Lo mejor está por venir

Por Gilbert Aubert  
Conferencia impartida en la celebración
del Día de la Secretaria de la UNED.
26/4/2007
Agosto-Noviembre 2207. Edición 17.

  

“En mi carrera perdí más de 9.000 tiros. Perdí casi 300 juegos. En 26 ocasiones me confiaron el tiro del gane... y fallé. Y fallé, y fallé una y otra vez de nuevo en mi vida. Y es por eso precisamente por lo que triunfé".
¿Quién es esta persona? Michael Jordan, el mejor jugador que ha tenido la NBA (Asociación de Básquetbol Norteamericana).

   


¿Se ha preguntado usted por qué alguna gente tiene tanta suerte? ¿Por qué la buena fortuna los sigue a donde quiera que vayan? Usted los conoce, la persona que es promovida, la que triunfa en los negocios, la que hace fortuna, la que triunfa enfrentando la adversidad, la que encuentra amor y felicidad, los campeones olímpicos, pareciera que siempre están un paso adelante. ¿Se ha preguntado usted a sí mismo, porqué no puedo yo ser así?

Tal vez usted piensa que esa gente especial nació con suerte, heredaron un montón de dinero, o tienen conexiones que les dan una ventaja distintiva. Bueno, tal vez eso sea cierto para algunos de ellos, pero no es cierto para la mayoría. Entonces, ¿qué es? ¿Qué poder especial tienen todas estas personas para convertirse en campeones?

Ellos emplean un poder tan fuerte que les permite sobreponerse a cualquier obstáculo, lograr cualquier meta, colocarlo a usted exactamente en donde quiera estar. Ese poder es una fuerza universal que brilla como un sol y está disponible para todo el que la quiera usar. Es el liderazgo personal, es el dominio sobre su vida, es hacer lo necesario para lograr los sueños, es hacer lo que tengo que hacer y no lo que quiero hacer. Es perseverar a pesar de...

 


Toda persona triunfadora en el mundo ha usado o usa el liderazgo personal, sabiéndolo o no sabiéndolo. Para algunos éste viene de manera natural. Pero para la mayoría de nosotros es una respuesta aprendida para vivir, una manera correcta de pensar, que precede y lidera el éxito. Muchas personas le han dado vuelta a su vida alrededor del liderazgo personal. Muchas se han ido de la pobreza a la riqueza, otros lograron posiciones y carreras que creyeron una vez imposibles, otras han sustituido dolor y sufrimiento por felicidad y triunfo. Todas ellas han triunfado tan lejos como sus sueños y cuando fue necesario supieron sobreponerse al fracaso y levantarse una y otra vez. Han tratado y tratado hasta que lograron triunfar.
Y usted querido amigo... ¡también puede lograrlo!

¿Por qué será que a veces nos sentimos cansados, derrotados y pesimistas, como si todo estuviera saliendo en contra nuestra? ¿No será acaso que nuestras expectativas son muy limitadas? ¿Será que la escasez invadió nuestra mente y no vemos ni creemos que podamos desarrollar poderosas alternativas que nos permitan triunfar pese a las circunstancias que enfrentamos?  

 


Recordemos que los resultados que estamos obteniendo en la vida son un reflejo de nuestros propios pensamientos, o sea que la clase de persona en la que nos estamos convirtiendo está siendo configurada al poner en acción nuestros pensamientos.  Por eso debemos usar esa poderosa herramienta que se llama control de nuestros pensamientos.

 


Para empezar a controlar nuestros pensamientos, debemos tener demasiado cuidado en la manera como estamos nutriendo nuestras  mentes. Así como cuidamos qué clase de alimento nutre nuestros cuerpos, aunque conozco algunas personas que literalmente están escarbando su tumba con los dientes; así mismo debemos cuidar la información que llevamos a nuestras mentes. Nosotros alimentamos nuestras mentes a través de lo que vemos, lo que oímos, lo que decimos y con quién nos asociamos. Por eso debemos ser muy clasistas con estos alimentos, ya que somos el resultado de nuestros pensamientos.

