Alejandro Lizano Fernández
“Cuida de los pequeños gastos; un pequeño agujero hunde un barco”. Esta frase fue pronunciada alguna vez por el estadista y científico Benjamin Franklin (1706-1790), uno de los Padres Fundadores de los Estados Unidos. Siglo y medio después, sus palabras hacen eco en su nación.
…Un barco que se mece como una cáscara de nuez en medio del mar, tratando de arreglar esta vez un hueco enorme, buscando soluciones desesperadas como nunca antes para mantenerse a flote y no naufragar… al menos hasta el 1º de enero del 2013.

Los pronósticos para la economía estadounidense y las finanzas mundiales no son muy halagüeños. Una nueva crisis, al parecer inevitable, se cierne sobre la otrora economía más fuerte del mundo. Una baja en el consumo, una deuda creciente, un aumento en la percepción del riesgo entre los inversionistas y el tambaleo de los índices bursátiles hacen de Estados Unidos un país en números rojos, un socio mundo.
Para comprender mejor cómo afectará esta vez la incertidumbre financiera que vive Estados Unidos al resto del orbe y específicamente a nuestro país, Acontecer consultó a especialistas en la materia, quienes han anticipado impactos negativos en sectores sensibles de la economía costarricense, como son las finanzas públicas y domésticas, el fisco, la producción nacional, el comercio exterior y el turismo.
Un mayor endeudamiento del autorizado por el Congreso estadounidense habría sido la antesala de un rumor mundial acerca de la crisis en ese país del norte. La cautela del Congreso ante una nueva deuda despertó en la comunidad internacional cierta desconfianza en relación con sus bonos del tesoro, que son el sitio de confort para los bancos centrales de casi todos los países, al igual que el dólar estadounidense. Como consecuencia, los índices bursátiles han comenzado a presentar un comportamiento volátil, poco firme.
A lo interno del Congreso, demócratas y republicanos discuten las mejores opciones para sacar al país de un nuevo descalabro financiero, como la registrada en el año 2008-2009, cuyas pérdidas se repartieron en el ámbito internacional con un efecto dominó. Una de ellas es la llamada política conservadora Tea Party.
“La política del Tea Party se concentra, en su aspecto más nefasto, en impedir a toda costa nuevos impuestos, sea de nueva cuña, sea obligando a la renovación de las exenciones fiscales a los más adinerados. Para ellos equivaldría a nuevos impuestos, aunque solamente sería hacer pagar a los ricos lo que la ley manda a todos. Para mejorar el equilibrio fiscal, los acuerdos alcanzados para elevar el techo de la deuda (y convertidos ahora en ley) se contemplan dos escenarios: a) Que la supercomisión paritaria demócrata-republicana llegue a un acuerdo en cuanto a recortes y nuevos impuestos. Significaría una derrota de la agenda del Tea Party y se buscaría el balance fiscal. b) Sin acuerdo, la ley que enmarca la elevación del techo de la deuda norteamericana contempla hacer recortes automáticos e iguales en temas militares y no militares. En el caso de los no militares se excluyen, dichosamente, las partidas no discrecionales (Medicare, atención de salud del adulto mayor y Medicaid, atención de salud de los indigentes, etc.) y se concentran en partidas discrecionales que tocan educación, infraestructura e investigación, como los más determinantes”, explicó Velia Govaere, directora del Observatorio de Comercio (OCEX) de la UNED.
A juicio de la especialista, “significaría un desestímulo a la economía global, la suspensión de inyección de capital en políticas anticíclicas, lo que provocaría una recesión mundial que se alargaría en el tiempo. Las consecuencias en Costa Rica serían: menor demanda de nuestros productos, menor turismo y menor inversión extranjera directa, con su impacto en el ingreso, el empleo, y el empeoramiento de las condiciones sociales y fiscales”.
Efectos en la economía nacional
En total, 28% de las reservas ticas están en Estados Unidos. ¿Cómo se afectaría la economía nacional ante una eventual debacle de la economía estadounidense?
Govaere aseguró que “no existe ningún peligro actual de que disminuya el valor de nuestras reservas por estar invertidas en bonos del tesoro norteamericano. Con todo y la pérdida de su nivel de riesgo, sigue siendo uno de los lugares más seguros del mundo. Nuestros bonos de deuda pública tienen un rendimiento más interesante que el de Estados Unidos; entonces, también existe un flujo de divisas por concepto de inversión en deuda pública. Es el tipo más volátil de las inversiones, llamadas por ello ‘capital golondrina’”.
“Sin embargo, el escenario actual es de lento crecimiento y en ningún momento de ‘debacle’ económica por lo que tiene más sentido contemplar un escenario de marcada disminución de la demanda, no de un corte radical y abrupto, que nos llevaría obviamente a un escenario realmente impredecible”, acotó.
“La economía nacional está apenas comenzando a crecer y lo hace con una lentitud que ni siquiera está dentro de la media latinoamericana. Al mismo tiempo, se acumula un déficit fiscal insostenible y la crisis que se acerca no propicia políticamente la reforma fiscal, que es todavía más necesaria en periodo de crisis que en el de abundancia, cuando el ingreso de recursos resuelve el problema fiscal”, apuntó.
También se le consultó a Govaere si se percibe actualmente en la economía de Costa Rica la misma situación inestable que durante el 2008 y 2009. Ella respondió: “¡Por supuesto que no! En 2008 estábamos en el pico de nuestro crecimiento, con recaudación fiscal récord que nos permitió inversiones sociales masivas, y medidas anticíclicas. Ahora estamos jadeantes y sin aire para ningún esfuerzo y apenas logramos sostenernos con recortes muy duros en el sector público y una reforma tributaria que languidece. Ahora estamos jadeantes y sin aire para ningún esfuerzo y apenas logramos sostenernos con recortes muy duros en el sector público y una reforma tributaria que languidece con su ‘nadadito de perro’ y como el ‘pasito tun-tun, un pasito p’adelante y dos pasitos p’atrás.”
Hace dos años, “estábamos en un período de las mejores “vacas gordas”. Ahora no. Una nueva crisis, que en mi criterio es casi inevitable y de lo que se puede discutir únicamente es de su duración y profundidad, nos encontrará sin aliento para enfrentarla con políticas anticíclicas. Deberíamos habernos convertido en un país verdaderamente excepcional (que ya no somos) para tener un cambio tan radical en la clase política que hiciera que los más pudientes enfrentaran el mayor peso de la crisis, a fin de aminorar su impacto en los sectores más vulnerables. Si por la víspera se saca el día, yo no veo que eso esté ocurriendo”.
Enfrentar la crisis o caer con ella
Dinero… no lo es todo en la vida, pero es tan necesario cuando se trata de asegurar el bienestar propio y de aquellos que nos rodean. ¿Cómo poder enfrentar de la mejor manera los momentos que se avecinan en una eventual crisis económica mundial?
