Periodo electoral en la UNED

Editorial

  

En el 2009 la comunidad universitaria de la UNED estará eligiendo un nuevo rector para el periodo 2009-2014. Se aproxima un proceso de cambio en el nivel jerárquico para esta joven benemérita institución que enfrentará el reto fundamental de proyectarse por encima de los niveles de excelencia alcanzados en sus 31 años, tanto en cobertura como en calidad y equidad. Se dispone así a dar respuesta con oportunidad a los desafíos que marca un nuevo modelo de desarrollo con temas vitales como pobreza, biocombustible, tratados de libre comercio y seguridad alimentaría, entre otros. Este nuevo entorno exige entrar en un proceso reflexivo, propositivo y proactivo.

    

Este quinto rector en la historia de nuestra Universidad, tendrá retos muy interesantes desde el punto de vista del aporte que pueda realizar la Institución a la sociedad costarricense. Para este periodo caracterizado por aceleradas transformaciones principalmente relacionadas con la comunicación y el auge tecnológico al servicio de la población- se visualiza un constante proceso global post-moderno, en que la modernidad es reciclable y los problemas nacionales recrudecen, por lo que será necesario disponer de una estrategia educativa real y oportuna para coadyuvar en la solución de problemas de ámbito nacional.
Las bases están consolidadas, la madurez alcanzada compromete a la UNED para que busque nuevos rumbos que permitan reafirmar su liderazgo en educación a distancia y expandir sus logros en el nivel nacional, regional y mundial; la investigación definitivamente será la punta de lanza para oxigenar tanto la docencia como la extensión, esto a fin de reafirmar el papel relevante de la académica.

 


Innumerables son los aciertos de los rectores antecesores, un legado impresionante que ha permitido cumplir satisfactoriamente con la misión democratizadora de la educación superior y con las demandas de los diversos sectores, transcendiendo la territorialidad al romper las barreras geográfico-temporales e integrar diversas estrategias para hacer viable la educación y la cultura. De hecho, ellos merecen un reconocimiento por sus importantes aportes, la historia los ha juzgado y su legado será una plataforma apropiada sobre la que se debe construir esta nueva etapa de la Universidad.

Liderazgo, visión de futuro, conocimientos y experiencia en la gestión administrativa, capacidad de negociación, trabajo en equipo y compromiso, son algunos de los elementos claves que la comunidad universitaria espera de la persona que logre el honor de ocupar la Rectoría en  el próximo quinquenio. Un líder o una líder que inspire entusiasmo  y rompa las actuales circunstanciales para desafiar al futuro. Pero además de estos aspectos es de esperar que esa figura también facilite el rompimiento de la verticalidad de la estructura y que le permita a la comunidad universitaria elegir a una persona que tenga esas características y las imprima es sus colaboradores, para conducirla en esa corriente interactiva de mejoramiento en todo nivel.

 


La idea es facilitar la modificación de roles que demanden compartir la experiencia y la responsabilidad en el proceso de llevar educación a distancia, prioritariamente, a toda la población costarricense.

 


El nivel de responsabilidad con que la  comunidad universitaria asuma el proceso de selección permitirá elegir a un conductor idóneo para la UNED en este proceso de cambio, en una época en que la demanda de verdaderos lideres que eleven el nivel de pensamiento y aspiraciones se torna difícil, considerando el nivel de exigencia social que reclama mejores opciones de educación superior de calidad, flexibilidad y oportunidad, con mejores y mayores opciones y oportunidades para nuestros egresados, de modo que logren insertarse con éxito en el mundo laboral,  para desde allí forjar un mejor bienestar personal, familiar y del país en general.

 


Esa persona debe ser auténtica y que exija a si mismo  de doble de lo que exige a los otros. Entonces, se deben abrir bien los ojos para que quien guíe a la Institución pueda ver mas allá del punto que alcanza la visión de cada uno.

 


Como institución en la cúspide de su madurez tiene la responsabilidad de mejorar y de participar con ética y lealtad en este proceso, es un llamado a realizarlo con compromiso. La UNED será la ganadora si se elige un líder con las características descritas que represente a la Universidad con solvencia ante la comunidad nacional e internacional.

 


El modelo democrático universitario brinda esta oportunidad de oro, es deber aprovecharla con una visión analítica, para escoger la opción que mas le convenga a la Universidad, de manera que pueda responder aproximadamente a los fuertes cambios que experimentará este nuevo quinquenio.{jcomments on}