Reducir el FEES significa debilitar la educación superior estatal, significa debilitar a Costa Rica

Editorial

  

Un ministro de Educación que no defiende la enseñanza superior, uno de Hacienda al mando de una cartera incapaz de realizar eficientemente la recaudación fiscal-razón única por la que el Gobierno no cede ante la petición de los rectores- una ministra  de Planificación con un evidente desconocimiento de la realidad de su país, miles de costarricenses deseosos y merecedores de tener acceso a la educación pública y el presupuesto para las universidades estatales en tela de juicio. El presidente es poco alentador y el futuro, incierto.

    

Las universidades públicas y la Estatal a Distancia (UNED), en particular, cumplen la noble misión de servir de medio para materializar las miles de oportunidades que Costa Rica le ofrece a sus hijos. Transforman la pobreza en oportunidades, el rezago en nuevas formas de crecimiento y son luz de esperanza de un mañana más prospero.

  

Las universidades públicas templos del saber; instituciones que se encargan de darle a la sociedad la masa de profesionales que hacen crecer a Costa Rica. Pero cumplen más roles: son las mayores generadoras de cultura; generan investigación; mediante la extensión y la acción social acercan a diversas poblaciones a la academia y la lista de acciones se ensanchan.

 


Las cuatro casas de estudio del Estado han alcanzado la madurez suficiente de manera individual. Ahora, se requiere consolidar el sistema de educación pública, aparato desde el cual las cuatro instituciones intercambiarán infraestructura, recursos, conocimiento e investigación. Significa que se potenciarían las fortalezas de cada una para otorgarle al país condiciones que nunca antes había tenido. Las clases más desfavorecidas serían las más beneficiadas, poblaciones que, de otra forma no tendrán acceso a la educación. Hoy están ingresando al sistema educativo gracias a los primeros intentos por unir fuerzas.

Para lograr este propósito y permitir que las universidades crezcan en infraestructura, becas, investigación, población estudiantil, formación, laboratorios calidad, se requieren recursos. Eso es lo que le piden los rectores al Gobierno a la Presidenta de la República, doña Laura Chinchilla no debe esquivar más el tema, pues posee un compromiso con el país, con los miles de costarricenses que la eligieron. La educación en todos sus niveles, primaria, secundaria y universitaria debe ser punta de lanza para lograr muchas promesas propuestas durante campaña; sin educación no hay desarrollo, eso no lo puede perder de vista la Presidenta de la República.

 


Los rectores han presentado varias  propuestas, tanto para desarrollar las universidades como para desarrollar el sistema de educación superior: Dicha propuesta incluye los requerimientos básicos para operar y no tener que entrar en estados de contratación; pero hasta la fecha, no se ha recibido respuesta. La educación superior estatal está siendo amenazada por intereses ajenos a los intereses del pueblo labriego sencillo. La educación superior estatal está en riesgo.
La educación estatal, en todos sus niveles, es lo que nos hace un país diferente al resto del mundo junto a la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) y el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE). ¿Será que el Ejecutivo ya no quiere que Costa Rica sea un país distinto? Porque al ICE logró debilitarlo; contra la Caja  no han sido pocos los intentos para desmembrarla. El siguiente paso serán las universidades, en un nuevo intento de seguir la tendencia neoliberal de reducir el Estado.  ¿O  es que la educación superior privada es un nada despreciable negocio? “Piensa mal y acertarás” , reza el viejo adagio.

La historia siempre juzga; nunca miente y golpea la memoria de quienes la sobreviven. Ella se encargará de contar sobre los tutores y ofensores de la educación estatal superior. Entonces, corresponde a todo habitante del país, a todo aquel que quiere ser juzgado como defensor de este baluarte nacional, luchar porque las presentes y futuras generaciones gocen del derecho constitucional a la educación.{jcomments on}