Si se consolidara una crisis económica mundial, “es necesario actuar más conservadoramente”, señaló Eduardo Castillo Arguedas, director de la Escuela de Ciencias de la Administración (ECA) de la Universidad Estatal a Distancia (UNED).
“Una familia debe revisar su nivel de gastos, debe saber con claridad en qué está consumiendo los recursos de la economía general; hacer un listado de los rubros en los que se está gastando el dinero y un estado de ingresos y gastos. En esta dinámica, es necesario que se identifiquen los nuestros ingresos y gastos, “y, de esos gastos ver cuáles son prioritarios y cuáles no lo son. En esto debemos estar atentos al desenvolvimiento del aspecto económico mundial”, dijo.
El ahorro y la austeridad parecen ser los mejores consejos que usted debe seguir para evitar que la ola expansiva le atrape y le ponga en jaque. “Es importante practicar acciones de austeridad. Utilizar los recursos únicamente para sobrevivir y dejar de lado gastos innecesarios o gastos no urgentes. Las cabezas de familia deben aprender a utilizar los recursos para atender únicamente las necesidades del núcleo familiar en momentos de contracción económica”, afirmó.
Un segundo consejo es desarrollar un hábito de ahorro, “por pequeño que sea. Si tenemos esa costumbre de ahorro, el efecto multiplicador que se verá a largo plazo es impresionante, aunque vayamos construyéndolo a pequeñas cantidades. Eso sí, debemos saber que el dinero que se ahorra es intocable”, puntualizó Castillo.
Para el director de la ECA, es imprescindible que todas las acciones que vayan a adoptarse se ejecuten en total conocimiento de la familia en general. “Sentarse con la familia y hablar acerca de las capacidades y limitaciones que se poseen a nivel económico es una de las mejores vías para evitar la frustración en la familia. Si a la familia le enseñamos a vivir con poco podemos darles de igual manera una vida satisfactoria, pero siempre es importante lograr un entendimiento familiar”, añadió.
¿Qué medidas internas puede tomar Costa Rica?
A juicio de Govaere, “lo primero, urgente, es una reforma fiscal muy progresiva que ofrezca a la ‘cosa pública’ la fortaleza de mediar en la economía, invertir en educación, infraestructura e investigación. Lo segundo, aumentar la competividad nacional de forma también radical; se debe comenzar por una gran disminución de trámites, que languidece entre diagnósticos eternos y estudios a futuro, y que presenta como avance nuevos diagnósticos y planes. Esto ahuyenta la inversión grande y asfixia la pequeña”.
Una de las lecciones aprendidas del período 2008-2009, opinó Govaere, es que “el turismo es el primer sector donde repercute la crisis. Lo notable en Costa Rica es que este sector fue el primero, también, en recuperarse, habiendo superado ya los record que existieron antes de la crisis, y eso a pesar de que la recuperación mundial no termina cuando una nueva crisis se anuncia. Esto no es un efecto mágico sino producto del dinamismo que este sector ha alcanzado en Costa Rica. El sector turístico fue probablemente el que más aprendió a sobrellevar la crisis. Se aprendió, antes que nada, a diversificar la oferta aumentando la gama de opciones en turismo médico y abriendo la trocha para convertirnos en un centro mundial de turismo de convenciones”.
“Por otra parte el sector turístico es probablemente el mejor modelo de vinculación y coordinación público-privada, lo que no significa que no sea enteramente justa la sensación del sector que se percibe a si mismo abandonado a su suerte. El gran capítulo nuevo podría darse con el turismo interno, propiciando una demanda nacional más necesaria que nunca cuando llegue la crisis. Pero esto jamás será equivalente a la violenta disminución de ingresos percibidos por concepto de carente turismo internacional”, aseveró.
Susan Solís, encargada de Cátedra de Turismo Sostenible de la UNED, coincide con Govaere en cuanto a la diversificación de la oferta turística. “Los empresarios turísticos locales han tratado de recuperar el mercado nacional por medio de ofertas, como una manera de sobrellevar la crisis. Se trata de una lección aprendida a partir de la situación económica negativa del periodo 2008-2009, ya que la promoción de Costa Rica como destino turístico ha estado históricamente enfocada al mercado extranjero, sobre todo el estadounidense”, comentó.
Adicionalmente, según confirma Solís, los empresarios del turismo sí expresan preocupación por la eventual crisis económica de Estados Unidos. Por eso, tratan de seguir acaparando al turista extranjero y ofrecer opciones para que los costarricenses conozcan su propio país, una costumbre bien arraigada en otros lugares como Colombia e Israel.
¿Cómo se preparan los empresarios?
Empresas costarricenses exportadoras de productos hacia Estados Unidos analizan desde ya medidas oportunas para enfrentar un eventual descalabro financiero. Ejemplo de ello es la compañía B y C Exportadores del Valle.
Esta es una empresa familiar proveniente de Paraíso de Cartago. En 17 años, se ha dado a conocer por la marcada presencia que ostenta dentro de la exportación de chayote, yuca y malanga, producidos en las tierras del Valle de Ujarrás; una actividad que, hoy, representa buena parte de las divisas que ingresan al país.
Cifras oficiales detallan que al año, se exportan unos $13 millones en chayotes, cuyos mercados se concentran en Boston, Miami, Nueva York y Los Ángeles, además de ciertas plazas europeas.
El sector presenta un crecimiento sostenido desde el 2001. Por ejemplo, en el 2005 se exportaron $11 millones de dólares en esa hortaliza. Otros datos señalan que por semana, salen del Valle de Ujarrás unos 30 contenedores de producto.

La expansión comercial que ha caracterizado a B y C Exportadores del Valle les ha llevado a adentrarse en tierras de la Zona Norte costarricense, donde tienen instalada una planta procesadora que en el corto plazo podrá alistar diferentes presentaciones de productos. Es, precisamente, una de las medidas que ejecutarán ante una eventual crisis.
Laura Bonilla, gerente de la compañía, se mostró optimista frente a un eventual desbalance financiero en Estados Unidos, uno de sus principales mercados.
“Aunque sabemos que una eventual crisis nos va a afectar, estamos seguros de que no serán tan severo como en otros sectores pues estamos dentro de la industria alimentaria, una industria que es necesaria para la vida, así sea en tiempos de crisis. Sin embargo, hemos tomado precauciones que se centran principalmente en la diversificación de productos y otorgar un valor agregado”, explica. Por ello, introducirán nuevos productos como papaya, camote, pipa y rambután.
A lo largo de la historia del mundo, se han presentado diferentes momentos de caos económico que han despertado zozobra en sectores productivos y en la sociedad en general. Sin embargo, la entereza y una buena actitud ante las situaciones difíciles hará que una familia, una empresa, un país, salgan a flote en el mar de la incertidumbre financiera.
