Costa Rica es sede de conferencia internacional sobre envejecimiento

Hoy se leyó Declaración de Tres Ríos de la Sociedad Civil sobre los Derechos de los Adultos Mayores.

 

Documento con petitorias en pro de esta población.

 

 

 

La UNED creó en el 2000 el Programa de Gerontología como respuesta a las necesidades emergentes  de la población costarricense. (Fotografía tomada de www.elpregonero.com)

 

Actualmente, se lleva a cabo en el país la III Conferencia Regional Intergubernamental sobre envejecimiento en América Latina y el Caribe. Es organizada por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Gobierno de Costa Rica.

    

El tema central es "Envejecimiento, solidaridad y protección social: la hora de avanzar hacia la igualdad". Los objetivos son examinar los logros en la aplicación de los compromisos internacionales contraídos por los países miembros de la CEPAL en la II Conferencia  Regional Intergubernamental sobre Envejecimiento, celebrada en Brasil en 2007.

 

También, identificar las acciones a ejecutar en los próximos cinco años, particularmente, aquellas que refuercen las capacidades nacionales para responder a los principales desafíos y temas.

 

Entre los contenidos por tratar se encuentran: la protección de los derechos de las personas mayores en los ámbitos nacional, internacional y mundial; el desarrollo de la institucionalidad pública para el escenario socio demográfico actual; la inclusión y el fortalecimiento de los servicios sociales como parte de la agenda sobre el envejecimiento; y la atención en salud, sostenibilidad y derechos humanos.

 

En este sentido y como parte de la agenda establecida, se leyó la Declaración de Tres Ríos de la Sociedad Civil sobre los Derechos de los Adultos Mayores. El documento contiene los planteamientos de las diversas organizaciones de la sociedad civil de los países latinoamericanos; entre ellas se encuentran redes, instancias no gubernamentales, instituciones religiosas y académicas, en cuenta el de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), por intermedio de Priscila Barrientos, encargada del Programa de Gerontología de la Escuela de Ciencias Exactas y Naturales (ECEN).

  

Los representantes de dichas organizaciones se reunieron la semana anterior en Tres Ríos de la Unión para analizar y discutir la situación actual de este segmento de la sociedad y el desafío que plantea el envejecimiento poblacional.

 

Para ellos, la realidad de los países latinoamericanos es muy similar. Aseguran que los derechos de dicha población siguen siendo vulnerados y que hay una incongruencia entre la realidad y el discurso político, ya que continúan sufriendo por discriminaciones múltiples, diferentes tipos de maltrato, violencia, pobreza y falta de acceso a la justicia. Consideran que las políticas de vejez carecen de prioridad y de presupuestos sostenidos, tornándolas ineficaces en su implementación.

 

Otro señalamiento fue el alto porcentaje de estos ciudadanos que carece de acceso al trabajo formal, condición que los expone a la exclusión de la seguridad social y de la posibilidad de contar con una vejez digna.

  

Denunciaron también que las personas siguen siendo afectadas por la estigmatización hacia la vejez, que no se respeta su autonomía y que se les califica de incapaces.

 

Por tanto, demandaron a los Gobiernos y Estados a que garanticen el cumplimiento de las diferentes declaraciones y convenciones internacionales establecidas; asimismo, que apoyen, informen y divulguen a toda la comunidad y, en particular a las personas adultas mayores, el desarrollo de las propuestas de las convenciones interamericana e internacional.

  

Igualmente, los exhortaron a que reconozcan a las personas adultas mayores como sujetos de derecho, actores del desarrollo con garantías y responsabilidades y que fomenten su integración en los distintos ámbitos de la sociedad.

 

Asimismo, a que implementen políticas, programas y proyectos que permitan la promoción y difusión de los saberes ancestrales para promover la educación intercultural y la transmisión de conocimientos a las nuevas generaciones.

  

Fueron enfáticos, además, en solicitar que adecuen el acceso y la calidad de los servicios de salud, que creen instancias de defensoría y que garanticen que estas participen en los procesos de toma de decisiones sobre la asignación de los recursos públicos, especialmente, de los gobiernos locales.

 

Recomendaron también que incorporen el envejecimiento como materia de enseñanza en los planes de estudios en todos los niveles del sistema educativo, con el fin de eliminar la discriminación por motivos de edad y se aliente la solidaridad y el apoyo mutuo de las generaciones.

  

Aunado a la declaratoria, los miembros de la sociedad civil latinoamericana esbozaron una serie de compromisos, entre los que destacan: exigir y vigilar el respeto a los derechos humanos y al reconocimiento del rol de las personas adultas mayores como actores sociales; participar activamente en todos los espacios que se establezcan para trabajar en favor de sus derechos; y promover y fortalecer la organización y la movilización de los adultos mayores  en acción conjunta con las personas más jóvenes.

 

Cabe destacar que aunque esta declaratoria no es vinculante, servirá de ayuda a los Gobiernos y Estados en la toma de decisiones.

  

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