Un recorrido de 25 años revela la verdadera distribución de estas especies únicas.

Los gusanos de terciopelo, también conocidos como onicóforos, son animales fascinantes: depredadores que lanzan una red adhesiva para cazar y que poseen la única placenta verdadera conocida en invertebrados. Aunque su origen se remonta al Cámbrico, hoy sobreviven en hábitats terrestres muy específicos. En Costa Rica, donde se han descrito varias especies, existían dudas sobre su distribución real.
El problema que querían resolver
Los científicos se enfrentaban a un reto:
- ¿Dónde se encuentran realmente las especies de gusanos de terciopelo descritas en Costa Rica?
- ¿Qué errores históricos debían corregirse en su clasificación y distribución para poder conservarlos?
- ¿Han sobrevivido poblaciones costarricenses a fenómenos como erupciones volcánicas o urbanización?
¿Qué hicieron los investigadores?
Un equipo compuesto por Julián Monge-Nájera (del Laboratorio de Ecología Urbana de la UNED) y José Pablo Barquero-González, Adrián Cabrera, Stephanie Valle-Cubero y Bernal Morera-Brenes (Todos de la Universidad Nacional de Costa Rica) revisó todas las localidades mencionadas en descripciones originales que iban desde el siglo 19 hasta la fecha del estudio.
- Realizaron ocho giras de campo entre 1988 y 2014.
- Entrevistaron a residentes locales sobre creencias y avistamientos.
- Examinaron colecciones nacionales (INBio, UNA, UCR).
- Revisaron mapas antiguos, libros y registros históricos.
Hallazgos principales
- Corrección de errores históricos. Hallaron errores en las descripciones originales y asignaron nuevas localidades tipo (llamadas neotipos) para varias especies.
- Supervivencia en ambientes urbanos. Hallaron que algunas poblaciones persisten incluso en zonas urbanizadas de San José, como Barrio Cristo Rey.
- Diversidad confirmada. Establecieron la distribución correcta de las siete especies descritas en Costa Rica: Epiperipatus isthmicola, E. biolleyi, Peripatus ruber, Macroperipatus valerioi, E. hilkae, Peripatus solorzanoi y Principapillatus hitoyensis.
- Resistencia sorprendente. Documentaron la supervivencia de poblaciones de gusanos de terciopelo tras erupciones volcánicas y cambios drásticos en el paisaje.
¿Por qué es importante este descubrimiento?
Este trabajo ofrece la primera revisión exhaustiva de la distribución de los gusanos de terciopelo en Costa Rica, corrigiendo errores que persistieron por más de un siglo. La investigación no solo aporta claridad taxonómica, sino que también da las bases mínimas para conservar estos animales raros y frágiles, que son verdaderos “fósiles vivientes” y parte esencial de la biodiversidad tropical.
Referencia
Barquero-González, J. P., Cabrera, A. A., Valle-Cubero, S., Monge-Nájera, J., & Morera-Brenes, B. (2016). The geographic distribution of Costa Rican velvet worms (Onychophora: Peripatidae). Revista de Biología Tropical, 64(4), 1401-1414. http://dx.doi.org/10.15517/rbt.v64i4.19486

