A menudo, cuando se habla de modelaje glamour, aparecen ideas preconcebidas y muchos mitos. ¿Es un trabajo muy común?, ¿dónde viven estas modelos?, ¿qué tipo de trabajos aceptan realmente y cuánto ganan? Un estudio científico se propuso responder estas preguntas con datos reales, a partir de lo que las propias modelos publican en Internet.

JMN 2014 Glamour models
Imagen ilustrativa generada con ChatGPT

 La pregunta detrás del estudio

La investigación buscó entender cómo funciona el modelaje glamour en la práctica. En concreto, se preguntó quiénes son las mujeres que trabajan como modelos glamour en Estados Unidos, cómo se distribuyen geográficamente, qué límites ponen a su trabajo y si esta actividad representa una forma de vida o solo un ingreso extra.

¿Qué hicieron los investigadores?

El estudio fue realizado por Julián Monge‑Nájera y Karla Vega Corrales, del Laboratorio de Ecología Urbana de la Universidad Estatal a Distancia. Para ello analizaron los perfiles públicos de 368 modelos estadounidenses registrados hasta 2011 en GlamourModels, el sitio web especializado más grande del mundo en este tipo de modelaje en aquella época.

Los investigadores trabajaron únicamente con la información que las propias modelos decidieron compartir: edad, medidas corporales, estado donde viven, tipos de sesiones que aceptan o rechazan y, cuando estaba disponible, datos sobre contratos e ingresos. También compararon estos resultados con los de un estudio previo realizado diez años antes y con datos oficiales de población de Estados Unidos.

Lo que revelan los datos

Las modelos tenían una edad promedio de 27,6 años y, en general, eran más altas y delgadas que la población femenina estadounidense. Sin embargo, solo una fracción mínima de las mujeres del país se dedica a este trabajo, lo que muestra que no es una actividad tan extendida como suele pensarse.

En cuanto a su ubicación, el estudio encontró un patrón claro: los estados con más población producen más modelos. California lidera la lista, seguida por Texas y Nueva York. Con el paso del tiempo, el modelaje glamour se expandió desde la costa este hacia el centro y el oeste del país, incluso en estados considerados conservadores. Solo seis estados, todos poco poblados y sin grandes ciudades, no tenían modelos registradas en el sitio en 2011.

Respecto a los límites laborales, la mayoría de las modelos prefería trabajos en los que aparecían vestidas o en contextos artísticos. Las modalidades más explícitas o asociadas a mayor estigma social eran las menos aceptadas. Muchas modelos aclaraban de forma explícita que no ofrecían servicios sexuales y que el modelaje tenía límites claros.

Desde el punto de vista económico, el resultado fue revelador: el modelaje glamour no es un trabajo principal. En promedio, las modelos ganaban unos 2 400 dólares al año, una cantidad insuficiente para vivir en Estados Unidos. Por eso, la mayoría combina esta actividad con estudios u otros empleos.

¿Por qué importa este estudio?

Este trabajo ayuda a desmontar estereotipos. Muestra que el modelaje glamour es una actividad minoritaria, con reglas claras, decisiones conscientes y límites bien definidos por quienes la ejercen. Lejos de ser una profesión dominante o sin control, aparece como una fuente complementaria de ingresos en la que pesan tanto la autonomía personal como la preocupación por la aceptación social.

Al basarse en datos reales y no en prejuicios, el estudio invita a mirar este tipo de trabajo con más matices y a comprender mejor cómo Internet ha abierto nuevas formas de empleo flexible, sin eliminar del todo las tensiones sociales que las rodean

 

 

Referencia:

Monge-Najera, J., & Vega, K. (2014). Female models in an American glamour website: geographic distribution, modeling limits and income according to their self presentations. Cuadernos de Investigación, 6(1), 19-28.