“No existe ninguna fórmula mágica que permita llenar el vacío que supondría la caída del mercado norteamericano porque corresponde a más de un tercio de nuestras exportaciones. Lo de Europa es un eufemismo: no es que no esté tan positiva, es que está mucho peor que los Estados Unidos, con riesgos tan profundos que plantean incluso la desaparición del euro, que ha tenido que ser “rescatado” una y otra vez por intervenciones comunitarias que han supuesto gigantescos desembolsos, que agravan la salud fiscal de los países más solventes, como Francia y Alemania, y que además obligan a recortes presupuestarios en todas partes, draconianos en algunas, como España, Grecia, Italia, Portugal, Irlanda”. Velia Govaere Vicarioli.
“En época de crisis, todo el mundo quiere asegurar sus recursos, esto detiene un poco las inversiones. Empresas que tenían pensado invertir, aguardan, en tanto, aquellas que ya se asientan en nuestro país retiran inversiones o cierran. Esto generaría más desempleo y problemas sociales”. Eduardo Castillo Arguedas.
Fuente: Periódico ACONTECER, número 39, Agosto 2011
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Alejandro Lizano Fernández
El discurso oficialista, tras la firma del tratado de libre comercio con la República Popular de China, es que su gran mercado representa una gran oportunidad para Costa Rica, lo que no necesariamente es mentira; sin embargo, el país tiene por cumplir una serie de tareas pendientes que, de seguirse posponiendo, podrían poner cuesta arriba la obtención de beneficios.
China manufactura una abrumadora diversidad de productos, ofrece un espectro de calidades muy amplio y, además, lo hace a un costo extremadamente bajo y su mano de obra es tremendamente competitiva. En consecuencia, si existe un país que presente desafíos para cualquier nación del mundo esa es la tierra de los dragones.
Claro está, que de este escenario no tiene control Costa Rica. Entonces, surge la pregunta clave: ¿está el país preparado para hacer frente a esa realidad?
Cuando se negoció el tratado con China, opina Velia Govaere, catedrática de la Universidad Estatal a Distancia (UNED) y exviceministra de Economía, Industria y Comercio, quedó en evidencia una serie de rezagos nacionales. China, asegura la funcionaria, pone en tensión todos los desafíos pendientes que tiene el país en cuanto a administración de comercio se refiere.
“Por ejemplo la articulación que debe haber entre las diferentes instancias, inocuidad de alimentos, verificación de mercados, calidad. Nosotros dependemos mucho de ciertos servicios y no se ha hecho una inversión fuerte en materia de laboratorios, por citar un ejemplo, a propósito de importaciones masivas, con qué celeridad y quién lleva a cabo las investigaciones para determinar que hay daño en un sector productivo, en el tema de salud en registros de medicamentos y otros productos, reglamentación técnica, simplificación de trámites, educación en relación con la mano de obra calificada.
Frente a este panorama surge otra pregunta fundamental: ¿qué hay que hacer para paliar tal situación adversa? La respuesta es muy sencilla: avocar recursos para solventar los rezagos, lo que no resulta sencillo. En medio de la necesaria política de restricción que vive el país, es determinar de dónde se toman.
Sin embargo, apunta la académica, no todo es negativo. Desde que se abrieron los mercados, hace 25 años, se tomaron las decisiones acertadas, se posicionaron nuestros productos en mercados externos y se diversificó la oferta exportable.
Esto no evita que sectores como el metalmecánico y el de la industria gráfica sientan la presión de la gran capacidad en estos temas particulares del país asiático.

Superficie: 9.596.960 Km²
Habitantes: 1.313.973.713
PIB: US$ 9.984.062 millones
PIB per cápita: US$ 7.598
IDH: 0,663 (Medio)

Superficie: 51.100 Km²
Habitantes: 4.579.000
PIB: US$ 53.951 millones
PIB per cápita: US$ 11.662
IDH: 0,725 (Alto)
“El proceso exportador busca que se permee gran parte de la sociedad”
El viceministro de Comercio Exterior (COMEX), Fernando Ocampo, analiza la relación con China en una perspectiva muy positiva, dicho sea de paso.
Ocampo sostiene que la estructura arancelaria de Costa Rica es relativamente baja, con un promedio de 6%. Así, el país logra competir tanto en el mercado interno como en el global. “Los productos ticos se han ido acomodando a la competencia internacional y lo hacen de manera exitosa”.
Otro punto fundamental es que “Costa Rica no compite en China por bajos precios. Ese es otro mito. Costa Rica no se caracteriza por vender a bajo precio. Nosotros competimos por calidad. Nosotros estamos apostando a nichos de mercado con poder adquisitivo en China”, en palabras de Ocampo. Otro ejemplo acotado por Ocampo es el café de Costa Rica, que “no compite contra el café de Malasia, que es más barato pero sabe horrible. Costa Rica ofrece calidad y variedad en los productos que exporta”.
En el caso específico del gigante asiático, antes había una gran concentración de exportaciones en el sector de tecnologías de la información; con el tratado de libre comercio ratificado el 1º de junio anterior, según Ocampo, el efecto ha sido una diversificación de lo que llega a ese país oriental, en cuenta procesadores y controladores, accesorios de computadoras, accesorios eléctricos, desechos de cobre, cueros de bovino y equino, lácteos, carne de res, cerdo y pollo, flores y plantas ornamentales, palmito, tubérculos, guaro, cerveza, jugo de naranja y pulpas, entre otros.
En tanto que Costa Rica importaría de China procesadores y controladores, televisores, tostadores, materias primas textiles, calzado, ciertos productos de pesca, herbicidas e insecticidas, desinfectantes, ladrillos, clavos, cemento, aceite de jojoba, carne de res congelada, trigo bulgur y jugo de naranja, por ejemplo.
Empero, Luis Obando, asesor de Comercio Exterior de la Cámara de Industrias de Costa Rica, opina que la principal amenaza del TLC es la llegada al país de productos chinos de baja calidad o fabricados a costos cinco veces inferiores a los de Costa Rica debido a la mano de obra barata y a la ausencia de garantías sociales en China.
Quedaron excluidos del tratado: carne de pollo congelada, pescado y filetes de pescado, arroz, azúcar, productos lácteos, café, tomate, papa y cebolla, entre otros.
La arista positiva que dibuja Ocampo es objetada por Carlos Madrigal Tellini, encargado del Centro de Cultura Urbana de la UNED. Para el académico, el tamaño del mercado chino en comparación con los volúmenes, en este caso, pequeños de producción nacional, dificulta la ubicación de algún sector específico de producción nacional que pueda beneficiarse de este TLC.
“En este sentido, cabe esperar que los flujos terminen siendo desfavorables para el país, que terminemos importando más de lo que exportemos. No obstante, es seguro también que algunos sectores pueden beneficiarse, posiblemente ubicando claramente ciertos mercados, esto probablemente lleve a la asociación con empresarios chinos. Hay funcionarios y representantes de esos empresarios trabajando en el país en esa dirección”.
