Después de 500, años la lucha continúa

Pablo Sivar, dirigente indígena teribe, denunció agresiones y atropellos a pueblos autóctonos

 


Red Indígena de Gestores Locales del Pacífico Sur se pronunciaron ante los hechos ocurridos en contra de Pablo Sivar. (cortesia Amauta).Los atropellos, las agresiones, la desigualdad, la exclusión social y la violación de los derechos de los pueblos aborígenes no han terminado después de más de 500 años de lucha y resistencia. A esa conclusión llegó Pablo Sivar, dirigente indígena del territorio teribe, egresado y funcionario de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), quien sufrió agresiones físicas y morales por parte de un grupo de personas, que según el dirigente, tienen intereses políticos y económicos en dicho territorio.

    

Por eso, con el fin de discutir a cerca de estas temáticas, el Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo (CICDE) y el Instituto de Formación y Capacitación Municipal, mediante el programa de Técnico en Gestión Local a Pueblos Originarios (TGL-PO) de la UNED llevaron a cabo el conversatorio "¿Qué hay detrás del persistente conflicto en el territorio térraba?". La actividad contó con la participación de estudiantes, funcionarios, investigadores, poblaciones de territorios indígenas y diversos grupos organizados.

  

El tema principal giró en torno a lo sucedido con Pablo Sivar, quien por defender sus derechos y proteger los territorios indígenas fue agredido y maltratado físicamente. Una vez explicado el incidente, el dirigente teribe se dirigió hacia el público presente he hizo un llamado de atención para que tomen conciencia acerca de la realidad actual de los pueblos originarios pues aseguró que este hecho es solo uno de los tantos atropellos que aún sufren los pobladores de territorios autóctonos.

  

alt"La defensa por nuestros territorios viene desde hace mucho tiempo, desde la época de la conquista, pero parece que ese tiempo no ha pasado porque seguimos siendo testigos de acciones que van en contra de nuestros derechos. En este momento, recuerdo que en 1980 y luego en 1985 tomé la iniciativa de defender mis derechos y el de los hermanos indígenas; en ese tiempo tuvimos que hacer un bloqueo en el territorio boruca porque estaban extrayendo nuestros bosques, sin tener en cuenta lo que representa esto la conservación de la naturaleza para nosotros y el daño ambiental que esto tiene para el país", dijo Sivar.

  

"Justamente, por ese hecho fue que me detuvieron junto con otros compañeros y nos llevaron a Pérez Zeledón; en realidad tuve mucho miedo pero no podía dejar que deforestaran nuestros territorio porque ahí también vivían nuestros hijos y familiares. A partir de esa fecha, recuerdo varias luchas para que el Gobierno nos reconozca y deje de invisibilizarnos", agregó.

  

"Lo que quiero decir es que el Estado no hace nada por proteger a estos territorios y todo queda solo en palabras, como por ejemplo la educación que nos prometió, que sería una educación desde nuestra cosmovisión y con nuestra gente; pero el Gobierno nunca cumplió y siempre pone peros, diciendo que los maestros indígenas no cuentan con currículum y por eso nos envían maestros no indígenas. Y cuando ya tenemos los requisitos, el mismo Gobierno nos dice que no se puede", acotó.

  

alt"Lo que me pasó a mi no es posible que se repita: que este señor Jorge Concepción venga y me golpee porque defiendo mis derechos y territorio; tampoco que nos amenace de muerte. En térraba tenemos un lema ¡O Térraba es un pueblo indígena o desaparece como pueblo indígena! Y no queremos que desaparezca", finalizó Sivar.

  

Las principales demandas de los pueblos indígenas son la pérdida de territorio y del dominio de estos en manos de personas no indígenas, quienes no brindan ningún beneficio a dichas comunidades; por el contrario, las destruyen y excluyen. Aunado a esta problemática, los aborígenes costarricenses se quejan de un sistema educativo implantado desde el Gobierno, el cual no toma en cuenta sus tradiciones y su cosmovisión, sino que se enfoca meramente en elementos ideológicos y políticos, provocando la pérdida de identidad cultural.

  

Otra de las situaciones que preocupa a los aborígenes es el Proyecto Hidroeléctrico Diquís (PH-Diquís), el cual pone en total vulnerabilidad sus territorios, costumbres, cultura, espiritualidad y ambiente. Ellos aseguran que el Estado le resta importancia a las consecuencias negativas que puede ocasionar dicho plan, que es liderado por el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE). Asimismo, señalan que de llevarse a cabo el proyecto se perderá más de 900 hectáreas indígenas y con ello la invasión de al menos 9 mil personas no indígenas, lo  que podrían provocar la desaparición de su identidad.

  

altPara Xinia Zúñiga, encargada del Programa en Cultura Local-Comunitaria y Sociedad Global (PROCULTURA) del CICDE, la actividad pretendió generar un espacio de discusión en el cual se abordaran temas pertinentes acordes con la situación actual de los indígenas costarricenses y tomar como punto de referencia el hecho ocurrido con Pablo Sivar.

  

"Pablo es egresado del curso de Gobernabilidad y Políticas Públicas y actualmente es funcionario de la UNED; entonces, en respuesta a estos incidentes quisimos brindarle nuestro apoyo. Pero más allá de eso, pretendimos evidenciar los abusos que sufren nuestros pueblos indígenas, que también ocurren en otros lugares del mundo. En ese sentido, junto al Instituto Municipal quisimos reunir a la comunidad universitaria y nacional para abordar estos problemas", expresó Zúñiga.

  

Ante los hechos de violencia contra líderes y liderezas del pueblo indígena teribe, la Red Indígena de Gestores Locales del Pacífico Sur, la cual está compuesta por indígenas de los territorios de Cabagra, Salitre, Ujarrás, Térraba, Boruca, Curré, China Kichá, Abrojo Montezuma y Conte Burica se pronunciaron.

  

altAlgunos de sus pronunciamientos fueron los siguientes: "1.- Que nuestros pueblos por más de 500 años fueron objeto de la barbarie, el despojo y la servidumbre del poder colonial y neocolonial, al punto de la extinción de varios de nuestros pueblos y la repartición de sus territorios en lo que hoy día son grandes latifundios en manos de terratenientes nacionales y extranjeros en la zona sur. 2.- La población indígena sobreviviente ha sido reducida en las montañas en las mal llamadas `reservas indígenas´ y tituladas a nombre de entes extraños a la idiosincrasia indígena como son las Asociaciones de Desarrollo Integral, misma que nos fue impuesta".

  

Ellos demandaron a la Presidenta de la República, Laura Chinchilla: "1.- Atender la problemática de fondo planteada a su persona de manera reiterada por el pueblo indígena de térraba. 2.- Ordenar a las autoridades correspondientes investigar las amenazas de muerte contra líderes y liderezas del pueblo indígena de térraba: Pablo Sibar, Isabel Rivera Navas, Paulino Nájera, Enrique Rivera y Manuel Villanueva. Que se dicten medidas de protección de la integridad física y la vida de las personas mencionadas". Igualmente, solicitaron un proceso judicial en contra de los agresores y poner especial atención al PH-Diquís, el cual ya cuenta con recomendaciones del relator de las Naciones Unidas, James Anaya.

 

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