 


Los seres humanos estamos como estamos y somos lo que somos por la información que tenemos en nuestras mentes. Si queremos cambiar lo que somos y como estamos, debemos cambiar la información que tenemos en nuestras mentes.  Por eso mi ecología mental, o sea mis creencias, mis actitudes, mis emociones, mis hábitos y mis pensamientos son los moldeadores por naturaleza de mi persona.  “Quien quiera que yo sea hoy, soy el resultado de mis pensamientos de ayer, pero quien yo quiera ser mañana dependerá de los pensamientos que yo decida hoy tener en mi mente”.

Empecemos a construir nuestro futuro desarrollando una ecología mental basada en creencias que nos habiliten, que nos abran posibilidades y nos muestren oportunidades que siempre han estado ahí, pero que antes no veíamos porque éramos ciegos para verlas. Nutramos nuestras mentes con lectura apropiada que nos construya la creencia en nosotros mismos, mejore nuestra autoestima y haga positiva nuestra actitud.

 


Recientemente oí en una conferencia al expositor hablar de que para triunfar en la vida debemos tener Corazón de León. Él se refería a esa actitud de ganador, de triunfador dispuesto a hacer lo necesario por llegar a la meta soñada. No se puede negociar todos los días a dónde se quiere llegar, ya que esta es una decisión tomada que debes llevar hasta las últimas consecuencias para lograrla, claro está, de forma ética, moral y profesional. No es que estés probando, es que estás seguro de que vas a lograrlo. Cuando un empresario le pide al banquero un préstamo, y el banquero le dice que para qué lo quiere, el banquero nunca le prestaría el dinero si el empresario le contesta que es para probar si su nuevo producto tiene salida o para ver si le va bien. El empresario está totalmente seguro de que su inversión será exitosa en un cien por ciento pues si fracasa, no solo pierde el prestigio sino que pierde también su dinero. Cuántas veces oímos a personas decir que están probando para ver cómo les va en su nuevo trabajo o en el matrimonio o en sus estudios. Los que dicen eso tienen corazón de ratón. Nuestro paso en esta vida es muy corto para perder el tiempo probando.

Para triunfar hay que estar totalmente convencido de que lo que haces es lo correcto y entonces hay que enfocarse en eso, pues eso es lo que quieres de la vida y estás completamente seguro de que lo puedes lograr.

 


Por eso no debemos compararnos con alguien, estar dispuestos a hacer lo que otros no están dispuestos a hacer: soñar todos los días con el futuro, atreverte a ser diferente y atreverse a hacer lo que dijiste que ibas a hacer. Esto es, atreverse a tener Corazón de León. Todos los seres humanos tenemos la obligación de llevar siempre nuestras vidas a un nivel más alto. ¿Que pasa si tienes un puesto bueno, en una compañía buena, con un jefe bueno, con un salario bueno?  Si, exactamente eso, eres una persona promedio, pues las personas promedio no hacen ningún esfuerzo especial, ni desarrollan un talento especial, ni aprenden una habilidad especial, simplemente están bien, son personas promedio. Recuerden que nadie fue creado para ser promedio, mas bien recordemos que el ser humano es la máxima creación de Dios y por lo tanto fuimos diseñados para triunfar.

A partir de este momento hagamos un contrato irrevocable con nosotros mismos y digamos: "Basta ya de mediocridad, basta de lo mismo y transformemos nuestras vidas". Recuerda que si transformamos nuestras vidas transformaremos una generación completa.

 


Recordemos que la vida nos da lo que le pedimos, es la profecía del auto cumplimiento. Es como un autoservicio en el que uno se sirve lo que cree que merece.  Busquemos hoy mismo un significado para nuestro proyecto de vida, comprometámonos a lograrlo y decidámonos a pensar como triunfadores porque lo mejor está por venir.

 


Les deseo lo mejor y espero que nos conozcamos en la cumbre...{jcomments on}