Madrigal Tellini plantea, más allá de la agresiva expansión comercial y diplomática china en general, cuáles son los intereses específicos de ellos. En relación con el tema, lanza algunas posibilidades: construcción de infraestructura, incursión en el sector energético y telecomunicaciones, compras de gobierno y colocación de sus productos.
Beneficios: ¿para uno o para todos?
El viceministro explicó que los tratados van más allá de las balanzas comerciales. “Si se revisa, China le dice que nosotros exportamos tres veces más de lo que vendemos aquí. China nos vende a nosotros el doble, pero ¿cuántas veces es China más grande que Costa Rica? Pero porcentualmente, si uno analiza exportaciones per cápita hacia China, Costa Rica es tremendamente exitosa en comparación con China.” Además, se han incorporado más empresas a la exportación y se atrae la inversión extranjera, a criterio del representante del COMEX.
Si se importa mucho, quiere decir que hay capacidad de compra, según Ocampo. Por ejemplo, la industria costarricense puede adquirir maquinaria o materia prima, en mejores condiciones por el tratado con China, lo cual redunda en un beneficio de mejor rentabilidad y producción. Ocampo aclaró que no es cierto que solo las empresas se benefician con los acuerdos comerciales porque muchas, para exportar, requieren insumos de diversos sectores productivos nacionales, lo cual genera inversión en infraestructura, empleo, seguridad social, educación y la activación comercial de muchas zonas del país. “Es un proceso encadenado: por cada exportación directa, hay una gran cantidad de exportaciones indirectas que se realizan. El beneficio social de los tratados tiene que verse en muchas partes”.
Por ejemplo, los productos terminados que llegan a Costa Rica desde China y otros países aumentan la oferta para el consumidor, quien puede tener más opciones de compra. “Usted puede comprar una camisa genérica en una tienda barata o una camisa más cara pero de marca; en el supermercado, usted puede comprar un queso de Europa, que es más caro, o un queso nacional más barato. Se trata de que los consumidores puedan decidir: usted compra lo que quiera porque tiene una gran variedad de precios”.
El punto de vista del diputado del opositor Partido Acción Ciudadana (PAC), Claudio Monge, es que este tipo de acuerdos comerciales “lo único que le traen a Costa Rica son desventajas”, porque “son elaborados desde la óptica de los grandes empresarios” y provocará una “súper invasión de productos chinos”, así lo expresó a la agencia de noticias EFE.
¿Protección de los productores nacionales?
“Los tratados de libre comercio tradicionalmente han dejado por fuera los productos más sensibles”. En este sentido, Ocampo aclaró otro mito acerca de la traída de frijoles a Costa Rica. “Costa Rica produce entre 10 y 20% del consumo nacional anual de frijoles. Para sembrar más, habría que eliminar otros cultivos. Lo que está es lo que está: 20%. ¿Por qué viene el frijol de China? Porque si no, no hay frijoles en Costa Rica”.
Para el viceministro, en todo caso, la solución no es cerrar el mercado a China (o a Nicaragua), sino que se debe desarrollar una variedad de frijol más competitiva y planificar la producción. Además, según Ocampo, los tratados garantizan la colocación del producto agrícola nacional, cualquiera que sea, pues se estipulan cuotas de importación y de abastecimiento local. Es un requisito. En el TLC con China, el frijol (y la carne de cerdo congelada) están en la categoría de contingentes; es decir, se traen solo cuando no hay producción local.
Sin embargo, Obando subrayó que China también ofrece “subsidios encubiertos a la producción” y que existen muchas empresas estatales, factores que distorsionan y bajan los costos de producción y los precios.
En el peor de los escenarios, ¿podría perder Costa Rica con este tratado? Govaere señala que en el caso particular de China, se debe trabajar mucho en el tema de diversificar la oferta exportable y que depende del sector productivo si las aprovecha o no. Además, comenta que es preciso encontrar nichos de mercado, que apuesten a la calidad de productos, no a la cantidad, ni precio; los productos gourmet serán vistos con buenos ojos.
Madrigal Tellini no concuerda con la posición de Govaere. “Creo que las reservas de varios sectores privados, evidencian los problemas que podemos enfrentar. Curioso porque la lógica no es tan distinta del TLC con EEUU. Al final resultará, una economía (costarricense) más extrovertida, una menor atención a la producción para el mercado interno, una mayor desnacionalización, la profundización de viejas vulnerabilidades y la generación de nuevas deficiencias.

El intercambio comercial con China ya es una realidad, es nuestro segundo mercado de exportación. Hoy Costa Rica y todos los países del mundo compiten contra el gigante asiático. Los expertos plantean que el reto está en resolver los baches domésticos y ser competitivos, de hacerlo o no dependerá que materialicemos esta oportunidad o nos convirtamos en bocadillo de dragón.
Fuente: Periódico ACONTECER, número 37, Mayo - Junio 2011
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Alejandro Lizano Fernández
Todo comenzó con la forjadura de una moneda única. En el Viejo Continente, en el ocaso del segundo milenio, la moneda fue repartida -en principio- entre las 11 naciones. Una moneda que remplazara a todas las demás... Una moneda que por aquella tierra se ha extendido y que hoy ha atraído a 17 países para atarlos en una oscura nebulosa.

¿El origen? Las llamadas "armas financieras de destrucción masiva" que son derivados financieros desregulados: malas inversiones hipotecarias en inmobiliarias por parte de los bancos, colocaciones en el sistema financiero en los países de Europa del Este mediante préstamos irrecuperables y, finalmente, la desconfianza por la solvencia de la deuda soberana en muchos de los países donde el euro es la moneda en curso.
Efectivamente, la falta de crecimiento financiero en Europa es consecuencia del endeudamiento soberano de algunas economías, especialmente las conocidas como PIIGS: Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España (por su nombre en inglés, Spain). Además, el otro punto de inflexión lo ha dado, como era de esperarse, la crisis financiera de los Estados Unidos del 2008, cuando los mercados comenzaron a dudar de la capacidad de Grecia y otros países de la eurozona para atender sus créditos, según confirma Velia Govaere Vicarioli, coordinadora del Observatorio de Comercio Exterior (OCEX) de la Universidad Estatal a Distancia (UNED).
“El caso de Grecia rápidamente se contagió a Portugal e Irlanda y luego a España. Ahora Italia está en la picota. El problema es que todas estas economías, de baja productividad, están ligadas a una sola moneda que no puede depreciarse y que no es representativa de la productividad de estos países, sino de la mayor productividad de Alemania. Eso excluía políticas monetarias para aumentar sus exportaciones y dejó como único camino de ajuste a políticas de austeridad que rápidamente tuvieron como consecuencia un alto al crecimiento económico, un aumento brutal del desempleo y la inestabilidad política de toda la zona euro”, detalla la también exviceministra de Comercio Exterior.
