Dialogaron acerca de las medidas especiales de carácter temporal en la administración de justicia

 

 

En Costa Rica 8 de los 22 magistrados son mujeres.

 

Las medidas pretenden acelerar la igualdad de facto entre hombres y mujeres.Las medidas especiales de carácter temporal en la administración de justicia, conocidas en el continente americano como acciones afirmativas, son un concepto establecido en la Convención Sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la mujer (CEDAW), por sus siglas en inglés, de las Naciones Unidas.

    

El artículo cuatro de la Convención manifiesta: "La adopción por los Estados Partes de medidas especiales de carácter temporal encaminadas a acelerar la igualdad de facto entre el hombre y la mujer (...) Estas medidas cesarán cuando se hayan alcanzado los objetivos de igualdad de oportunidad y trato."

  

En el marco de la Cátedra Virtual Justicia y Género, promovida por el Instituto de Estudios de Género de la Universidad Estatal a Distancia (UNED) y por la Fundación Justicia y Género, dos expertas costarricenses se refirieron a estas medidas y su significado, así como a la realidad del sistema de justicia de Costa Rica.

  

Doris Arias, magistrada de la Sala Tercera Penal de la Corte Suprema de Justicia de Costa Rica, dijo durante su conferencia que, habitualmente, en los países latinoamericanos la carrera judicial tiene un sistema de ingreso, promoción y salida de cargo en la administración de la justicia, y que el sistema de carrera judicial permite que los mejores preparados sean los encargados de administrar la justicia.

  

Por otro lado, aseguró que temas como dedicación a la docencia, publicaciones en revistas especializadas, realización de posgrados y los cursos de capacitación no impactan igual a mujeres y hombres pues ellas, por lo general, deben dedicarse a las tareas del hogar. Estas diferencias inciden en las calificaciones que el sistema judicial realiza, lo que se traduce en brechas salariales entre géneros.

  

Aseguró que poco a poco las mujeres han llegado a ocupar 50.5% de los puestos de jueces en el Poder Judicial; sin embargo, esto no implica la igualdad cualitativa pues cuanto más alto es el nivel de calificación profesional se reduce la participación de las mujeres en esos puestos.

  

"Nosotros hicimos un estudio en Costa Rica sobre el acceso a becas y logramos detectar que la mayoría de estas se concedían a hombres que estaban en edad productiva y no tenían responsabilidades familiares", dijo la magistrada Arias.

  

Además, lograron reconocer que el acceso a becas era limitado para las mujeres cuando la entrevista para la concesión de las becas implicaba señalar si la mujer tenía alguien que cuidara a sus hijos mientras realizaba los estudios. Merece la pena destacar que aunque se concedieron pocas becas para mujeres, todas las que viajaron al extranjero para capacitarse, lograron terminar el proceso. No sucedió igual en el caso de los hombres.

  

Otra diferencia señalada fue en el tema de las trayectorias laborales, las cuales, afirma, están diferenciadas por sexo. Explicó que hay materias particularmente escogidas por las mujeres, tal es el caso de familia o violencia contra la mujer; en contraposición derecho penal y contencioso administrativo, materias consideradas duras, son escogidas por hombres.

  

Arias manifestó que "esa trayectoria laboral diferenciada trasciende a la conformación de las distintas Salas, máximos órganos de la administración de justicia. Algunas Salas están conformadas mayoritariamente por hombres y en otras se están integrando recientemente mujeres. Se tiene la intención de variar esta composición e incorporar la variable de género, eso representa una medida especial de carácter temporal."

  

Agregó: "se presentó un proyecto ante la Corte Suprema de Justicia para cambiar la carrera judicial; como era de esperar, no incluye la perspectiva de género; sin embargo, la representación femenina del órgano político de la Corte junto a otras personas están tratando de plantear uno nuevo que incluya la paridad en el nombramiento de la carrera judicial."

  

Manifestó que con esa acción pretenden la participación equilibrada en todos los lugares de decisión, en todos los ámbitos de la vida social, económica y cultural; es decir, una transformación y una articulación de la sociedad. Lo anterior, aseguró, se logra garantizando 50% de representación femenina.

 

Sin embargo, afirmó que la existencia de una Ley de Carrera Judicial no es el mejor instrumento para el cambio social, pero que la legislación puede optimizar la posición de las mujeres en el derecho y la sociedad.

  

Por su parte, Alda Facio, profesora universitaria de Toronto y directora del Programa Mujer Justicia y Género del ILANUD, se refirió a las medidas especiales de carácter temporal contempladas por la CEDAW.

  

Aclaró que las medidas especiales de carácter temporal, deben tener longevidad específica pues se establecen para obtener un resultado específico, a fin de compensar a las mujeres por la discriminación sufrida históricamente. Una vez que se logre, la medida debe eliminarse. Dijo que las hay de todo tipo: reglamentarias, administrativas, legislativas, entre otras.

  

Destacó que para implementar una medida de esta naturaleza se deben tener presentes las diferencias y desigualdades que existen entre las mujeres, por lo tanto, para lograr la verdadera igualdad entre hombres y mujeres es necesario considerar temas como nacionalidad, etnia y región de origen, entre otros.

  

En este sentido, dijo que la igualdad que pretende la CEDAW es la que se entiende como ausencia de discriminación y no como trato idéntico. Es decir, la igualdad concebida como la eliminación de todo tipo de discriminación contra las mujeres, no se pretende lograr que a las mujeres se les trate como hombres.

  

Explicó que según la convención, la obligación de lograr la igualdad en todas las esferas de la sociedad es de los gobiernos. Además, que la igualdad no es un hecho fáctico. Esto significa que no basta con que la Constitución Política de un país exprese que hombres y mujeres son iguales, sino que se requiere la formulación de estrategias como las de paridad para lograr la igualdad real.

  

"Para comprender mejor la igualdad que busca la CEDAW, debemos partir de una premisa. En ocasiones tratar igual a hombres y mujeres genera desigualdad pues el entorno de cada uno no es el mismo, por ejemplo sus responsabilidades familiares. Entonces, tratarlos por igual no considera aspectos relevantes que podrían provocar la toma de decisiones en perjuicio de uno u otro", dijo Facio.

  

Esta, fue la penúltima videoconferencia del año. El 24 de noviembre culminará el ciclo del 2011 con el tema "Respuesta judicial contra la violencia contra la mujer".

 

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