
¿Qué se necesita para que un campus universitario se convierta en un líder del reciclaje? Un estudio fascinante realizado en la Universidad Nacional en Costa Rica revela que no es solo cuestión de poner contenedores. En el 2005, científicos del Laboratorio de Ecología Urbana de la Universidad Estatal a Distancia se propusieron evaluar un programa de gestión de residuos para entender por qué, a pesar de las buenas intenciones, los proyectos de reciclaje a menudo enfrentan grandes obstáculos.
Para resolver este enigma, los investigadores no solo pesaron y clasificaron la basura enviada al relleno sanitario (606,7 kg de basura diarios) y el material enviado a reciclar (53 toneladas anuales de las cuales el 82% eran papel y cartón), sino que también hablaron directamente con el personal y los estudiantes a través de encuestas y entrevistas. De esta manera, descubrieron que el éxito de un programa de reciclaje depende tanto de la ciencia como de la psicología humana.
El estudio reveló que un cambio aparentemente simple ayudó considerablemente a que las personas mejoraran la calidad de la separación de residuos reciclables: modificar las etiquetas de los basureros. Sustituir términos confusos como “Varios” por “Envases” o “No recuperables” por “No reciclables” logró que los estudiantes y funcionarios separaran mejor los desechos, con una mejora de hasta un 25% en la clasificación.
Se identificaron problemas inesperados, como el rechazo del personal de limpieza que perdía un ingreso extra por la venta de papel. La venta de papel para reciclaje era actividad que realizaban de manera extraoficial antes de que se estableciera el programa de reciclaje de la universidad y que por costumbre lo consideraban como un ingreso económico personal importante. También se encontró que el diseño de los contenedores de reciclaje era defectuoso pues eran demasiado grandes y difíciles de manejar.
Este estudio nos enseña que un programa de gestión de residuos es mucho más que una simple operación logística. Es un recordatorio de que, para tener éxito, cualquier iniciativa ambiental debe considerar cuidadosamente a todas las personas involucradas, sus motivaciones y la manera en que la comunicación y el diseño impactan sus acciones. La lección más importante es que, al diseñar estos proyectos, es vital pensar en los conflictos laborales y económicos, así como en la percepción personal y la estética para evitar conflictos. Los hallazgos de esta investigación no solo son relevantes para otras universidades, sino para cualquier institución o comunidad que desee enfrentar el desafío de la gestión de residuos de una manera verdaderamente efectiva y sostenible.
Referencia
Barrientos, Z. (2010). Generación y gestión de residuos sólidos ordinarios en la Universidad Nacional de Costa Rica: patrones cuantitativos y sociológicos. Cuadernos de Investigación UNED, 2(2), 123-135.

