Día del tutor

Por. José Luis Torres Rodríguez
Vicerrector Académico

 

Agosto-Noviembre 2008. Edición 21. 

 

  

 

Con la fundación de la UNED hace 31 años, se abrieron nuevos horizontes a la sociedad costarricense en educación superior. La UNED vino a romper la forma vertical-tradicional  del proceso de enseñanza-aprendizaje que se venía repitiendo casi desde la Edad Media. La misión que el legislador le dio a la UNED, de estar fundamentada en los medios de comunicación social, le marcó un derrotero histórico-social.

   


La lucha de los primeros fundadores de la Universidad estuvo centrada en ofrecer otros medios alternativos de enseñanza: el material impreso fue el primero de los medios que despuntó para que el estudiante a distancia tuviera como medio maestro; el apoyo audiovisual no se incorporó de pleno por razones presupuestarias.

Sin menoscabar, por supuesto, el papel que jugaron los productores académicos, los coordinadores de curso, los jefes de área, autoridades superiores, choferes, secretarias, en fin, todo el staff del poco personal que tenía la UNED en sus inicios, el fortalecimiento de este nuevo método de enseñanza no hubiera sido posible, sin el acompañamiento del profesor tutor a los alumnos, en todos los rincones del país.

A los primeros tutores les resultó un sacrificio dejar sus familias los fines de semana, modalidad de trabajo que resultaba novedosa en el sector académico universitario.

Para los tutores nos era extraño al inicio dar tutorías un sábado en la tarde o un domingo en la mañana, no importa si se tratara de la final del Campeonato Mundial, la realización de un clásico, el bautizo de un hijo o alguna otra fiesta familiar. La mística en su labor profesional ha quedado grabada con oro en las múltiples giras y sus respectivas anécdotas a todo el territorio nacional, porque en ese entonces no existían los tutores regionales y nuestro acervo del personal académico se centraba principalmente en el Valle Central.

En muchas oportunidades, se tenía que luchar contra las inclemencias del tiempo, de las situaciones difíciles del transporte de nuestros buses por sus largas rutas, contratiempos de los viajes en avión que esa oportunidad nos brindaban el servicio a Quepos o a Río Frío, del tren a Guápiles, Siquirres o Turrialba.

El amor por la Universidad hizo que aparte de sus funciones como tutores en el aula, debían también apoyar la logística de la recolección de exámenes, tareas o la simple correspondencia con la sede central. Hay muchas historias de muchos de ellos que podrán dar fe de las congojas por la pérdida de un paquete de exámenes o tareas, la pérdida del bus o una enfermedad. Todos estos momentos duros se vieron acompañados también por el deseo de compartir después de las tutorías en lugares distantes como Nicoya, Liberia, Ciudad Neily, Quepos, Limón, Guápiles, etc., de actividades lúdicas en las noches para no hacer tan pesada esa labor académica.

Con el paso de los años, la Universidad fue ampliando la cobertura nacional a través de nuevos centros universitarios, y con ello, la presencia señera del profesor-tutor. Siempre se nos decía que el tutor era la cara visible de la Universidad, y aunque hubo momentos difíciles en los que se consideró que no eran tan importantes, que el estudiante debía estudiar solo con el apoyo del material didáctico y se tomaron decisiones difíciles al respecto, pronto se reconoció la importancia de su papel en el proceso de enseñanza–aprendizaje a distancia.

Nuestro rector, el MBA. Rodrigo Arias, planteó en el primer período de su rectorado que íbamos a extender la cobertura del ciclo básico en todo el país. Muchos no le creyeron, pero hoy podemos decir con satisfacción que todos nuestros 32 CEU cuentan con tutoría presencial en los EEGG, y en forma redundante en 15 de nuestros CEU con videoconferencias para los cursos del ciclo básico. Esta política ha permitido que nuestra Universidad haya incrementado mucho su matrícula en EEGG, dado que muchos estudiantes matriculan en la UNED y luego solicitan su reconocimiento en las otras universidades. Tenemos la más alta matrícula de la educación superior en cursos de Humanidades de primer ingreso. Y ha dado presencia a la institución por medio de los tutores ante grupos de estudiantes que recién ingresan a la modalidad a distancia construyendo una visión conjunta de las condiciones de aprendizaje.

Es necesario también destacar la especial atención que le ha dado el señor Rector al nombramiento de tutores en propiedad. A la fecha se han otorgado más de 250 nombramientos en propiedad, lo que ha permitido una mayor estabilidad laboral e identificación de estos funcionarios con la Universidad.

Un reconocimiento especial a la APROFUNED, por la iniciativa de celebrar el Día del Tutor, a mis ex compañeros tutores de la Escuela de Ciencias Sociales y Humanidades, que desde diversas cátedras atendimos con mística la misión que la UNED nos encomendó en su momento.

Quiero destacar también la visión del Consejo Universitario y la insistencia de los Directores de los CEU para promulgar el Reglamento del Tutor Regional. La Costa Rica del siglo XXI ha permitido que existan muchos profesionales en todo el país; por esa razón, estamos aprovechando este nuevo talento humano para que nos apoyen en la labor de orientación al estudiante, no solo en labores docentes sino en otras como el cuido de exámenes, y ahora en investigación y extensión.

