ECE y la Comisión Siwä Pakö realizaron el conversatorio: “Generalidades de la lengua cabécar”

 

Jenny Seas, miembro de la Comisión Siwä Pakö y estudiantes cabécares buscan rescatar la cultura y costumbres indígenas.

 

La lengua cabécar es uno de las dialectos indígenas con mayor población de hablantes, así lo hizo saber Guillermo González, investigador y lingüista, quien tuvo a cargo el conversatorio “Generalidades de la lengua cabécar”, actividad organizada por la Escuela de Ciencias de la Educación (ECE) y la Comisión Siwä Pakö, quienes tienen a cargo el  proyecto de Educación Intercultural Bilingüe.

   


Cabe mencionar que el proyecto está integrado por la Universidad de Costa Rica (UCR), la Universidad Nacional (UNA) y la Universidad Estatal a Distancia (UNED). Durante el conversatorio, González mencionó que después de revisar varios documentos, se dio cuenta que hace más de 15 años que no se publica nada relacionado
con esta lengua indígena. Pero gracias a los esfuerzos que realizan las tres universidades públicas se retomaron las investigaciones acerca de la lengua cabécar.

“La investigación nace por una preocupación misma de la Comisión al abrir la carrera de Educación Intercultural Bilingüe, ahí se plantea que es importante abrir cursos de lengua y es de esa manera que se reactiva la investigación lingüística del cabécar. Iniciamos en el 2008 y la primera etapa fue familiarizarse con la lengua, ahora estamos en una etapa de construcción de la morfosintaxis que es la parte que no se ha trabajado aún, en realidad la investigación presenta muchas variantes, pues no es lo mismo hablar del cabécar de Chirripó que hablar del que vive en Ujarraz”, dijo González.

“Los resultados de la investigación se pueden dividir en dos, el cabécar septentrional, el cual está conformado por los habitantes del Chirripó y Valle La Estrella, y el cabécar meridional que son los que habitan en San José y Ujarraz. Los estudios muestran que ellos tienen ocho vocales orales, cinco vocales nasales y 14 consonantes; pero la diferencia entre ambos varía en la pronunciación y escritura. Por ejemplo: los cabécares  de Chirripó, la palabra “mujer” se dice alákläwa y en Ujarraz aláglöwa, otro ejemplo es la palabra “noche”, en Chirripó se dice Tui na y en Ujarraz Tuwina”, agregó.

Las investigaciones también muestran que los cabécares tienen una afinidad con los bribris, pues ambos grupos poseen similitudes en el ámbito cultural y lingüístico. El investigador añadió que debido a estas similitudes, se suele hablar de mitología talamanqueña, tribus talamanqueñas, música talamanqueña y narrativa oral talamanqueña, entre otras.

Jenny Seas, funcionaria de la UNED y miembro de la Comisión Siwä Pakö, manifestó:  “Mediante esta actividad quisimos destacar el acervo étnico que tiene el país, aunque desde la Escuela de Educación ya hemos venido trabajado en esta área y justamente el objetivo principal de la actividad fue de alguna manera rescatar nuestro acrvo cultural y mostrar hacia donde se debe de orientar la educación indígena, pues el estudio de la lengua indígena es parte importante de la cosmovisión de nuestros pueblos”.

Por su parte, Freddy Ovando, indígena cabécar, dijo que ve difícil mantener sus costumbres y cultura sin el apoyo del gobierno, pues asegura que cada vez se sienten amenazados con la desaparición de su lengua materna, debido a que los profesores que llegan a enseñarles a sus hijos no están completamente identificados con la población.

“Yo quiero que mi pueblo aprenda español, pero que eso no signifique perder nuestra lengua, pues es muy bonito que los maestros estén enseñando español, pero lo más importante es que se identifiquen con nuestra cultura. Hay muchos maestros que solo están por trabajo y el salario y no les importa nuestra cultura, por eso tenemos que seguir luchando para conservar todo lo que nuestros ancestros nos han dejado. Aprovecho esta entrevista para agradecer a Sibö nuestro Dios y a las universidades que nos está apoyando y sólo me queda decir ¡Sibö  te  bá  t é! Que en español quiere decir ¡gracias!”, declaró Ovando.{jcomments on}

Cabe mencionar que el Consejo Nacional de Rectores (CONARE) por medio del Fondo del Sistema financia el proyecto que beneficiará a más de 5000 indígenas cabécares, esto, según el documento facilitado por la Comisión encarada de dirigir el proyecto.

 

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