Durante años, una parte de la población ha creído que los medios de comunicación exageran la violencia en Costa Rica. Sin embargo, una investigación científica demuestra que, al menos en el caso de los homicidios, la prensa escrita informa cifras muy cercanas a la realidad oficial.
El estudio fue realizado por el investigador Julián Monge‑Nájera, del Laboratorio de Ecología Urbana de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), junto con Karla Vega Corrales, y analizó si los homicidios publicados por los periódicos coinciden con los datos registrados por las autoridades judiciales del país.

¿Cuál fue la pregunta de investigación?
La investigación buscó responder una duda clave para la sociedad costarricense: ¿los periódicos informan más homicidios de los que realmente ocurren o reflejan fielmente las cifras oficiales? Además, el estudio exploró si los patrones de homicidio en el país coinciden con un modelo biológico que explica la violencia como parte del comportamiento humano.
¿Qué hicieron los científicos?
Los investigadores revisaron todos los homicidios publicados durante el año 2008 en dos diarios nacionales de amplia circulación, La Nación y Diario Extra. Luego compararon esa información con los registros oficiales del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Costa Rica.
También analizaron características de las víctimas, como el sexo, el tipo de arma utilizada, la provincia donde ocurrió el crimen y la nacionalidad, para identificar patrones y contrastarlos con el modelo biológico de homicidio propuesto por los psicólogos evolutivos Duntley y Buss.
Principales hallazgos
Los resultados fueron contundentes: los periódicos costarricenses reportaron prácticamente el mismo número de homicidios que las estadísticas oficiales. No se encontraron diferencias significativas entre la información publicada por la prensa y los datos del OIJ, lo que indica que los medios no inflan las cifras de homicidios.
El estudio también reveló otros patrones importantes. Los hombres tienen una mayor probabilidad de morir por heridas causadas por armas de fuego, mientras que las mujeres son asesinadas con mayor frecuencia por asfixia. Al analizar las provincias según su población, Limón presentó la tasa de homicidios más alta del país.
En cuanto a la nacionalidad, las tasas de homicidio resultaron especialmente elevadas entre personas inmigrantes de origen colombiano, panameño y nicaragüense, en comparación con la población costarricense. Además, los meses con más feriados no mostraron un aumento de homicidios, lo que contradice creencias comunes sobre la relación entre vacaciones y violencia.
¿Por qué es importante este estudio?
Según explica Julián Monge‑Nájera, el problema no radica en que la prensa publique datos falsos, sino en la forma en que presenta la información. Titulares llamativos, imágenes impactantes y una cobertura intensa pueden aumentar la percepción de inseguridad, aunque las cifras sean correctas.
Este estudio aporta evidencia científica para comprender mejor la violencia en Costa Rica y para reflexionar sobre cómo se comunica. Con información precisa y bien contextualizada, es posible fomentar un debate más informado, diseñar mejores políticas públicas y promover una lectura crítica de las noticias.
Referencia:
Mónge-Nájera, J. & Vega, K. (2012). The relationship between homicides reported by printed media and official records in Costa Rica, and a test of the Duntley-Buss Biological Model of Murder. Cuadernos de Investigación UNED, 4(1), 93-99.

