, pero encuentra en el recinto a su profesor de castellano, Isaac Felipe Azofeifa, su mentor. “Me dijo que sabía que yo podía escribir. Me dijo que él quería ver cada semana un cuento mío como tarea y así hice los Cuentos de la tierra, que publiqué a mis 40 años por consejo de mi profesor”, recordó.

  

Sus sólidos pasos en la literatura pronto le dieron reconocimiento. Actualmente sus libros forman parte del programa educativo de Español del MEP para primero, segundo y tercer ciclo. La Editorial de la Universidad Estatal a Distancia (EUNED) le ha publicado obras como El eco de los pasos, El laberinto de los recuerdos, Pizco, El sermón de lo cotidiano, Tata pinto y Tierra de espejismos.

  

Julieta Pinto prefiere escribir en las madrugadas, sentada en su cama.Quien fuera directora de la Escuela de Literatura y Ciencias del Lenguaje de la Universidad Nacional (UNA), afirma “escribir hoy muy lentamente, me canso bastante, antes escribía a ‘borbollones’. Escribo en mi cama, en la madrugada, siempre escribo, ahí es donde siempre combino la pluma y el papel”.

  

Ganadora del Premio Nacional Aquileo Echeverría y del Premio Magón, Pinto asegura tener recuerdos que le alivian el alma al viajar a su infancia, en la que viviendo en la misma finca donde actualmente reside, tuvo la oportunidad de compartir con amigos, en un mundo tan diferente al de hoy. Esos recuerdos le despiertan también el dolor por los niños que sufren, que tienen tantas carencias y pocas expectativas de un futuro mejor.

  

“Parece mentira que siendo nosotros un país tan pequeño y siendo tan fácil combatir la miseria y educar a todos los niños en ambientes distintos, nos cueste tanto. Es muy difícil no ver esas cosas, estamos aquí mismo en un lugar privilegiado donde podemos decir lo que se nos ocurra pero no tenemos las facultades para ayudar a esa gente en pobreza”, agregó.

  

Doña Julieta aseguró sin embargo guardar la esperanza de que Costa Rica mejore las condiciones de muchos de sus habitantes que viven en pobreza. “Siempre tengo la esperanza de que alguien hará algo para lo que realmente vale: el ser humano. Ya no lo veré porque se me acaban los años, pero tengo esa esperanza”, acotó.

  

Precisamente, en esa dirección se dirigió a la audiencia al exclamar: “Ustedes tienen la obligación de ver qué se hace en este país. Deben tomar acciones para ver qué podemos hacer para mejorarlo pues estamos en una situación grave”. A los nuevos escritores, les manifestó: “sigan escribiendo y ojalá que escriban cada vez más”.

  

En 35 minutos, Julieta dio respuesta a las preguntas hechas por Silvia Méndez Anchia y Emilia Fallas (Cátedra de Lengua y Literatura), así como de Mario Valverde Montoya y Adib Abdallah Arrieta (Promoción Cultural). Si desea observar la entrevista completa, puede ingresar a la mediateca del PPMA, a la dirección electrónica http://audiovisuales.uned.ac.cr/mediateca/videos/801/encuentros-literarios:-julieta-pinto

  

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

{jcomments on}