En opinión de Humberto Aguilar Arroyo, director de la Escuela de Ciencias Sociales y Humanidades (ECSH) de la UNED, “la situación que sufre el mundo europeo es muy compleja en el nivel social y cultural. No puede ser reducida a una crisis de crecimiento y mucho menos de corte exclusivamente financiera”.
“Por lo menos desde la teoría materialista dialéctica, la producción económica se asienta sobre un escenario social; es decir, las relaciones de producción son fundamentalmente sociales. Así, cualquier variación en las relaciones de producción tiene incidencia directa en las relaciones sociales. Ejemplo de ello es el desempleo, que ha alcanzado la astronómica cifra de 23 millones de personas. El desempleo es el indicador más efectivo de improductividad de un sistema económico que ha dejado de ser social”, dijo.
¿Dos caras de la misma moneda?
Nadie ha dudado en relacionar la caída de las finanzas en Estados Unidos y la debacle posterior de la Unión Europea. Pero, ¿qué diferencias y semejanzas hay entre la crisis estadounidense y la europea?
Govaere Vicarioli explica que hay ciertas asimetrías, pero también hay de por medio paralelismos en ambas situaciones. En el primer caso, “la crisis económica norteamericana nace de la multiplicación desproporcionada de derivados financieros vinculados al mercado hipotecario de alto riesgo. En Europa, la crisis proviene de sistemáticos déficit fiscales y un crecimiento del endeudamiento en proporciones enormes del Producto Interno Bruto (PIB) de esos países”, detalla.
La especialista en comercio exterior agregó que en cuanto a las similitudes, en ambas economías “juegan un papel relevante los seguros financieros de créditos (CDS en inglés) y las agencias de calificación de riesgo. Estas son las que determinan el valor de los intereses. En el caso norteamericano, el crecimiento de la prima de seguro y la descalificación de los derivados financieros precipitaron la crisis. En la comunidad europea, los precios de los seguros de créditos por deuda griega comenzaron a crecer, empujando hacia arriba los intereses y provocando luego sistemáticas y continuas descalificaciones de las agencias de calificación de riesgos. Vale decir que ambas actividades, derivados financieros y las agencias calificadoras de riesgo, están completamente desreguladas, tanto en Europa como en Estados Unidos y funcionan bajo presiones fuertemente especulativas, sin ninguna base científica ni económica”.
Aguilar Arroyo agrega que en Europa, la “crisis también ha sido enfrentada con políticas monetaristas que no han tenido ninguna efectividad. Se ha ensayado el otorgamiento de subsidios por desempleo que en lugar de corregir la situación económica y social la empeoraran a muy corto plazo, pues el dinero usado por los gobiernos no tiene el respaldo de ingresos sanos, lo que estará constituyendo un alud de dimensiones impensables que caerá sobre las deterioradas bases macroeconómicas”.
La diferencia de productividad entre los países: el talón de Aquiles
Por otra parte, para una economía como la europea, la emisión de eurobonos y un Fondo de Rescate -pactados mediante el Acuerdo de Bruselas y que ha sido puesto en duda por muchos políticos- no garantizará la unión fiscal ni política para la zona de la moneda única.
Ya lo ha dicho François Hollande, candidato socialista a las presidenciales francesas y favorito en las encuestas: “Este acuerdo no es la buena respuesta ni a la urgencia (...) para devolver la confianza (...) ni para el futuro de Europa” porque para eso hace falta “un fondo de salvamento dotado en un nivel adecuado”, “una intervención del BCE [Banco Central Europeo] que sea eficaz”, “eurobonos” y elementos para generar crecimiento económico.
“Desde un principio, el euro venía enfermo de la diferencia de productividad de los países. ¿Cómo podían comprar con euros los españoles productos caros alemanes, como autos BMW, si su economía no tenía esa productividad? Obviamente… endeudándose con Alemania. Así los bancos alemanes -y en menor medida, los franceses- fueron acumulando todas las deudas europeas. Ahora el Fondo de Rescate es apenas una parte muy ínfima de la deuda total soberana. Esos países son perfectamente solventes, [pero] para los niveles originales con los que pactaron sus deudas a largo plazo”, aclara la coordinadora del OCEX.
Para ella, el talón de Aquiles está en las bajas calificaciones de las agencias de riesgos, que actúan de forma especulativa, lo que trae como consecuencia que cada vez que se vence un plazo, los intereses para renegociar esas deudas son ya insostenibles. “Las deudas podrían atenderse si hubiera crecimiento económico, con su consecuente incremento de ingresos fiscales. Pero ahora se propone una disciplina fiscal, con medidas de austeridad que provocan recesión, no crecimiento”. Entonces, sería necesaria una masiva recapitalización de todos los mercados europeos, solo posible con una verdadera unión fiscal. “Aun así, no es seguro que el euro se sostenga”, sentencia la abogada. El panorama sí apunta a la estabilidad, pero con recesión y desempleo masivos, sin contar el descontento general y el costo social de la moneda única.
Una Grecia desangrada
El primer error de Grecia, quizás, es haber alterado sus datos macroeconómicos para entrar en la zona euro. Es decir que le ha sido muy difícil ajustarse a los requisitos y encima ya ha entrado debiendo. Hoy, más de una década después, se trata de una economía cuyos intereses de renegociación crediticia hicieron la escalada: su deuda soberana se ha triplicado.
La nación helena está atrapada en un círculo vicioso. “Políticas de ajuste deflacionarias provocan recesión, no crecimiento. La recesión agrava las cuentas de la hacienda pública y dificultan la atención de las deudas, lo que provoca la necesidad de nuevas medidas de austeridad, que provocan menos crecimiento. Es un círculo vicioso que se ejemplifica a la saciedad en Grecia. La desangraron primero y eso provocó que estuviera peor ahora. Esta vez la vuelven a desangrar y lo único que se puede esperar es que esté peor después. ¿Qué harán entonces? ¿Desangrarla otra vez? ¿Hasta dónde aguanta un cuerpo social tanta tortura, cuando los responsables de la crisis ya exportaron sus capitales a puertos seguros?”, critica Govaere Vicarioli.
Se entiende, entonces, que la zona euro haya aprobado entre noviembre del 2011 y febrero del 2012, reducir la deuda helena a la mitad, lo que significa 100 mil millones menos por devolver. La comunidad, asimismo, ha dado luz verde a un primer rescate por un monto similar y a otro por 130 mil millones.
Ese refinanciamiento de la deuda griega pasó por la petición de un referéndum, una iniciativa fallida del entonces primer ministro Yorgos Papandreu, lo que provocó su salida. Lukás Papadimos, su sucesor, ha dicho que la quiebra no es una opción: “No podemos permitir la quiebra del país. El nuevo programa de rescate es necesario para el cumplimiento de los esfuerzos que empezaron hace dos años para restablecer la competitividad de la economía griega y para sanear sus cuentas”.
