Ubicación Geográfica

Buenos Aires se encuentra aproximadamente a cuarenta kilómetros al sur de la ciudad de San Isidro de El General. Limita al Norte con el cantón de Talamanca de la provincia de Limón, al Este con el cantón de Coto Brus, al Sur con una parte del cantón de Golfito y otra del cantón de Osa, los tres de la provincia de Puntarenas y al Oeste con el cantón de Pérez Zeledón de la provincia de San José.

Historia

No cabe duda que las primeras expediciones hacia los territorios ale-daños a Buenos Aires, se hicieron con el fin de abrir un camino entre Cartago y los pueblos de Térraba y Boruca, que se efectuaron en los primeros años del quinquenio 1860-1865 y de ello es testimonio el croquis hecho por Francisco González Cáceres, quien recorrió esa región por esa época, donde aún no se observa ningún núcleo de población cercano al sitio que hoy ocupa Buenos Aires, excepto un río con el nombre de Hato Viejo, que identifica la zona. Anteriormente los misioneros escogieron desde 1712, un sitio especial para su ganado, a la otra banda del río, y éste no es otro que el río General. De esto se deduce que al hato se le señaló como suya la parcela cercana al río. Sin embargo, la ausencia de barreras naturales hizo que a medida que el ganado se multiplicaba, ocupara más territorio. El número de cabezas era tal a finales del siglo XVIII, que por entonces el hato comprendía todo el territorio situado entre el río General y la base de la cordillera de Talamanca. Posiblemente el hato se extendería hasta el río Ceibo, que constituye límite natural. Para poder cuidarlo, se hizo necesario establecer un hatero en aquel sector más alejado de Terraba, es decir, en las llanuras de Buenos Aires. Esta condición se mantuvo casi durante un siglo, hasta que, como quedó anotado anteriormente, los recoletos se alejaron de Térraba y la porción del hato que ocupaba las llanuras de Buenos Aires pasó a poder de Ramón Villanueva. Posteriormente, el hato de la misión se redujo tanto, que a finales del siglo pasado, sólo ocupaba los terrenos marginales del río General. Es decir, volvió a reducirse el sector que se le había asignado en su fundación en 1712. Por último, cuando los colonizadores llegaron en la segunda mitad del siglo pasado a lo que hoy día es Buenos Aires, a esas sabanas se las conocía con el nombre de Hato Viejo. Se agregaba el calificativo “viejo” porque ya habían transcurrido muchos años desde que pasó de manos de los frailes a los indígenas. Era entonces el Hato Viejo de la misión. El origen del nombre del cantón se debe a don Pedro Calderón, quien en 1860 pasó por el lugar abriendo un camino que comunicó Cartago con los pueblos de Térraba y Boruca, bautizando el sitio que se le denominaba Hato Viejo, con el de Buenos Aires. El nuevo nombre posiblemente se le dio por la brisa constante que sopla en

El desarrollo educativo

la zona, como son las corrientes de aires que vienen del Océano Pacífico y en verano los vientos de norte a sur, que son fuertes.

También tuvo sus antecedentes, en 1891, dos años antes de crearse el distrito escolar en Buenos Aires, este contaba con una escuelita y no debió estar en muy malas condiciones, porque fue en ella donde se hospedó el presbítero José Badilla en su viaje en aquel año de 1891. En 1895, se construyó una escuela, la que en 1909, estaba en lamentable deterioro. En este último año se ubicó en la sección occidental de la manzana sur de la plaza.

