Es relevante que la UNED y destaco aquí su academia, ha caminado por sendas que promueven la mejora continua y la búsqueda de la excelencia en el quehacer institucional.  Reafirmamos así nuestro compromiso de seguir apoyando cada iniciativa y cada paso que manifieste identificación  con un desarrollo institucional acorde a las necesidades del estudiantado y de la sociedad en general.

Se han dado importantes pasos en busca de la equidad. El respeto a los derechos fundamentales del ser humano en su inspiración de género, condición socioeconómica, discapacidad, religión, raza, diversidad y preferencias,  deberá seguir siendo un factor elemental en las decisiones y acciones que emprenda la Institución para lograr su credibilidad en la sociedad. No podemos ignorar nuestra responsabilidad de universidad pública, nuestro deber de ser voz para quienes no la tienen y el de promulgar con nuestras acciones, el respeto, la solidaridad y fortalecimiento de los valores fundamentales en la entrega de nuestro quehacer.

La estabilidad financiera en la que ha quedado la UNED en el 2014, debe ser resguardada con celoso cuidado. Las acciones que emprendamos a partir del 2015 deberán estar enfocadas principalmente a consolidar los proyectos iniciados y ajustar las nuevas acciones, a las nuevas políticas y lineamientos que regirán la Institución en el próximo quinquenio.

Es evidente que la situación política y económica del país no es la más favorable, estamos a las puertas de enfrentar una nueva negociación del FEES, donde existe una aspiración de llegar al 1.5% del PIB para la universidades públicas, sin embargo ese “techo” que ha resultado ser una aspiración desde hace muchos años, significa también que debemos moldear nuestro modelo de remuneraciones para que prevalezca la meritocracia sobre la mediocridad, que los pluses que sustentan nuestros salarios obedezcan más a verdaderas acciones de crecimiento personal y profesional y no al vegetativo y tradicional,  que garantice la sostenibilidad y permanencia de la Institución y su misión.

Se dieron pasos muy importantes en favor de los funcionarios y funcionarias de la UNED, la creación de  cerca de 167 plazas que estaban por Servicios Especiales, permitirá  que muchas personas puedan optar por una propiedad y con ella gozar de la estabilidad, dejando atrás la incertidumbre de nombramientos a plazos definidos.

En temas relacionados a tutores y tutoras, hemos realizado múltiples acciones en favor de este grupo  clave para nuestro quehacer. Vemos hoy mayor presencia en todas las actividades en general. Destaco la asignación de más de 300 propiedades que al día de la presentación de este informe se han consolidado pese a maniobras dilatorias que fueron superadas, de igual manera destaco la forma como se han logrado incorporar  -como nunca en la historia de la UNED-  en actividades académicas nacionales e internacionales, donde además tendrán otras oportunidades en actividades de capacitación y formación asociadas al A.M.I., lo que satisface como factor de equidad y reconocimiento a su ardua y clave labor.      

Destaco como hecho relevante, e informo a esta Asamblea que el Consejo Superior de Educación, aprobó reactivar el Colegio Nacional de Educación a Distancia -CONED-, el que estamos abordando en este momento con una comisión mixta que esperamos rinda sus frutos en muy corto plazo. Esta situación nos permite reanudar el compromiso con aquella población mayor de 18 años que no ha concluido su educación secundaria y que según los datos oficiales sobrepasa el millón de costarricenses. Para la UNED, esto resulta retomar un compromiso social que resultó fallido por acciones del Gobierno anterior, pero que tenemos la capacidad instalada y el recurso humano  para atenderlo.

De igual manera manifiesto mi satisfacción por los avances que se están presentando en el A.M.I., el trabajo de todos y cada una de las personas involucradas en este mega proyecto, nos hacen seguir pensando que en muy poco tiempo estaremos a las puertas de plasmar esta gran transformación en beneficio de nuestros estudiantes.

Con igual énfasis pero con preocupación, seguimos esperando el fallo de la Sala Constitucional con respecto al recurso presentado por la Señora Rosa Vindas contra nuestro Estatuto Orgánico, al pretender que se interprete su estado de propiedad en la plaza de Jefe de Recursos Humanos, acción que está impidiendo poder llenar por las vías ordinarias todas las plazas de Jefatura del área administrativa. Sobre ese particular manifiesto la preocupación por cuanto y a mi entender,   nuestra carta magna es clara, al indicar  que son nombramientos por períodos finitos de 6 años para las plazas de Jefatura Administrativa y de 4 años para las Académicas, con la posibilidad de reelegirse una sola vez, no obstante este inconveniente está afectando sensiblemente el quehacer institucional al no poder normalizar los nombramientos clave para la administración activa. Estaremos atentos a esta resolución, la que acataremos, pero que ha dejado en riesgo profundo el principio de autonomía universitaria.      

Con igual preocupación señalo algunos acontecimientos que desbordan nuestra tradición democrática  y que al menos para este rector, rayan en una inexplicable intolerancia, impropia en una universidad donde ejemplarmente deben prevalecer los principios y valores que han forjado nuestro modelo de país. Me resulta incongruente que se interpreten normas en afectación directa a los derechos básicos del ser humano como es la libertad de expresión y peor aún que se realicen manifestaciones como las vividas en la última Asamblea Universitaria, donde se dieron de previo,  “advertencias legales”, con consecuencias penales  a los asambleístas que pretendían discutir libremente un tema de especial trascendencia para la vida universitaria. Desde la rectoría, seguiremos impulsando el respeto a las libertades constitucionales y con ello impulsaremos las reformas que se deban hacer, para que situaciones como estas no se repitan en una universidad pública.

 

Luis Guillermo Carpio

Rector