Conocedores del tema coinciden en que, desde el inicio, habría sido más inteligente por parte de Grecia adscribirse a la zona euro, pero sin cambiar su moneda de curso (dracma) hasta ajustar sus estándares económicos. Es lo que sí han hecho otras naciones como República Checa, que pertenece a la comunidad europea (de hecho, la presidió durante la primera mitad del 2009) y cuya moneda es la corona checa.
También desde hace mucho tiempo, otra salida virtual para Grecia pudo haber sido recurrir a una política como la de “El Corralito” (Argentina, 2001) para evitar la fuga de capitales. El no haberlo hecho al inicio de la crisis implica hoy, en plena o virtual recuperación, un riesgo, el cual es cada vez mayor conforme pasa el tiempo.
Govaere Vicarioli afirma que parecería que la sensatez política solo conducirá a que los griegos tengan una moneda propia con la que podrán defender sus exportaciones y estimular su turismo y no una moneda común que los daña, más que beneficiarlos.
Ya desde Luxemburgo, la economía más solvente de la comunidad (calificada como triple A junto a Holanda), se atiza el fuego. El ministro de Finanzas, Luc Frieden, ha sugerido reducir la eurozona: “Si Grecia no cumple, el bloque debería continuar con 16 países”.
Según auguran algunos economistas, si Grecia saliera del euro, todos sus activos pasarían a valorarse en dracmas de nuevo, a un precio seguramente muy inferior al que se hizo cuando entró a la comunidad pues se trata de un país prácticamente quebrado. O sea, los helenos están, fuera o dentro de la Comunidad Europea, entre la espada y la pared. El primer impacto sería que todos los inversores de la deuda griega perderían mucho dinero, quebrarían unos primeros bancos, habría un efecto dominó y la crisis financiera seguiría.
Pero lo que sí es seguro es que Grecia debe pagar 14500 millones de euros el 20 de marzo próximo, rubro que no puede saldar sin el respaldo de Alemania a Francia o los préstamos internacionales.
Pero, finalmente, todos se preguntan si es posible garantizar un futuro estable para la Unión Europa y sobre todo para las economías PIIGS. “Si algo es incierto en la economía actual es la estabilidad de la Unión Europea. No existen caminos que la aseguren, que no sean pasando por una mayor articulación económica y política, que nadie está en capacidad ni de ofrecer, ni de aceptar. El mismo eje Berlín-París cambiará después de las elecciones francesas, cuando su probable nuevo presidente, Hollande, cumpla su compromiso de romper ese núcleo antidemocrático de decisión, formado por los mandatarios franco-alemanes y darle mayor poder de decisión a los organismos comunitarios elegidos, sentencia Govaere Vicarioli, quien es docente universitaria.
Se sabe que la Unión Europea ya ha acordado que para junio de 2012, los bancos deben alcanzar un nivel de capitalización de 9%, sin que haya venta masiva de activos y garantizando el flujo de crédito en el mercado. Aparte, las economías se comprometerían fiscalmente a no gastar más de lo que deben.
¿Será viable en el largo y mediano plazo una moneda única para controlar la eurozona?
Las crisis inmobiliarias
Las crisis inmobiliarias de Estados Unidos y España tienen factores comunes, pero obedecen a dinámicas muy distintas. En el primer caso, se origina en el afán del Gobierno por ofrecer una solución de vivienda a todas las familias, en un período en el que había disminuido el empleo industrial y los ingresos. No quedó otra forma de asegurar la construcción de viviendas que el fácil acceso al crédito. Las hipotecas fueron respaldadas en títulos que alcanzaron un valor hasta veces mayor. Los primeros bancos no poder recuperar la cartera hipotecaria y el castillo de naipes se vino abajo.
En España, en cambio, hubo sin duda un exceso de crédito, pero la burbuja inmobiliaria vino del gran aumento de precios por falta de suelo edificable, el aumento de la demanda de vivienda debido a una explosión migratoria y los desproporcionados beneficios fiscales a quienes adquirieran vivienda. Esto provocó una demanda artificial y empujó la especulación al punto que el precio de las viviendas aumentaba hasta 30% de año en año.
En esta situación de precios de la burbuja inmobiliaria española llegó la crisis financiera de los Estados Unidos, la restricción de capitales disponibles, la crisis griega, el exceso de la deuda soberana española y, de repente, cayó precipitosamente la demanda de vivienda en España. La demanda de nuevas casas cayó 40%, en 2011, con un 14% de las viviendas construidas vacías y una disminución del precio por metro cuadrado de construcción de casi un 50% desde 2007.
Una gran diferencia en cuanto a las soluciones, es que en Norteamérica el Estado pudo inyectar fluidez a la capacidad bancaria de otorgar créditos por lo que el sistema pudo sostenerse. En España, la crisis de la deuda soberana más bien agudizó su impacto nacional. “¿Quiere comprar una casa en España? ¡Aproveche! Este es el mejor momento. O, tal vez, mejor espere un poco: los precios siguen a la baja”. Fuente: OCEX
Las lecciones aprendidas de la crisis europea
1. La primera medida de salud de una economía es tener un presupuesto equilibrado. Ningún país puede sostener indefinidamente una parte sustancial de sus finanzas públicas por medio de endeudamiento.
2. Cada país debe tener un sistema impositivo acorde con su propia escala de desarrollo humano. La base de lo que un Estado puede ofrecer a su ciudadanía depende enteramente de la voluntad social que exista de contribuir a las finanzas públicas con impuestos. Cuando una sociedad no quiere pagar impuestos, tampoco puede darse el lujo de inversión social. Una va con la otra.
3. Lo ya aprendido en los 80: disminuir las finanzas públicas mediante la reducción de la productividad y las capacidades de crecimiento económico, es ponerse una soga al cuello. Ese ahorro se traduce en deflación, desaceleración económica, menores ingresos fiscales y agravamiento de los problemas financieros del Estado y de los problemas sociales.
4. Lo que es todavía una tentación para algunos políticos: un país no puede ni debe renunciar a tener su propia política monetaria. Mucho menos vincularse a una moneda foránea que represente más productividad que la propia.
5. El neoliberalismo sin riendas conduce a los peores abusos. El Estado no puede renunciar a regular fuertemente la actividad financiera, la intermediación y el funcionamiento de derivados. Toda especulación comienza ahí y termina siempre en peores condiciones de vida para la gente.
6. Existe una globalización financiera, pero sobre bases de regulación solamente nacionales… y eso cuando existen. La Unión Europea apunta a superar eso en la escala comunitaria; no obstante, sin una regulación internacional la especulación encontrará siempre espacios abiertos para el abuso.
