
Aunque cueste imaginarlo, uno de los mayores enemigos ocultos de los suelos agrícolas no es el clima, ni las plagas, ni siquiera la deforestación: son los tractores mal balanceados. Un estudio realizado con datos de los tractores inscritos en Costa Rica demuestra que la compactación del suelo —una de las formas más graves de degradación— depende directamente de cómo se distribuye el peso entre los ejes delantero y trasero. Y las consecuencias pueden sentirse durante años.
¿Cuál era la pregunta científica?
Los suelos friables (aquellos con humedad intermedia) solo resisten 49 kN por eje antes de empezar a compactarse. ¿Cuántos tractores del país superan este límite? ¿Y cómo cambia la situación cuando llevan implementos suspendidos, como arados o sembradoras?
Responder esto permite saber qué tan grave es la compactación inducida por maquinaria y cómo prevenirla.
¿Qué hicieron los científicos?
El equipo analizó la base oficial del marchamo para identificar todos los tractores agrícolas con llantas registrados en el país entre 1996 y 2016. Luego:
- Establecieron el peso de cada tractor y su capacidad máxima de levante.
- Simularon tres escenarios de distribución de peso entre los ejes:
- 50 % – 50 %
- 40 % – 60 % (el recomendado por fabricantes)
- 30 % – 70 %
- Evaluaron esos mismos escenarios con y sin implementos suspendidos.
- Compararon todos los valores contra el límite de compactación de 49 kN por eje.
Hallazgos principales
1. Los tractores “vacíos” no son el verdadero problema
Cuando se analizan sin implementos:
- Solo el 3,1 % de los tractores supera el límite crítico por eje.
- Con un balance 40/60 % (delantero/trasero), prácticamente todos los tractores operan sin riesgo de compactación (98,7 %).
Es decir: el problema aparece cuando se usan aperos pesados.
2. El peligro llega cuando se levantan implementos
Cuando el tractor carga el implemento suspendido:
- Con un balance 50/50, solo 85 % de los tractores mantienen sus ejes bajo el límite.
- Con un balance adecuado 40/60, esa cifra cae a 62 %.
- Con un balance pésimo 30/70, apenas 47 % evita compactar el suelo.
Los modelos más potentes son los que con mayor frecuencia exceden los 49 kN.
3. Los tractores más potentes deben cambiar sus prácticas
Si un tractor tiene más de 81,8 kW de potencia (≈110 HP), debería:
- Usar implementos más livianos que su capacidad máxima de levante.
- O preferir aperos de tiro, que no cargan su peso sobre los ejes.
De lo contrario, compactará el terreno incluso respetando el balance recomendado.
4. La compactación no es un detalle menor
Una vez compactado, el suelo pierde:
- Porosidad
- Capacidad de infiltrar agua
- Aireación
- Productividad
Y puede tardar décadas en recuperarse. Basta un solo paso de un eje sobre el terreno para generar entre el 70 % y el 90 % de la compactación total.
¿Por qué importa este estudio?
Este es el análisis más completo de la flota de tractores agrícolas costarricenses y su impacto real sobre el suelo. Los resultados no solo confirman que la compactación ocurre incluso con maquinaria moderna, sino que puede evitarse fácilmente ajustando el balance del peso y seleccionando adecuadamente los implementos.
Incorporar estas recomendaciones en las buenas prácticas agrícolas permitiría:
- Conservar la fertilidad del suelo.
- Reducir costos de mantenimiento de maquinaria.
- Evitar pérdidas por menor rendimiento.
- Proteger uno de los recursos más valiosos para la agricultura del país.
Un llamado a cambiar cómo usamos los tractores
Los científicos concluyen que el escenario ideal para cuidar el suelo es un balance 40 % delante y 60 % detrás. Seguir este principio —junto con elegir implementos adecuados— puede evitar daños profundos y acumulativos en la tierra.
Un recordatorio claro de que la sostenibilidad agrícola también se juega en los detalles mecánicos.
Referencia:
Gómez, N., Rodríguez, J. (2019). Degradación del suelo por compactación en función de la distribución del peso en los ejes de los tractores agrícolas. Yulök Revista de Innovación Académica.

