ZBL 2019 Poas Volcano 1

 

Cuando pensamos en el volcán Poás, solemos imaginar explosiones, gases y un cráter imponente. Pero este gigante activo es mucho más que un atractivo turístico geológico: es un lugar megadiverso y fascinante. Un nuevo análisis científico revela cómo este parque nacional, creado en 1971, funciona como un oasis de vida que conecta ecosistemas, produce agua y resguarda especies únicas del país.

 

Los investigadores querían mostrar qué hace del volcán Poás un punto tan especial para la biodiversidad, considerando su actividad volcánica, su rango altitudinal y sus condiciones extremas en ciertos sectores. Aunque es un destino muy visitado, sorprendentemente muchas especies del área aún están pobremente estudiadas o sin identificar.

ZBL 2019 Poas Volcano

El equipo del Laboratorio de Ecología Urbana de la UNED revisó décadas de estudios, inventarios biológicos y registros de flora, fauna y microorganismos presentes en el parque. Consideraron:

  • Cobertura vegetal y zonas de vida entre 1.200 y 2.708 m.
  • Registros de mamíferos, aves, reptiles, anfibios y microorganismos.
  • Cambios en la vegetación por la influencia de gases volcánicos.
  • La importancia del Poás como generador de agua y corredor biológico.

Hallazgos principales

1. Un volcán con cinco zonas de vida

La vegetación cambia radicalmente según la altura:

  • Bosque nuboso enano sobre 2.600 m, donde los árboles parecen bonsáis moldeados por el clima.
  • Robledales con Schefflera y Clusia entre 2.500 y 2.600 m.
  • Bosques de robles y magnolias entre 2.400 y 2.500 m.

El parque alberga 150 especies de plantas, incluyendo orquídeas y helechos amenazados. La épica “sombrilla del pobre” (Gunnera insignis) es protagonista habitual del paisaje.

2. Hogar de especies únicas

El volcán Poás protege al menos 40 mamíferos, entre ellos el Syntheosciurus brochus poasensis, una ardilla endémica que solo existe en este volcán. También habitan ocelotes, zorros grises, armadillos y perezosos.

En aves, el parque es un paraíso: 220 especies, con 30 endémicas de Costa Rica y Panamá. Son frecuentes el sooty thrush, el colibrí volcán y el collared redstart.

3. Herpetofauna diversa pese a las condiciones extremas

El área podría albergar:

  • 5 especies de salamandras
  • 30 especies de ranas
  • 10 especies de lagartijas
  • 30 especies de serpientes

Destacan la víbora de palma moteada (Bothriechis nigroviridis) y el raro Geophis brachycephalus.

4. Un laboratorio extremo para estudiar vida microscópica

En la Laguna Caliente —uno de los ambientes más ácidos del planeta— viven bacterias del género Acidiphilium, capaces de vivir del azufre.

¿Por qué es importante este estudio?

El Volcán Poás no solo alberga especies valiosas: también produce agua para gran parte del Valle Central, actúa como corredor biológico entre la vertiente caribe y la vertiente pacífica y permite estudiar cómo la vida persiste en condiciones extremas. Su combinación de biodiversidad y actividad volcánica lo transforma en un sitio científico excepcional.

Un volcán que late con vida propia

Este gigante de la Cordillera Volcánica Central no solo asombra por su fuerza geológica, sino porque sostiene un mosaico de ecosistemas únicos. Su biodiversidad, desde ardillas endémicas hasta bacterias “acidófilas”, demuestra que Poás es mucho más que un volcán: es un santuario natural imprescindible para Costa Rica.

Referencia:

González, F., Seas, C., Barrientos, Z., Quesada-Acuña, S. G., & Mora-Amador, R. (2019). Poás Volcano Biodiversity. En F. Tassi, O. Vaselli & R. Mora-Amador (Eds.), Poás Volcano: The pulsing hearth of Central America Volcanic Zone (pp. 309-317). SpringerBook.