05 2011 wind direction

Una investigación realizada por Erich Neurohr Bustamante, Julián Monge‑Nájera y María Isabel González Lutz demuestra que los vientos que cruzan San José arrastran consigo la contaminación vehicular, y que los líquenes en los árboles funcionan como sensores vivos capaces de mostrar ese recorrido.

¿Cuál era la pregunta de la investigación?

Los autores querían saber si la contaminación atmosférica en San José era menor en el lugar donde el viento entra a la ciudad (noreste, zona de Coronado) y mayor donde sale (suroeste, hacia Escazú y Santa Ana). La pregunta es clave porque permite entender cómo se dispersan los contaminantes y cuáles zonas reciben la mayor carga.

¿Qué hicieron los científicos?

Para probar esta hipótesis, seleccionaron 40 parques urbanos ubicados a lo largo del trayecto del viento desde el noreste hasta el suroeste. En cada parque escogieron cinco árboles y midieron la cobertura de líquenes usando una plantilla estandarizada de 10 × 20 cm con 50 puntos aleatorios.

Este método, ampliamente validado en estudios tropicales, permite determinar cuánta superficie del tronco está ocupada por líquenes vivos, una medida eficaz de la calidad del aire.
La toma de datos se realizó en dos momentos:

  • Final de la estación lluviosa (2008)
  • Final de la estación seca (2009)

Esto permitió comparar el efecto de las estaciones sobre la salud de los líquenes.

¿Qué encontraron?

Los resultados fueron contundentes:

  1. La contaminación aumenta conforme el viento atraviesa la ciudad.
    La cobertura de líquenes disminuye en promedio un 1,34 % por kilómetro, desde Coronado hasta Escazú–Santa Ana.
  2. El aire entra limpio y sale sucio.
    Los parques del noreste mostraron una mayor presencia de líquenes, mientras que los del suroeste tuvieron los niveles más bajos, indicando una mayor carga de contaminantes acumulados en el trayecto.
  3. La estación seca es más dura para los líquenes.
    En la época seca, la cobertura se redujo en casi 7 puntos porcentuales, probablemente porque los líquenes están más estresados por la falta de humedad, pero siguen absorbiendo contaminantes.

Estos resultados confirman que los líquenes funcionan como “detectores naturales” de la calidad del aire y que su distribución en San José refleja claramente el recorrido del viento y el transporte de contaminantes.

¿Por qué es importante este hallazgo?

Este estudio ofrece una herramienta sencilla, económica y efectiva para monitorear la calidad del aire en ciudades tropicales, donde los recursos para estaciones de monitoreo suelen ser limitados. Los líquenes permiten:

  • Detectar cambios en la contaminación sin equipo costoso.
  • Identificar zonas más afectadas y orientar políticas públicas.
  • Comprender cómo el clima y la infraestructura urbana influyen en la salud ambiental.

La investigación revela una realidad importante: aunque el aire que llega a San José es relativamente limpio, sale de la ciudad con una carga significativa de contaminantes generados por el tráfico vehicular. Esto resalta la necesidad de fortalecer acciones en transporte sostenible, regulación vehicular y diseño urbano.

Referencia:

Neurohr, E., Monge-Nájera, J., & González, M. I. (2011). Air pollution in a tropical city: the relationship between wind direction and lichen bio-indicators in San José, Costa Rica. Revista de Biología Tropical, 59(2), 899-905. https://tinyurl.com/2yhubqp5