Cadena perpetua

Mario Valverde M.

¿Habrá acaso una noticia más dura contra la libertad de un ser humano? Te condenamos a cadena perpetua, sentencia el jurado. Es decir nunca más saldrás de la cárcel. Nunca más caminarás libremente por tu propia Patria, ni vivirás con tu familia, ni compartirás con tus amigos en un parque, trabajo, estadio, etc. Ni podrás visitar otros lugares que se te antoje. Ni podrás tocar con tus pies el agua que fluye por los ríos y mares; no podrás correr libremente, comprarte un helado, tomarse un vino en la taberna que te dé la gana; pasear con tus hijas, ni visitar familiares. Por el contrario, vivirás para siempre de una rutina forzada: horas de patio. Vivirás con la esperanza, que casi nunca llega, de que algo pase y te libere. Así se te va la vida, llegan las canas, los años viejos y se te fue la energía en la espera inútil. Todo por una mala jugada que quitó la vida a otro ser, quitándotela a ti de a poquitos…Puntos existenciales del absurdo.