$50 millones para el desarrollo de la UNED

Editorial

  

La reciente firma del fideicomiso de nuestra Universidad con el Banco Nacional de Costa Rica, por un monto de $50 millones, es un acontecimiento que debe emocionar e ilusionar a todos los que formamos parte de esta comunidad universitaria.

 


La decisión valiente de las autoridades para llegar a este fin estamos seguros de que es el impulso que necesitaba la institución para continuar brindando, con las mejores condiciones, oportunidades de acceso a los beneficios de la educación superior a personas que por razones económicas, etarias, geográficas, de discapacidad o de género, las requieren para el bienestar propio y del país.

   


Los diversos cambios en la sociedad han hecho que algunos de los objetivos por los cuales se creó la UNED también hayan sido objeto de variantes, fundamentalmente los que se referían a que la institución tendría pocas inversiones en el desarrollo de infraestructura.

 


Debido a esas transformaciones, principalmente en los ámbitos social, científico y tecnológico, los requerimientos de nuestros estudiantes y el compromiso de la Universidad por brindar una educación de calidad demandan la instauración de nuevas condiciones que vengan a satisfacer plenamente a nuestros estudiantes y permitan a la UNED cumplir plenamente con su misión en la sociedad.

 


Que nuestros estudiantes continúen asistiendo a tutorías o realizando exámenes en instalaciones que no son propias de la Universidad y que, además, no cumplen con los requisitos necesarios para estudiantes universitarios, es algo que debe quedar en el pasado.

 


Cabe resaltar que esas condiciones, las que de igual manera han permitido a muchos ciudadanos obtener su título universitario y surgir, no se generan por una situación antojadiza, se originan por una cantidad limitada de recursos que recibe la UNED (del Fondo Especial de la Educación Superior (FEES) (7,29 %) y recientemente por una ley especial para dotar de recursos a la Universidad) y que dificulta su desarrollo.

 


Sin embargo, con los $50 millones que entrarán a las arcas institucionales, una vez que el fideicomiso sea refrendado por la Contraloría General de la República, esas condiciones no se deberían repetir en ninguno de los centros universitarios.

 


Todo esto nos lleva a ilusionarnos en tener una Universidad con las mejores condiciones para el progreso de nuestros estudiantes, con confortables instalaciones propias, con laboratorios de cómputo y ciencias, salas de videoconferencias, bibliotecas debidamente equipadas y zonas de parqueo.

 


Dichosamente, en el horizonte apareció esta posibilidad, la cual debe ser la herramienta que faltaba para que la UNED se continúe desarrollando como lo debe hacer una institución de esta envergadura, para el progreso del país y de la sociedad en general.{jcomments on}