Un estudio reciente realizado por Víctor Hugo Méndez Estrada y Julián Monge‑Nájera destaca el papel crucial de los líquenes como herramientas para evaluar la calidad del aire a nivel mundial. Los autores revisaron estudios de múltiples países y mostraron que estos organismos son uno de los sistemas de monitoreo ambiental más sensibles, precisos y económicos disponibles.  

liquenes

 

¿Cuál era el problema de investigación?

El aire contaminado impacta directamente la salud humana, la fauna, la flora y el equilibrio de los ecosistemas. Sin embargo, en muchas regiones —especialmente en países tropicales o en vías de desarrollo— no existen estaciones de monitoreo atmosférico permanentes. Ante esa realidad, los científicos se preguntaron:


¿Cómo se están utilizando los líquenes en distintos países para medir la contaminación del aire y qué tan efectiva es esta herramienta?

¿Qué hicieron los científicos?

Los autores revisaron investigaciones publicadas de diversas partes del mundo para identificar:

  • Cuáles contaminantes se detectan mediante líquenes.
  • En qué países se aplican estos métodos.
  • Qué especies responden mejor a diferentes tipos de contaminación.
  • Cuáles son las técnicas de biomonitoreo más empleadas.

El trabajo incluyó estudios de América, Europa, Asia y, en menor medida, África y Oceanía. También elaboraron un mapa global que evidencia la distribución geográfica de estas investigaciones.

¿Qué encontraron?

El análisis revela que los líquenes son altamente eficientes para detectar contaminantes atmosféricos porque:

  • No tienen raíces y obtienen todos sus nutrientes del aire.
  • Acumulan sustancias químicas directamente en sus tejidos.
  • Reaccionan de forma visible ante el daño ambiental (cambios de color, reducción de cobertura, muerte de tejidos que se ven blanquecinos y finalmente se caen).

Entre los contaminantes más detectados están:

  • Dióxido de azufre (SO₂) y óxidos de nitrógeno (NOₓ): los principales responsables del deterioro de los líquenes y de la disminución de su diversidad.
  • Metales pesados como plomo, cadmio, cromo y zinc, provenientes del tránsito vehicular y procesos industriales.
  • Hidrocarburos aromáticos policíclicos, asociados a la combustión de gasolina y diésel.

La revisión mostró que:

  • Europa y América concentran la mayoría de estudios.
  • África y Oceanía presentan un rezago significativo en este tipo de monitoreo.
  • Los líquenes pueden revelar desde contaminación industrial hasta efectos del cambio climático, como el retroceso de glaciares.

¿Por qué es importante este descubrimiento?

El aire limpio es indispensable para la salud humana. La investigación destaca que los líquenes pueden servir como una herramienta sencilla, accesible y de bajo costo para identificar zonas contaminadas incluso antes de que existan reportes oficiales.

Sus aplicaciones incluyen:

  • Detectar contaminación en ciudades sin estaciones de monitoreo.
  • Identificar riesgos para la salud humana relacionados con metales pesados.
  • Evaluar cambios ambientales en bosques, manglares o zonas urbanas.
  • Medir la recuperación de áreas afectadas tras incendios o derrames de sustancias peligrosas.

Los autores recuerdan que la ausencia de líquenes en troncos urbanos suele ser una señal clara de mala calidad del aire, mientras que su presencia y diversidad indican ambientes más limpios.

Conclusión

El trabajo de Méndez Estrada y Monge‑Nájera confirma que los líquenes son aliados esenciales para vigilar la contaminación atmosférica, especialmente en países donde los recursos tecnológicos son limitados. Su sensibilidad y facilidad de monitoreo los convierten en auténticos “detectores naturales” capaces de revelar la calidad del aire que respiramos.

 

Referencia:

Estrada, V. H. M., & Nájera, J. M. (2011). El uso de líquenes como biomonitores para evaluar el estado de la contaminación atmosférica a nivel mundial. Biocenosis25(1-2), 51-67.