La Seguridad Alimentaria y Nutricional como responsabilidad universitaria

M.Sc. Olman Díaz Sánchez

 

Catedrático Universitario y Director de la Escuela de Ciencias Exactas y Naturales

 

Febrero-Abril 2009. Edición 23.

 

A propósito del inicio del año 2009 y considerando que la Universidad Estatal a Distancia se apresta a llevar a cabo un proceso de escogencia de un nuevo Rector, surge la inquietud de reflexionar sobre aquellos grandes temas que deberían estar presentes  en la agenda del plan de trabajo que visualice aportes al desarrollo del país.

   


Uno de esos temas lo constituye la Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN), dado que el mundo en general y Costa Rica en particular, experimentan actualmente un gran desafío en cómo garantizar la alimentación de una población creciente y cada vez más pobre. Le corresponde a las universidades la responsabilidad social de  contribuir con ideas, conocimientos y estrategias, en la identificación de oportunidades de solución a esta problemática.

Destacan importantes iniciativas derivadas a partir de la firma de Los Objetivos de Desarrollo del Milenio, en el 2000 y ratificados en el 2008 en Nueva York en la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), donde se establecieron planes específicos para el período 2008-2015 en cuanto a la toma de medidas urgentes para liberar a los pueblos de la extrema pobreza.

Los conceptos de disponibilidad, accesibilidad, consumo, utilización y aprovechamiento óptimo de los alimentos son vitales en materia de Seguridad Alimentaria Nutricional.  Son varios los conflictos económicos y ambientales que agravan  la situación actual, tales como la desacerelación económica mundial y el calentamiento global, variables que ponen en peligro y que afectan fuertemente a los sectores más desprotegidos de la población mundial.  

Nuestra sociedad enfrenta en estos momentos grandes desafíos para la sobrevivencia por el aumento  de los precios de los alimentos, pero lamentablemente las soluciones no se visualizan en el corto plazo, entonces, cada uno de los esfuerzos que contribuyen a buscar respuestas inmediatas ante esta serie de problemas, resultan meritorios.

El Informe Estado de la Región Centroamericana en Desarrollo Humano y Sostenible 2008 analiza lo referente a la desigualdad social, la pobreza y la oferta de alimentos que ponen en una situación frágil y vulnerable a la seguridad alimentaria en la región, máxime si se toma en cuenta que las tierras dedicadas a la producción de arroz, frijoles, maíz y sorgo se redujeron a la mitad entre 1990 y 2005.

Asimismo, analiza los nuevos modelos implementados en el sector agrícola que han generado una dependencia de los países centroamericanos, hacia la importación de alimentos, especialmente en los granos básicos.  Lo anterior por cuanto está patente el impacto de la desnutrición que afecta a una quinta parte de los centroamericanos, por la elevada alza de los precios en los alimentos en el nivel mundial.

Costa Rica es reconocida mundialmente por sus importantes indicadores de desarrollo en materia de educación, salud pública, erradicación del ejército, así como  su paz social, bellezas naturales y protección y conservación del ambiente y el calor humano de su gente.  No obstante, en materia de alimentación, no escapa al comportamiento generalizado de abandono del sector agropecuario.

La población costarricense ha observado como en las últimas décadas se perdió la infraestructura de producción y distribución interna agrícola para el auto consumo, se redujo la capacidad país en cuanto a mecanismos de coordinación y regulación en materia de seguridad alimentaria; se restringió el presupuesto en los programas y proyectos asistenciales de entidades como el Ministerio de Agricultura y Ganadería. Según el Colegio de Ingenieros Agrónomos se desmantelaron los sistemas productivos, la agricultura campesina de granos básicos, los servicios de apoyo hacia la agricultura primaria y se disminuyó el papel de la investigación y la extensión, así como el apoyo a la comercialización interna.