7. No existen conquistas sociales que una crisis económica no pueda echar por la borda. Pensiones, salarios, salud, educación ni mantenimiento de infraestructura están garantizados sin crecimiento económico, disciplina fiscal y contribución impositiva.
8. Los indignados son manifestación de un descontento latente y universal con las clases políticas de todo el mundo. Todos los signos políticos, sean de izquierda o de derecha, se han probado impotentes frente a los retos humanos, sociales y económicos de la globalización financiera. Ante el poderoso Caballero Don Dinero, todas las banderas han sucumbido.
9. La democracia es una fórmula estadística que depende mucho de la comprensión por la ciudadanía de la gravedad de sus problemas Los partidos que basan su apuesta electoral a la popularidad de sus propuestas, jamás podrán enfrentar con eficiencia el futuro porque no existen soluciones verdaderas a los problemas fiscales que puedan ser populares.
10. Costa Rica está siguiendo al pie de la letra la infame receta griega: inversión social más allá de sus capacidades impositivas, sueldos públicos financiados con endeudamiento, carga tributaria regresiva por debajo de su nivel de desarrollo humano y prestaciones de servicios con deuda pública. Fuente: OCEX
Fuente: Periódico ACONTECER, número 43, Febrero 2012
www.uned.ac.cr/acontecer
Escrito por: MBA. Hellen Ruiz Hidalgo
Comunicación estratégica, OCEX
“Acervo humano, globalización y comercio crean condiciones necesarias para el desarrollo tecnológico, que se desarrolla a plenitud con invenciones y con innovaciones que se traducen en Patentes”. Velia Govaere Vicarioli, Coodinadora OCEX.
El 22 de junio de 2011, en el mes del Ambiente, dentro del marco de las actividades de divulgación en diversas áreas temáticas de Comercio Exterior, OCEX organizó la Cátedra CeNAT: Propiedad Intelectual, Transferencia Tecnológica y Cambio Climático, conjuntamente con el Centro Nacional de Alta Tecnología (CeNAT)
Según Jorge Cabrera, los debates sobre propiedad intelectual han sido particularmente vigorosos desde la Cumbre de Bali en 2007, la cual abogó por un esfuerzo importante para el desarrollo tecnológico y la transferencia tecnológica con miras a apoyar las acciones de mitigación y adaptación al Cambio Climático. Esto incluía la consideración de mecanismos efectivos para remover los obstáculos para el acceso a tecnologías ambientalmente adecuadas. “Un amplio dominio público es también importante para promover la innovación y la creatividad”. Agregó Cabrera.
Los desacuerdos se han concentrado en si los Derechos de Propiedad Intelectual son una barrera a la transferencia de tecnologías limpias o un requisito esencial para promover la innovación, el desarrollo y la transferencia de tecnologías. A lo que Jorge Cabrera añadió: “reglas muy fuertes en materia de Derechos de Propiedad Intelectual pueden desincentivar las innovaciones subsiguientes. Reglas muy débiles podrían, en cambio, no actuar como un incentivo efectivo para los innovadores y creadores”.
Los Derechos de Propiedad Intelectual se definen como: “una propiedad sobre un bien intangible”, lo que brinda la titularidad del uso a su creador. Entre las clasificaciones de patentes más relevantes y asociadas al tema de Cambio Climático se encuentran: patentes industriales: diseños industriales, circuitos integrados, marcas, implicaciones geográficas, entre otras. La Propiedad Intelectual en general nos brinda el derecho exclusivo de decidir quién puede y quién no puede hacer uso de una invención. En el marco del Cambio Climático los Derechos de Propiedad Intelectual implican quién tiene o no derecho al acceso de nuevas tecnologías y en caso afirmativo bajo qué condiciones. (Link para presentación)
Para Pedro León, Investigador del CeNAT “La innovación es la aplicación de la imaginación…” De acuerdo con el expositor, la cantidad de patentes está directamente relacionada con el desarrollo de un país. Costa Rica tiene poca experiencia en patentar.
Una lamentable deficiencia a corregir es nuestro sistema de educación actual, el cual presenta grandes carencias y poca idoneidad para fomentar la creatividad. “Nuestras ventajas competitivas están en temas ambientales de adaptación y mitigación al cambio climático. Es probable que el sistema educativo esté muy dirigido a aprender y memorizar pero no a “innovar y disentir”. Concluyó Pedro León. (Link para presentación)
A este tema se refirió Velia Govaere, con la siguiente frase: “En la vida moderna el conocimiento se traduce en creatividad, la creatividad en tecnología y la tecnología se acumula en patentes”.
Adicionalmente, puntualizó: “la inserción tecnológica de Costa Rica al mundo se divide en cinco capítulos interconectados:
Hemos abierto con cierto éxito algunos de esos capítulos. En otros tenemos crisis de crecimiento y en otros estamos en pañales. Tenemos éxito en el primero y el segundo: la apertura comercial y la atracción consecuente de inversiones que globaliza nuestra producción, con enorme éxito en generación de empleo, formación de riqueza y potencial transmisión de tecnología. También tenemos cubierto, al menos jurídicamente el tercero: un sistema nacional de encadenamiento de la producción local con la tecnología internacional.
Me refiero a la nueva Ley de Zona Franca orientada a facilitar el encadenamiento productivo de la tecnología que llega al país con las empresas locales. Ahora las empresas locales, solas o asociadas con otras, pueden contribuir hasta con el 50% del valor agregado por las empresas de zona franca y para ello pueden utilizar la maquinaria de empresas transnacionales que pueden trasladar a sus propios talleres. Esto crea un entorno formidable para el desarrollo de un enorme tejido de empresas proveedoras nacionales y una base firme de la sostenibilidad y asimilación de la transferencia tecnológica.
Sin embargo ¿Quién me puede decir el aprovechamiento que estamos teniendo de esta posibilidad? La verdad es que la implementación productiva de este potencial encadenamiento de alta tecnología todavía en pañales.
Y luego, coronando nuestros desafíos, una insuficiente base educativa que fomente la creatividad y poca innovación como consecuencia de una pobre inversión nacional en investigación y desarrollo. El plan nacional de ciencia y tecnología 2011-2014 anota que hasta ahora lo más que CR ha invertido en Inversión y Desarrollo es 0.4% del PIB. Considera que sería ideal llegar casi al 1% por ciento del PIB. Sin embargo, se propone, al menos, que esa inversión llegue hasta el 0,5% del PIB en cuatro años. Ese incremento no parecería mucho para un país de ingreso medio como el nuestro, sin embargo, todos sabemos que es un reto altamente significativo del que depende también la producción de inversiones y su correspondiente registro de patentes.
