Por la vía de referéndum

Editorial

  

Durante la transformación de la democracia en América Latina a lo largo de los últimos 25 años, se visualizan dos etapas principales. La primera, en 1980, década perdida en lo económico, pero de gran avance en materia democrática. La segunda, en los años 90, caracterizada por la crisis de representación del sistema partidario y el descontento creciente con la política.

   


En la actualidad, cuando los parlamentos y los partidos políticos no gozan de confianza ante la opinión pública, algunos mecanismos de participación ciudadana, como el referéndum, son vistos por algunos sectores como una opción válida para la resolución de importantes temas de interés nacional.

 


Este instrumento democrático de consulta popular ha sido utilizado en muchos países del mundo para la resolución de determinados temas; sin embargo, en nuestro país esta figura es inoperante, pues no existe una legislación que delimite el alcance de un referéndum.

 


Recientemente, Europa dio un ejemplo al mundo, acerca de cómo funciona la figura del referéndum, cuando diferentes países se manifestaron sobre su incorporación es una única Constitución Europea.

 


Un tema de gran controversia, resuelto mediante este mecanismo de manera democrática.

 


En Costa Rica la ausencia de una ley que regule la figura del referéndum, incluida en la Constitución Política, hace que este mecanismo sea una semilla estéril en las vastas praderas de nuestro sistema democrático.

 


Ante la necesidad de contar con una ley reguladora de referéndum, el Consejo Nacional de Rectores (CONARE) se ha abocado a analizar y presentar a los diputados jefes de fracción de la Asamblea Legislativa, un proyecto de ley que habilita esta figura de consulta popular.

La propuesta que se ha analizado y debatido en el seno del CONARE, tiene por objeto reglamentar este mecanismo mediante el cual el pueblo ejerce soberanamente su potestad de aprobar leyes, derogarlas y hacer reformas parciales a la Constitución Política.

 


Nuestro régimen democrático nos faculta para llevar a cabo un proceso de consulta popular que dilucide una decisión en un tema de interés nacional.

 


La elección de dirigentes por medio de elección popular, la institucionalidad y el pluralismo de partidos, son sólo algunos, de tantos aspectos, que nos otorga propiedad para incorporar la figura del referéndum a nuestra legislación.

 


Un reciente pronunciamiento de la sala Constitucional, del pasado 11 de mayo, avala la presentación de un proyecto de ley  que permita la ejecución del referéndum, lo que valida el camino recorrido por el Consejo en esta materia.

 


De hecho, esta es una de las medidas que se anunciaron en la Marcha por la Dignidad Nacional y la Institucionalidad Democrática, realizada el pasado 12 de octubre y convocada por CONARE.

 


El compromiso del Consejo en pos de la construcción de una sociedad democrática, centrada en sus instituciones y en el fortalecimiento de los valores cívicos, ha sido el aliciente para proponer un proyecto que vendría a cubrir un vacío histórico en el sistema democrático nacional. Sus alcances y el avance en el camino de la democracia se convertirán, para el pueblo, en el maná de su caminar por vías inciertas.{jcomments on}