Los treinta años del Programa de Estudios Generales en la UNED

José Luis Torres R.
Vicerrector Académico
UNED

 

Mayo-Julio 2008. Edición 20.

  

Con motivo del aniversario de los treinta años del Programa de Estudios Generales en la UNED, - julio del 2008 - quisiera hacer remembranza a un hecho de singular importancia para el desarrollo histórico de la Universidad Estatal a Distancia. La incorporación de los Estudios Generales como parte de la curricula universitaria.  En 1977, la Junta Universitaria y el primer  Rector nombrado al efecto, el Dr. Francisco Antonio Pacheco, se dieron a la tarea de iniciar los primeros cursos en la UNED con el Ciclo Básico de los Estudios Generales; tomando como referencia histórica el modelo de universidad pública de carácter humanista que había iniciado la Universidad de Costa Rica  con la reforma de 1957.  En el caso de la UNED, la misión de la Open University de Inglaterra – recomendó para los EEGG  iniciar con el Ciclo Básico, dado que también en Inglaterra los  estudiantes comenzaban con dos cursos: uno que se llamaba Cómo estudiar ? y  el otro Curso de artes liberales. (Ramírez, p.289).

   

 
Los Estudios Generales constituyen una particularidad única de la universidad pública costarricense, por su naturaleza la Educación General se afinca en la Especialidad y la trasciende, hay una relación que no las opone, confunde o reduce, sino que las complementa y enriquece, como bien lo planteara Rodrigo Facio:

 


“Las profesiones son, es innecesario reiterarlo, muy importantes, pero son algo instrumental, y para su correcto y fértil ejercicio debe afinarse con esmero y energía las calidades humanas, culturales y sociales de quienes van a usar el instrumento.
En cuanto más especialistas necesitemos, mayor necesidad tendremos de que esos especialistas sean, antes que especialistas, o – mejor dicho – a la par que especialistas, seres humanos cultos, libres de perjuicios, virtuosos, respetuosos y modestos. Porque si el desarrollo social y técnico estimula las especializaciones y el desarrollo de la democracia, exige la cultura general. Para decirlo en las bellas palabras de Albert Einstein ,  “ no es suficiente enseñar a un hombre una especialización. Por este medio se puede convertir en una especie de máquina útil, o en una personalidad no desarrollada armoniosamente. Es esencial que el estudiante adquiera un entendimiento, un sentido vivo de los valores, un sentido vivo de lo bello y de lo moralmente bueno. Debe aprender a comprender los motivos de los seres humanos, sus ilusiones y sufrimientos, para así adquirir su verdadera relación hacia los individuos y hacia la comunidad. También es vital para una educación valiosa, que se promueva en el joven el desarrollo del pensamiento crítico e independiente “ Para lograr estos objetivos , el medio parece engarzar la especialización sobre un fondo de cultura general que le permita, a cada especialista, asomarse con simpatía al huerto del vecino, y comprender que su propio huerto no se confunde con el mundo entero ni es la primera de todas las cosas “. ( Soto, 2008, Pág.39).


Así, los Estudios Generales cumplieron en su inicio de la UNED este lineamiento último de Rodrigo Facio, incluir dentro de los cursos del Ciclo Básico cursos del área humanista como Castellano Básico e Historia de la Cultura y por otro lado, cursos del área de las ciencias exactas y naturales : Ciencias Naturales y Matemática básica. Es decir, rescatar una formación científica – tecnológica, apartándose en principio del modelo clásico de la reforma de la UCR del año 1957 donde se incluían varias asignaturas del área humanística.

Para comprender este cambio de matiz de los EEGG en la UNED, hay que  ubicarse en el ritmo de la historia del país en ese momento, América Latina vivía momentos dramáticos en el plano social. Cambios en la estructura política chilena con la llegada de Allende al poder en 1971, movimientos sociales en Centro América, Colombia, Bolivia, etc. Los fundadores de la  UNED querían una universidad no políticamente neutra, pero sí alejada del gran debate nacional que se vivía en el país en torno a estos movimientos sociales.

Otros objetivos de nuestro programa de Humanidades según nos relata el Dr. Ramírez, fue darse el tiempo necesario para preparar los programas y materiales didácticos de las carreras y en segundo lugar, se escogió porque conociendo el problema de la deserción inicial que tenía la UNED de España y la Open University de Inglaterra, se creyó que esto le permitía a la UNED abrir solo aquellas carreras que tuvieran un mínimo de estudiantes que calificaran para seguirlas.  Y en tercer lugar, se escogió porque se pensó que este programa se podía completar en dos cuatrimestres en vez de dos años, si se llevaba simultáneamente cursos de Estudios Generales y del área científica – tecnológica. (Ramírez, pág. 288).

Lo importante, es que la concepción y conformación de los EEGG - como puerta de entrada a los estudiantes a la UNED, - como medio para la puesta en marcha de una educación general que facilitara la transmisión del humanismo mediante el proceso educativo-  ,  estuviera presente en el pensamiento de los fundadores de la UNED.  Hay que destacar que a pesar de que en la UNED se impusieron  - en apariencia por razones metodológicas -   la verdad es que ya estaba incorporada la formación humanística  en la universidad pública costarricense, gracias a ilustres costarricenses como Abelardo Bonilla, Enrique Macaya, José Joaquín Trejos Fernández, Rodrigo Facio, Isaac F. Azofeifa, Carlos Monge Alfaro y otros muchos ilustres profesores de la Universidad de Costa Rica que participaron en la reforma del 57-  hecho que constituyó la re – fundación , la revolución de la Universidad de Costa Rica. Esta gran reforma universitaria, fue imitada luego por otras universidades latinoamericanas.  Con la creación de la Universidad Nacional Autónoma en Heredia,  en 1973, también se incluyeron los EEGG como parte de la formación integral del estudiante.

