Durante más de una década, miles de turistas escribieron en Internet sobre sus viajes a Costa Rica. Hablaban de hoteles, precios, consejos de seguridad y experiencias personales. Para muchos, esos mensajes podían parecer simples comentarios anónimos en un foro. Para la ciencia, en cambio, eran una ventana poco común hacia un fenómeno difícil de estudiar: el aspecto sexual del turismo masculino.

¿Cuál era el problema o la pregunta del estudio?
El investigador Julián Monge-Nájera, del Laboratorio de Ecología Urbana de la UNED, quiso responder una pregunta central: ¿qué dicen realmente estos turistas cuando hablan entre ellos, lejos de entrevistas formales y discursos públicos? ¿Cómo se hizo el estudio?
Para averiguarlo, Monge’Nájera analizó 4409 mensajes publicados entre 2002 y 2015 en un foro internacional dedicado al turismo sexual. Su objetivo era entender no solo qué buscaban estos hombres en Costa Rica, sino también cómo se relacionaban entre ellos y qué ideas sobre género, poder, dinero e intimidad aparecían en sus conversaciones.
¿Qué descubrieron?
El hallazgo más evidente fue que el foro funcionaba como una comunidad de apoyo mutuo. Los participantes no solo contaban experiencias: se aconsejaban, se advertían, recomendaban lugares y compartían estrategias para “aprovechar” mejor el viaje. El estudio muestra que estos hombres se veían como parte de un grupo, casi como compañeros de ruta, unidos por códigos, información y experiencias comunes.
Pero el resultado más llamativo es que, según el análisis, el viaje no se reducía únicamente al sexo pagado. Aunque ese era un elemento central, muchos mensajes mostraban interés por algo más amplio: compañía, conversación, trato afectuoso y una sensación temporal de cercanía emocional y de vencer la soledad. El artículo llama a esto “girl friend experience”, una expresión que puede entenderse como la búsqueda de ser tratado, por unas horas o días, como si existiera una relación de pareja.
El estudio también encontró que varias ideas comunes sobre este fenómeno no aparecían con tanta fuerza en los mensajes. Por ejemplo, no abundaban las referencias a sentirse superiores a los hombres costarricenses, ni el temor constante a relaciones formales, ni la idea de que las mujeres engañaran sistemáticamente a los turistas. La mayoría de los hombres parecía hacer visitas cortas, conocer a varias mujeres y luego concentrarse en aquellas con quienes sentían mayor conexión personal.
¿Por qué importa estudiar algo así?
La relevancia del estudio está en que permite mirar un tema incómodo con más evidencia y menos simplificaciones. Este es un tema que suele discutirse desde posiciones muy cerradas: como explotación, como diversión, como inmoralidad o como simple intercambio económico. Este artículo muestra que es un panorama más complejo: en estas relaciones se mezclan deseo, dinero, diferencias, soledad, fantasía, afecto y roles tradicionales de género. Este estudio pionero permite abrir una conversación más seria sobre turismo, poder, sexualidad y economía de pequeña escala en Costa Rica.
Referencia
Monge-Nájera, J. (2016). Male sexual tourism in Costa Rica: team spirit, peer dialogue and gender roles in a large sample of Internet forum posts. Cuadernos de Investigación UNED, 8(2), 207-216.