Flora

La mayor parte de su territorio está ocupado por gramíneas, formando extensas sabanas en las que también se encuentran en menor proporción ciperáceas / algunas leguminosas. Estudios hechos sobre la flora de la región indican que las siguientes especies de la familia de las ciperáceas están distribuidas en la siguiente forma y son propias del Cantón: 1) Eleochcris Durondü, colectada al finalizar el siglo pasado y es endémica; 2) Eleocharis pücarhachis de Buenos Aires; 3) Eleocharís ulcata, en Boruca y Buenos Aires; 4) Rynchospora armerioides Presl, característica de las sabanas en Buenos Aires a 400 metros. 5) Rynchospora Clerkei Rete, habita en las sabanas de Buenos Aires a 200 metros de altitud; 6) Ryn-cheipora cyperoides, en las sabanas de Buenos Aires a 500 metros o más sobre el nivel del mar; 7) Rynchosporas glauca Vahl, colectada en Boruca, Buenos Aire y otros lugares y crece en cienaguitas de fango; 8) Paspalum Lineare Tri-nluí, en Cabagra y solo en este lugar se ha encontrado en Centroamérica, 9) Paipalum multicaule Poiref, en Buenos Aires y Boruca; 10) Paspalum pictum Ikman, especie colectada en las sabanas de Boruca; 11) Paspalum sreüatum, de Boruca, la que es fácil de reconocer por las alas anchas y amarillentas del eje de la espiga, 12) Cyperus chorisanthus, encontrada en bosques de Boruca y es endémica; Rynchospora hirsuta, propia de sabanas de Buenos Aires a 480 metros sobre el nivel del mar; 14) Rynchospora longispicta, colectada en las lagunas del Alto de Buenos Aires; 15) Scleria macrophyüa Presl, encontrada en la zona de Buenos Aires pero quizá haya en otros lugares; 16) Scleria microcarpa, en el valle de El General; 17) Scleria micrococa, colectada en Térraba y Boruca, pero es más propia de esta última, y 18) Stenophyllus tlformis, en Buenos Aires y Boruca. En los bosques maderables antes mencionados encontramos: guachi-pelin, madero negro, guayacán, espavel, cedro dulce, cedro amargo, nance, carona, caimito, mayo, targuá, ceibo, corteza de venado, gasparillo, guapinol, colpachí, pochote, moría, Cristóbal, quizarrá amarillo, aguacatillo, vainilla, chilamate, quiebrahacha, roble, corteza amarilla, guarumo. Cerca de los pueblos encontramos mangos, guayabo, manzana rosa, y en general todo el Cantón es apto para cultivos de arroz, frijol de palo o frijolillo, café, caña, maíz, frijoles, plátanos, tabaco, papa, cacao y frutas.

Fauna

A continuación, los mamíferos, aves, reptiles, peces, que son más representativos en Buenos Aires. Hasta hace pocos años era peligroso internarse en ciertos bosques, porque el tigre (Felis onca) y el león (Feiis íoncolor) podían atacar en cualquier momento. El tigrillo acecha constantemente los gallineros de los pobladores. Los monos están representados por el tití (Chry sothrix sciurea) y el cariblanco (Cebú* hypoleucus). Estos últimos sorprendieron al científico Henri Pittier cuando al finalizar el siglo pasado visitó la zona, porque al igual que las nativas de Térraba y Boruca, lucían preciosas flores en sus orejas. Los cazadores buscan a los tepezcuintles (Coelogenys pacal). Saíno, (Dycotiles torquatus), Cariblanco (Dicotyles labiatus), Danta (Eiasmognathus bairdii). Venado (Ciervo), Cabro de monte (Cervus refinus) y en menor grado el Pizote (Nassua leucorhyn-Chut) y el Armado (Dasypusfenestratrus). La avifauna es riquísima. A continuación se mencionan las más abundantes del Cantón, de las que se encuentran en todo el país: Yigüirro, Golon-drina, Viuda o Azul, Setillero, Oropéndola, Piapía, Pecho amarillo, Tijerilla, pájaro bobo, Cuyeo, Quioro, Carpintero, Lapa colorada, Periquito, Lechuza, Gavilanes, Rey de Zopilote, Huaco, Zopilotillo, Tortolita, Pava y Martín peña. Las serpientes también abundan. Entre las últimas, la Coral venenosa, Terciopelo, Bécquer, etc.

Algunos datos de las Reservas Indígenas. KMS CUADRADOS DEL CANTÓN DE BUENOS AIRES 2,384,22 TIERRAS EN RESEVAS INDÍGENAS SIN RESERVA GUAYMÍ 682,91 KMS CUADRADOS 28.8% TIERRA SIN RESERVA INDÍGENA 1688.31 KMS CUADRADOS 71.2%

* * La población indígena está basada al año 1996.