En 1986, la UNED realiza una reforma a su programa de Estudios Generales y se retoman acá las bases primigenias de las humanidades. Es decir, se vuelve al concepto tradicional de los Estudios Generales  expresado en  la Universidad de Costa Rica - incorporando las cuatro asignaturas básicas (Historia de la Cultura, Lengua y Literatura, Filosofía y se incorpora un curso propio de la UNED para sus nuevos estudiantes – Técnicas de Estudio  a Distancia e Investigación – con un valor de 12 créditos),  y otros dos cursos complementarios con valor de 6 créditos. Esto permitió que CONARE avalara un convenio de reconocimiento de las humanidades entre tres de las cuatro Universidades públicas-.  

A lo largo de estos treinta años,  los Estudios Generales no han estado exentos de tropiezos y hasta de fuertes críticas, que en el caso de la UNED ha sido mínimo. La autocrítica ha sido necesaria para reorientar el quehacer, y por esa razón desde 1993 hemos iniciado un proceso de reforma del Programa de Estudios Generales la cual se aprueba en el 2003.  A partir del 2009 buena parte de estos veinte cursos del Programa estarán ofreciéndose a nuestros alumnos.

En este nuevo enfoque curricular e ideológico del Programa de EEGG, comprendemos el papel y responsabilidad que tiene la Universidad frente a las transformaciones que la sociedad necesita para el logro de una sociedad más solidaria, mediante una política dirigida a la consecución de la justicia social, de equidad, de la tolerancia, del desarrollo integral, de la libertad plena, a la excelencia académica y la igualdad de oportunidades, como bien lo plantea nuestro Estatuto Orgánico.

La vocación humanista de nuestra Universidad no es una tarea solamente  del Programa de Estudios Generales. Es una tarea de toda la comunidad universitaria. A pesar de que en nuestra Alma Máter son cursos verticalizados – es decir – se llevan durante la carrera, estamos recomendando llevarlos al inicio con el fin de cumplir con los objetivos de su creación. No se trata  - como decía don José J. Trejos, cuando los defendía en la UCR: - convertir las nuestras en cátedras desde las cuáles prediquemos a nuestros alumnos normas de moral y buenas costumbres… porque estaríamos equivocando nuestra misión en la Universidad” ( Soto, Pág. 34), se trata de cimentar en los valores, la formación general y humanista que ofrecemos y que da sentido a la existencia de los futuros profesionales.

Es importante preguntarnos treinta años después, ¿tienen pertinencia los Estudios Generales en la Costa Rica de hoy?  Son necesarios en esta “aldea global “ con el avance de las nuevas tecnologías de la comunicación y la información, donde el conocimiento se duplica cada año?  Es necesaria la comunicación interactiva donde el uso de Internet ocupa un papel fundamental en la organización, social, política, económica y cultural de los costarricenses?

La respuesta es afirmativa. Hoy más que nunca nuestra sociedad requiere de profesionales críticos, formados con un humanismo integral, con conciencia ambiental, solidarios, tolerantes, con criterios de multiculturalidad, preocupados por su entorno nacional e internacional. Profesionales formados en valores fundamentales como la tolerancia, la libertad, la responsabilidad, la solidaridad y la excelencia.

Nuestro país vive momentos cruciales en su historia – se están dando cambios sustanciales en nuestro modelo de desarrollo, por ello es necesario forjar en nuestros estudiantes una visión de pertinencia al pasado, al presente y al futuro, estimulando el análisis para el análisis de la cultura y del contexto histórico.  Los Estudios Generales son un valioso espacio para darle forma al conocimiento y para ponernos en contacto con las diversas manifestaciones de la cultura nacional, regional y universal. Cumplen precisamente esa función de ayudar a regresar a la integralidad, a poner en contexto, a sintetizar y a no perder la perspectiva de que la realidad no puede ser comprendida, sino la ponemos en el escenario de la vida y de la historia. Esto es lo único que nos puede ayudar a ser sujetos sociales, capaces de provocar cambios importantes en la realidad.  ( Soto, pág. 513).

Valga un  reconocimiento al personal de la Escuela de Ciencias Sociales y Humanidades por el impulso que le hado a los EEGG durante estos 30 años, a su Directora, a los Encargados de Cátedra y de Programa y a todos los Tutores que durante 30 años han recorrido todo el país para marcar el derrotero de la UNED: humanista, crítica, integral y solitaria. Les corresponde ahora continuar con el reto de seguir ofreciendo esta formación humanística a nuestros estudiantes, con el apoyo de las tecnologías de la información y la comunicación: la videoconferencia, la plataforma en línea, los multimedia, la radio, la televisión. Ahora sí, ahora podemos decir con certeza que ofreceremos los EEGG por Internet, como lo indicaba un acuerdo del CONRE del año 1999. Las condiciones de capacitación que ha realizado la UNED y la tecnología del país, ahora sí lo posibilitan.

 


En la elaboración de las Unidades Didácticas modulares también se incluyen cambios no solo en el plano de contenidos, sino también en lo metodológico. La mediación pedagógica incorporando los ejes transversales y temáticos, ha sido un reto importante para la Dirección de Producción de Materiales didácticos, las Cátedras y la misma Editorial, porque vamos a incorporar el color como parte distintiva de esta nueva oferta. Las Videoconferencias, el material multimedial, el uso de plataformas en línea como Web CT o moodle, serán parte de los nuevos medios que acompañarán la tutoría presencial del nuevo programa.
La formación humanista ha marcado todo el quehacer de nuestra Universidad. Por eso agradecemos el esfuerzo, la responsabilidad, el interés de quienes apostaron por el humanismo, por la calidad y la formación integral de nuestros profesionales.{jcomments on}