Patricia Rodríguez presentó en la UNED otra visión del sistema político chino

Patricia Rodríguez, autora del libro: Sistema político chino. Patricia Rodríguez Holkemeyer, ex ministra consejera en China, es la autora del libro Sistema político chino. Ella decidió escribirlo con la intención de disipar, según ella, una serie de estereotipos vertidos en torno a esa nación asiática.


El Observatorio de Comercio Exterior (OCEX), de la Vicerrectoría de Investigación de la Universidad Estatal a Distancia (UNED) la invitó para conocer los pormenores de su obra y, por su puesto, ampliar conocimientos acerca de la República Popular China.


"El libro de Patricia nos presenta un desafío. Nos invita a valorar a China como un experimento político único, hasta ahora económicamente exitoso", dijo Velia Govaere, directora del OCEX.
Según explicó la autora, la pregunta que dio origen al libro fue: ¿qué hay detrás de ese gran milagro económico chino en lo institucional y en lo cultural?


"Cuando uno llega a Beijing se admira. Yo vi que la realidad política era mucho más democrática de lo que imaginaba. Luego de leer a varios autores me di cuenta de que ese extraordinario desarrollo económico no podía haberse logrado en un contexto vertical y autoritario donde se gobierna de arriba para abajo y todo mundo obedece, sino que hay otros mecanismos para lograrlo", manifestó Rodríguez.


De acuerdo con la autora, el proceso de reforma económica no fue un efecto de Big Bang; es decir, fue algo gradual, algo que, desde su perspectiva, ellos han desarrollado por medio de ensayo y error y con esto, se refiere a que cualquier cosa que los chinos emprenden en el nivel institucional primero la ensayan en algún lugar y si funciona, la incorporan luego en todo el país; quiere decir que su proceso ha sido un laboratorio.


La escritora dijo que se ha tratado de un diseño sin diseñador. "No se puede decir que tal persona hizo el milagro chino. Ayudó mucho la voluntad que tuvo en un inicio Deng Xiaoping de cambiar del sistema de planificación centralizada al sistema de mercado, a él se le reconoce como el padre de la reforma, pero tampoco se puede decir que todo se le debe a él, se le debe más bien a la espontaneidad y creatividad de la gente".


La expositora se refirió además al tema político. Rodríguez hizo un esbozo del Partido Comunista Chino (PCC), explicó que pasó de ser un partido ideológico a uno que se rige por un pragmatismo, que es fflexible y adaptable a las circunstancias.


"Yo me hacía la pregunta ¿Qué tipo de gobierno es este? ¿Totalitario? No. Algunos autores lo han llamado dictadura deliberativa, otros lo llaman democracia vertical, otros, dictadura pluralista por la gran diversidad de opiniones que se encuentran en el país. Creo que en general ese es el deseo de los chinos, tener un gobierno democrático pero con características chinas, no copiando la democracia occidental", apuntó.


Pan Wei, profesor de la universidad de Pdragonekín define al Partido Comunista Chino como un cuerpo político avanzado, organizacionalmente y políticamente unificado al que se le podría llamar partido. Yang Yao, autor chino lo cataloga como un gobierno desinteresado, aunque Rodríguez no se atreve a secundar esta posición, sí lo cataloga como un grupo gobernante con una alta capacidad de aprendizaje y autocorrección.


En el libro se destaca el papel de los congresos populares que fueron una institución marxista, pero que con el tiempo y sobre todo, después de 1998 se convirtieron en verdaderos congresos y están repartidos en toda la división geográfica china, aunado a que han tenido un papel sobre lo que llaman la gobernanza en red de poder ejercer comunicación hacia todas las direcciones. Otro asunto que destaca es la meritocracia; en el sistema chino para ser funcionario público hay que superar una serie de pruebas.


El pluralismo que hay en China es muy diverso. Hay quienes señalan hasta cinco tendencias: liberalismo de Hayek, liberalismo de la izquierda, neoconservadurismo, nueva izquierda y nuevo confucianismo.


El Congreso y la Asamblea Nacional Popular


Ambos órganos se reúnen cada cinco años. El Congreso elige los más altos miembros del PCC como el Secretario General del Comité Central del PCC, el comandante en jefe del Ejército. Trata temas como el desarrollo social, desarrollo sostenible y corrupción; reforma política y consumo interno.


La Asamblea Nacional Popular elige al primer ministro a los ministros del Consejo de Estado; cabe mencionar que en la democracia china el presidente no nombra a sus ministros, él tiene que lidiar con quienes le eligieron.


En China hay ocho partidos políticos más, obviamente no pueden competir en elecciones con el partido comunista pero sí pueden trabajar, hacer proselitismo, de todos modos, de acuerdo con Rodríguez, en la actitud confuciana china lo que quieren es cooperar con el gobierno para hacer avanzar la sociedad.


Para la formulación de las leyes en China hay una gran colaboración entre los congresos populares y sus comités especiales. En ese país la experiencia precede a la ley, no a la inversa; se observa que en China las leyes se ratifican lentamente y hay muchas enmiendas a estas.
¿Qué podemos aprender del proceso de creación institucional de China?


Rodríguez lanzó una serie de conclusiones. Por ejemplo advirtió que no es adecuado trasplantar un estilo de desarrollo o un sistema de gobierno que ha sido exitoso en un país, a otro, aunque sí se puede aprender de él.


Además, los procesos de reforma no pueden ser exitosos si se llevan a cabo de una manera de "arriba a abajo" (top-down), sin consulta política. Es importante la continuidad en la aplicación de políticas, pero con la flexibilidad que resulta de una adecuada observación de la realidad, que es cambiante.


Señaló, Occidente debe encontrar la forma de alcanzar consensos en beneficio de la población en lugar del establecimiento de obstáculos basados en ideologías o el cálculo electoral.


Nuestra democracia frente al sistema político chino


"China queda, sin duda alguna, todavía debiendo a lo que para nosotros sería una visión democrática. Pero esa deuda no es necesariamente la que nosotros podemos definir desde nuestros prejuicios. La propia población china irá, planteando sus pasos, como desafío, con todos los peligros que encierra", declaró Govaere.


La catedrática recalcó que "China no tiene una democracia formal. Patricia nos plantea que vive un proceso y que camina hacia ella. ¡Ojalá que así sea! Pero China satisface parcialmente algunos contenidos participativos, que nosotros no necesariamente llenamos y que son parte también del ideario democrático: participación social cada vez mayor en la toma de decisiones colectivas, ascenso social basado en el mérito, superación continua de la pobreza de grandes segmentos, crecimiento económico, clase política eficiente y construcción de una clase media pujante".


La académica concluyó que Costa Rica tiene una sólida democracia formal: Estado de derecho, libertad de opinión y de prensa, recurso legal frente a los abusos privados y estatales, separación de poderes y procesos electorales, pero a pesar de ello adolecemos de capacidad de utilizar a plenitud esos instrumentos para asegurar de la mejor manera el progreso de todos.


En palabras de Govaere: "hace bien China en no seguir nuestras recetas occidentales".

 

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