Construyendo la personalidad (EL MURO)

Mario Valverde

Toda mente tiene una estructura llamada personalidad. Ella es la carta de presentación ante los otros. De mi parte, esa (mi) construcción yo la veo así.

Siempre me gustaron las mentes extrañas, salidas de tono, un poco irreverentes, graciosas, es decir de buen humor, soñadoras, un poquito melancólicas, amorosas, con sed y hambre de justicia, tolerantes, un poco solitarios, impulsadoras de fe ante las tragedias, capaces de dar la mano al que la necesite, pacifista, ambientalista, amante de todo arte y acto creativo, consciente de la vida fugaz; y que piense que la raza, la piel, su género, su decisión sexual, la religión y su ideología política no pueden dividirnos para matarnos unos contra otras; capaz de aceptar la diferencia de opiniones, visiones de vida y diversidad cultural, como inicio de una convivencia basada en la tolerancia. Capaz de llorar donde nadie lo vea y de agarrar la almohada para dormir cansado del tráfago de la vida y volver a la vida para amar la nueva propuesta del día siguiente.