De acuerdo con los indicadores de la FAO, sobre la agricultura y alimentación en Costa Rica, se disminuyó en un 17% la fuerza laboral agrícola; aumentando la importación de productos básicos como el maíz, soya, arroz, frijoles y trigo, en la última década.

Como resultado de las recetas neoliberales predicadas no sólo en cuanto al cambio en la producción agrícola, sino también en cuanto a la disciplina fiscal, la reducción del gasto, la privatización, el libre cambio, la desregulación financiera, se visualizan las fallas de enfoques de desarrollo que lejos de reducir la pobreza y acercarnos a la ruta de países desarrollados, ha encasillado a un país como Costa Rica en indicadores no tan relevantes como los que se disfrutó en otras épocas.

Conscientes de esta situación crítica, en materia de seguridad alimentaria y nutricional, y como una acción esperanzadora, el Gobierno de la República, a finales del año 2008, anunció la aprobación de un Plan Nacional de Alimentos, con tres objetivos específicos: asegurar la disponibilidad de alimentos básicos, garantizar el acceso de alimentos a los grupos vulnerables mejorando su seguridad alimentaria y nutricional, y evitar el incremento de los niveles de pobreza ante el alza de los precios de los productos de la canasta básica alimentaria.

Se marcan también con claridad la necesidad de reglas que garanticen un precio justo y un mercado seguro a los agricultores. Es vital una infraestructura natural en la producción agrícola, ya que ésta afronta los problemas antes descritos.

La relación de la biodiversidad y los ecosistemas con la agricultura dentro de un paisaje agrícola interrelacionado es un modelo que propone un enfoque de  sinergias positivas entre la producción agrícola y la biodiversidad como un uso eficaz de los insumos, mejor organización del espacio en el uso de la tierra, manejo de las especies silvestres para beneficiar los cultivos; economías de escala por la acción colectiva y sustituir capital natural por el capital financiero.

Es importante la incorporación de políticas internacionales, regionales y nacionales en la ecoagricultura, así como la innovación del mercado de productos y el desarrollo de capacidad y enlaces entre comunidades de práctica para la agricultura y plataformas institucionales para un planeamiento participativo.

Las acciones universitarias conjuntas en la región centroamericana propuestas por las universidades miembros del CSUCA vienen desarrollando un proceso de sensibilización y abogacía para promover la participación del sector académico en el fortalecimiento del enfoque integral de Seguridad Alimentaria y Nutricional en los tres ejes de la academia: docencia, investigación y extensión. Es así como se consolidó la aprobación de la Línea de Acción para la Promoción de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en la Región dentro del Programa “Relación Universidad-sociedad-Estado”.

Aspectos puntuales y específicos, mediante los que las universidades pueden tener un papel protagónico serían por tanto:  la: la inserción del tema SAN como contenido curricular prioritario, el fortalecimiento en áreas y programas de formación (postgrado) con enfoque integral y de desarrollo local y de la  investigación y articulación para formulación y desarrollo de proyectos.

Otro aspecto importante sería la conformación y la participación en redes, la participación universitaria en acciones nacionales y regionales para la resolución de la problemática de la inseguridad alimentaria y nutricional.

Los retos de la UNED

 

Dentro del contexto centroamericano así como de universidades estatales nacionales, le corresponde a la UNED matricularse con este compromiso de aportar esfuerzos hacia el mejoramiento de la seguridad alimentaria y nutricional.

Se sugieren ideas como incorporar este tema en los planes de estudio, preferiblemente en las carreras agropecuarias, identificar investigaciones sobre aspectos relevantes de este tema, darle preferencia al desarrollo de espacios de oferta académica en áreas de menos recursos socioeconómicos, realizar alianzas con el resto de universidades estatales e instituciones públicas y privadas, para desarrollar proyectos conjuntos.

Digno de resaltar es el esfuerzo que ha venido desarrollando la Escuela de Ciencias Exactas y Naturales en este campo con experiencias en investigación y extensión, con la participación numerosa de cátedras, que han desarrollado propuestas de proyectos y acciones de capacitación, según los cuales se busca fortalecer los conocimientos locales de las comunidades rurales hacia el mejoramiento de sus condiciones de vida.