La UNED, una de las primeras universidades a distancia de carácter unimodal (solo enseña a distancia) del mundo, se ha ido adaptando a los avances tecnológicos, en muchos casos con enormes dificultades, dado su masivo incremento de alumnos y la escasa dotación presupuestaria proveniente de la administración pública. A pesar de ello, hoy ofrece a la sociedad costarricense y extranjera medios para la enseñanza y el aprendizaje que pueden resumirse en los siguientes:

La Editorial de material impreso más grande de Centroamérica (unidades didácticas, guías didácticas, guías de estudio, diferentes colecciones de línea editorial, revistas, etc.).

Emisiones radiofónicas y audiovisuales que pueden seguirse por ahora por Radio Nacional y Canal 13, y que pronto lo haremos por una radio y canal de tv propios.

Colecciones de casetes y videos didácticos. Estos últimos, en su momento, podrán visionarse a través de Internet. Material multimedia de muy buena calidad, que ha venido en crecimiento.

Red de videoconferencia de sala, a la que están conectados 15 de nuestros centros universitarios y que, en breve, también podrán seguirse a través de Internet, bajo la tecnología IP.

Plataforma virtual de aprendizaje, basada en el entorno WebCT / Blackboard – Moodle, por la que actualmente se están atendiendo a más de 5.000 alumnos y que progresivamente se irá ofertando a la totalidad de los alumnos.

Sistema de matriculación online.

Hoy, a través de Internet, desde el período académico de 2006-2007 se vienen realizando diferentes experiencias en la UNED que tienen como protagonista a Internet. Determinados cursos, fundamentalmente del ámbito de las enseñanzas no regladas, han ido progresivamente introduciendo en su metodología instancias formativas basadas en la comunicación a través de Internet. Algunos programas, como Informática Educativa y Enseñanza de la Matemática, ya ofrecen cursos 100 % en línea. En el próximo año ofrecemos la Maestría en Educación a Distancia, a partir del 2007 todas las maestrías que se aprueben en la Universidad son en línea.  

Destaquemos algunos de los más significativos avances soportados en la red: cursos de capacitación en entornos virtuales a cargo del Programa de Aprendizaje en Línea y del Centro de Capacitación en Educación a Distancia, cursos de capacitación en el tema de autoevaluación y acreditación a cargo del Programa de Autoevaluación Académica.

En estos cambios de paradigmas de la UNED, el rol del tutor siempre es pieza fundamental. Los nuevos cambios en materia de educación en esta particular globalización económica, promovidos por las tecnologías de la información y la comunicación, no serán pretexto para que el tutor cumpla un papel clave. Nunca antes como ahora, el tutor tiene nuevas posibilidades de ampliar su horizonte académico en la UNED.

El tutor virtual es una realidad en nuestra Universidad. Es la primera Universidad pública del país en contemplar en la “asignación de tiempos” o nueva “carga académica” un espacio en tiempo delimitado para cumplir con su rol polifuncional. Como bien lo indica Ileana Salas: “…pensar en la virtualidad es pensar en el planteamiento de ofertas académicas que tengan una correspondencia directa con el aprendizaje centrado en el alumno, el aprendizaje interactivo, el aprendizaje por descubrimiento y el aprendizaje desafiante, en donde el profesor cumple un rol de facilitador y diseñador de situaciones, y en donde los compañeros del curso desempeñan una importante función en la construcción social del conocimiento”.

Esta es la nueva UNED que, por mandado del III Congreso Universitario, nos obliga a realizar una transición de los cursos con material didáctico impreso a los cursos en línea. Por esta razón, la claridad de nuestro desempeño, de los límites y extensiones de nuestro quehacer, debe estar fundamentada en la concreción del modelo pedagógico y en la urgente necesidad de formar para la vida, para el desempeño laboral, para la compresión y para el aprendizaje significativo.  

De tal manera que rescatamos al tutor del inicio de la UNED y el tutor de la UNED en el siglo XXI, no solo apuntando hacia la virtualidad, sino que ahora con nuevos espacios en la academia: en la extensión o acción social y en la investigación. Esta nueva dimensión de la Universidad, con la creación de la Vicerrectoría de Investigación y el vigoroso impulso que se le ha dado a la extensión durante la gestión de don Rodrigo Arias, nos permite inferir que el tutor del mañana y de siempre estará ligado a la academia universitaria.

Un reconocimiento a todos(as) los(as) tutores(as) que han prestado sus servicios a la UNED, no solo en las aulas sino también con su apoyo en los trabajos finales de graduación, en la práctica docente, en cursos especializados, en fin, en todas las tareas que la Universidad los ha ocupado.

La UNED no sería la UNED de hoy, sin el apoyo valioso de todos ustedes, que semana a semana siembran la semilla del conocimiento en nuestros estudiantes en todo el país. Una felicitación a quienes en nombre de muchos otros se les rinde homenaje y reconocimiento.

Me uno en nombre del Rector, del Consejo de Rectoría, del Consejo Universitario, de la APROFUNED y, en general, de la comunidad universitaria al reconocimiento que se le hace a la figura del tutor, y en especial a estos profesores tutores que hoy las Escuelas le rinden homenaje en estas tres categorías.

  

Esto demuestra que en la UNED el trabajo del tutor no es una labor extra, sino que forma parte consustancial de su labor como profesional. La modalidad de apoyo presencial que la UNED en su cultura institucional ha logrado establecer es un proceso irreversible que ha permitido que el estudiante logre concluir con éxito sus estudios.{jcomments on}