
Durante más de un siglo, los científicos sabían casi nada sobre Drymaeus tripictus, un caracol terrestre tan escaso que parecía un fantasma en los bosques de altura de Costa Rica. Su existencia era un enigma… hasta ahora.
La científica Zaidett Barrientos buscó responder una pregunta crucial:
¿Cómo vive, se reproduce y sobrevive un animal tan raro y endémico como D. tripictus?
Su extrema escasez lo convierte en una especie vulnerable a la extinción, por lo que entender su biología es clave para conservarlo.
Entre 2009 y 2010, el equipo exploró tres hábitats en Cartago:
- Un bosque primario
- Un bosque secundario
- Una plantación de ciprés
En cada sitio colocaron parcelas de muestreo para buscar ejemplares vivos (no conchas vacías) y registrar su actividad diaria. Además:
- Filmaron en laboratorio el apareamiento, en alta definición.
- Analizaron la anatomía reproductiva con microscopía.
A pesar de más de 120 horas efectivas de trabajo en campo, se encontraron apenas 19 individuos, reflejando la increíble rareza de esta especie.
¿Qué descubrieron?
1. Vive casi oculto: solo aparece en bosques antiguos
El caracol fue más común (aunque aún raro) en el bosque primario con una densidad de 0,017 individuos/m², en el bosque secundario la densidad bajó a tan solo 0,0097 individuos/m². Esto equivale a encontrar 1 individuo cada 59 m² de bosque primario o 103m² de bosque secundario.
En la plantación de ciprés… no apareció ni uno. Esto sugiere que necesita condiciones muy específicas de humedad, sombra y vegetación.
2. Es nocturno y evita la lluvia fuerte
El caracol Drymaeus tripictus se activa entre las 8 p.m. y las 8 a.m., moviéndose por las hojas de arbustos y árboles, sobre todo en condiciones nubladas y húmedas. En la tarde suelen estar inactivos casi “derretidos” contra la hoja. En una noche típica avanza unos 65 cm.
3. Se alimenta en la parte superior de las hojas
Prefiere hojas con poca presencia de musgos o líquenes, posiblemente porque ahí crecen algas microscópicas de las que se alimenta.
4. Su apareamiento es raro y sorprendente
La investigadora logró observar solo tres encuentros reproductivos, suficientes para descubrir un comportamiento único:
- Sus conchas tienen coloraciones muy variadas.
- El apareamiento es unilateral: uno actúa como “macho” y otro como “hembra”.
- No intercambian roles, a diferencia de muchos caracoles hermafroditas.
- La posición es por montaje de concha.
- La penetración es críptica, casi invisible externamente.
- A veces, si algo sale mal, la “hembra” raspa el pene del otro con su rádula interrumpiendo la cópula por unos minutos.
- El apareamiento exitoso puede durar más de una hora. Sin embargo, ningún ejemplar puso huevos en laboratorio.
- Presenta un sistema reproductivo muy similar al de especies cercanas, como Drymaeus costarricensis, por lo que se asume que el comportamiento reproductivo puede ser similar en otros miembros del género, el cual es uno de los más diversos en el neotrópico.
¿Por qué es importante este estudio?
Porque Drymaeus tripictus es uno de los caracoles menos comunes del país.
Sus hábitats están amenazados por la expansión agrícola y el cambio climático, y su bajísima densidad poblacional lo colocan en posible riesgo de desaparecer sin que hayamos conocido su historia natural.
Esta investigación:
- Revela por primera vez cómo se comporta y vive esta especie.
- Es la primera vez que se documenta como se reproduce esta especie y probablemente todo el género.
- Aporta información esencial para estrategias de conservación.
- Subraya la urgencia de proteger los bosques costarricenses.
Referencia
Barrientos, Z. (2016). Reproductive system, mating behavior and basic ecology of an extremely rare tropical snail: Drymaeus tripictus (Stylommatophora: Bulimulidae). Revista de Biología Tropical, 64(1), 55-68. http://dx.doi.org/10.15517/rbt.v64i1.18582