Dentro de esta perspectiva, el conocimiento del entorno es importante para potenciar los recursos existentes sin que éstos se vean deteriorados; además, implica la conciencia local en cuanto a la situación real y las posibilidades a corto y largo plazo del crecimiento y desarrollo personal, comunal, organizativo, productivo y comercial de los territorios.

En las comunidades, el énfasis productivo ha imperado sobre otros criterios en las posibilidades y alternativas de uso de área de cultivo, considerando el por qué, el cómo y el para qué se está produciendo.

En este sentido la UNED, como encargada de desarrollar carreras afines con este tema tan fundamental ha estado desarrollando acciones tendientes a tratar el tema de forma integral, con acciones vinculantes de la docencia, la extensión y la investigación.

Desde la docencia, la temática de la seguridad alimentaria está siendo considerada en el curriculum de forma teórica y práctica en las materias asignadas para las Carreras de Ingeniería Agronómica, Administración de Empresas Agropecuarias, Agroindustria, Manejo de Recursos Naturales y Administración de los Servicios de Salud, mediante el estímulo al estudiante para tratar el tema desde un punto de vista integral, moderno y alternativo.

Es así como se ve privilegiada la integración de los estudiantes en las áreas rurales, para el desarrollo de sus trabajos finales de graduación, como respuesta a la vinculación de la docencia con la investigación. Se busca con estas iniciativas que los estudiantes visualicen el potencial de las regiones con miras a garantizar alternativas productivas y comerciales. De esta forma se contribuye a la seguridad alimentaria local y se trasciende en el desarrollo comercial con productos locales (agrícolas, pecuarios, forestales, no maderables, entre otros).

Esto permite la pertinencia de la docencia, en el diagnóstico de la problemática y necesidades que tienen las comunidades; que a través de los procesos de investigación generan el conocimiento que luego será transferido mediante la acción de la extensión a diversos proyectos específicos.

La experiencia de la UNED en diversos proyectos relacionados con la Seguridad Alimentaria ha estado enfocada en el estudio de alternativas para mejorar las condiciones del entorno; la conservación de los recursos naturales y la sostenibilidad de la producción y el consumo de alimentos en el ámbito familiar.

Creemos que son proyectos de impacto para las comunidades, sobre todo las vinculadas a regiones de concentración del trabajo de Universidad, concretamente en el CITTED, en nuestra zona norte, donde se ha ubicado el Primer Centro de Investigación de la UNED, dado que se promueve la producción de cultivos más limpios de agroquímicos, sanos y de mejor calidad para su consumo.

Adicionalmente, se encuentran en ejecución proyectos de investigación y extensión, los cuales integran el componente de la seguridad alimentaria.  Entre ellos destacan importantes proyectos como el de Producción Sostenible: hacia una economía local en la zona sur-sur de Costa Rica con fondos de CONARE, Agricultura Conservacionista en el CITTED en San Carlos,  Biotransformación de residuos agrícolas y agroindustriales para la obtención de nutracéuticos y biofertilizantes, Biodiversidad y Ecología de organismos del suelo, establecimiento de una laboratorio de insumos biológicos y abonero para el mejoramiento de cultivos,  Monitoreo socioproductivo y ambiental de las  comunidades cercanas al CITTED en San Carlos, Equipamiento de los laboratorios científicos para nutrición de suelos, de biotecnología y prospección e innovación alimentaria a través de procesos agroindustriales.

En resumen nuestra Universidad dispone de muchas fortalezas para contribuir con el país en un aspecto tan importante como es  de la seguridad de la alimentación humana y animal, por lo que considero obligatorio incorporar este tema de interés nacional vinculado con la supervivencia humana en nuestra agenda universitaria.{jcomments on}