Para cada una de las áreas disciplinarias se debe cumplir con una serie de competencias. Estas se ordenan en los siguientes saberes: conceptual, procedimental y actitudinal.

Saber conceptual

Poseer un conocimiento científico y tecnológico, amplio y profundo, en el campo de las ciencias relacionadas con su especialidad.

Saber procedimental

Generar y adaptar nuevas tecnologías desde una perspectiva de sostenibilidad.

Saber actitudinal

Constituirse en un agente de cambio para la promoción del desarrollo con actitud crítica, innovadora, creativa y ejecutiva, dispuesto a trabajar en equipo e interdisciplinariamente.