Todos estos retos terminan resumiéndose en el mejor índice de desarrollo tecnológico de un país: su producción de patentes, resultado y vehículo que pone en tensión todas las fibras de nuestro espíritu creativo en tiempos donde el conocimiento es el factor productivo por excelencia y la innovación, la constante más permanente de nuestro entorno colectivo. El único peligro es quedarnos quietos, mientras el mundo corre; bajar el ritmo cuando el universo que nos rodea se acelera.
Eso es el punto central que nos reúne. Ahora sabemos también que la velocidad de nuestro avance no se mide solamente en producción o en exportaciones. Se mide en el número de patentes que el país produce. Y no refiero me a patentes de organismos biológicos, en las que somos relativamente fuertes sino a patentes tecnológicas, en las que somos bastante débiles. Ahí se resumen los verdaderos resultados sustentables de todo lo que hacemos y también se mide la capacidad que tenemos de asimilar la oportunidad especial de transferencia tecnológica que vivimos”. Concluyó Velia Govaere, Coordinadora OCEX. (Link para presentación)
Comercio exterior será más fuerte si entidades estatales articulan acciones. "Apertura comercial es beneficiosa para el país, pero Gobierno debe velar por la seguridad de los productores nacionales", expresó Velia Govaere, directora OCEX.
Como parte del ciclo de conferencias "Ideas económicas para Costa Rica del primer cuarto de siglo XXI", la Universidad Estatal a Distancia (UNED) llevó a cabo con expertos nacionales y jerarcas públicos la mesa redonda "Desafíos del Comercio Exterior en Costa Rica".
Entre los especialistas que expusieron se destaca la presencia de Fernando Ocampo, viceministro de Comercio Exterior, Velia Govaere, catedrática de la UNED y directora del Observatorio de Comercio Exterior (OCEX), y Sergio Navas, vicepresidente ejecutivo de la Cámara de Exportadores de Costa Rica (CADEXCO), quien moderó la actividad fue Lizette Brenes, vicerrectora de Investigación de la UNED.
El propósito de la reunión fue poner en debate el tema de comercio exterior en el país e informar a la población nacional acerca de su situación actual.
En la actualidad, el Gobierno ha firmado Tratados de Libre Comercio (TLC) con varios países del mundo, con el propósito de potenciar la economía nacional, y al mismo tiempo, mejorar y fortalecer sus relaciones internacionales. Algunos de los países que ya son socios comerciales de Costa Rica son: Canadá, Chile, México, República Dominicana, Panamá y Estados Unidos. A esta lista se sumaron la República Popular de China y Perú.
A ese tema se refirieron los expertos, quienes concluyeron que la situación actual del país es positiva porque la apertura comercial beneficia la economía nacional; además, manifestaron que es necesario y de suma importancia, que instituciones como el Ministerio de Hacienda (MH), el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), y el Ministerio de Comercio Exterior (COMEX) entre otras entidades, coordinen y articulen acciones para fortalecer la economía.
"Costa Rica tiene claro que el crecimiento económico es indispensable para alcanzar el desarrollo y los países que más se globalizan crecen más rápidamente, es por eso que el Gobierno está dirigiendo sus esfuerzos hacia la apertura de libres mercados comerciales, como es el caso con China y Perú efectuado en los últimos meses. En cuanto a los acuerdos comerciales de características preferenciales, Costa Rica tiene tratados de libre comercio con ocho países, lo cual es favorable para los interés nacionales", manifestó Fernando Ocampo, viceministro de Comercio Exterior.
"En cuanto a las metas de inversión extrajera, esperamos que Costa Rica en los próximos 4 años pueda llegar a los 9000 millones de dólares de inversión extranjera y que esta genera importante mano de obra y fuentes de trabajo parta los costarricenses. Otra de las metas a alcanzar es que para el 2014 el país haya alcanzado los 17 000 millones de dólares en exportación, convirtiéndola así en el primer país de América y uno de los primeros países del orbe con exportaciones percápitas (esto en alta tecnología) más altas. Tenemos tres desafíos fundamentales, el primero es consolidar y ampliar la plataforma de comercio exterior, como segundo desafío es relevante optimizar su funcionamiento, y como tercer elemento, y tal vez uno de los más fundamentales es maximizar su aprovechamiento, esos son los grandes retos para ser competitivos", finalizó Ocampo. (Presentación)
Por su parte, Velia Govaere, directora de OCEX, indicó: "El Estado ha logrado construir una plataforma para la exportación con acceso preferencial hasta del 92% de la demanda mundial, esta nos ha llevado a ser un referente comercial muy atractivo para el mundo, gracias a una amplia diversificación productiva que hemos realizado en América Latina, con más de 4 mil productos y su impacto positivo para las empresas nacionales. Hemos pasado de una economía que a mediados del Siglo XX apostaba con monocultivos de exportación, a una economía sofisticada y basada en la innovación y administración de atracción de inversión extranjera como son las exportaciones percápitas en alta tecnología".
"Después de 25 años de una política comercial ofensiva exitosa y audaz, estamos a las puertas de un escenario saludable que presentan nuestros modelos comerciales, pero no tenemos que confiarnos pues tenemos que volver a examinar el estado de desarrollo de todos los componentes, para así fortalecer aún más nuestra economía. Para ellos, es necesario continuar con una política comercial ofensiva que se abra a los mercados preferenciales; también se tiene que sumar esfuerzos para atraer mayor inversión extranjera, específicamente en producción de alta tecnología que genere empleos de calidad, en ese sentido, apreciamos que la demanda del personal especializado está tocando el techo de nuestras capacidades de oferta profesional y técnica, maximizando el aprovechamiento de la incursión de nuevas empresas", agregó.
Govaere hizo un llamado a las autoridades de Gobierno a que seproteja al productor nacional y se les brinde nuevas alternativas comerciales, con el fin de continuar con el fortalecimiento de la economía; además, señaló que uno de los desafíos en materia de educación superior, es la incorporación de ejes fundamentales y vinculantes como educación y comercio, educación e inversión, y educación y encadenamiento empresarial. (Presentación)
Según Sergio Navas, vicepresidente ejecutivo de CADEXCO, el comercio exterior tuvo su primera aparición en Costa Rica en la década de los años 60, pero fue en 1982 que el país da un salto significativo en ese tema pues en ese tiempo empezaron a surgir entidades públicas como el COMEX y la Cámara de Comercio, los cuales llegaron acompañadas de varias leyes y estrategias políticas en función del fortalecimiento comercial y económico de Costa Rica. "Gracias a estas estrategias políticas el comercio exterior se fortaleció pues en este momento somos el tercer exportador de yuca en el mundo, el primer proveedor de piña y el tercer exportador de banano; además, somos el segundo exportador de raíces en conserva en el mundo, el segundo en vinagretas y salsas y somos el primer productor percápita de América Latina en alta tecnología.
Actualmente estamos exportando más de 4200 tipos de producto al mundo en más de 145 países", culminó Navas. (Link para presentación)
Esta fue VI mesa redonda que se realizó la UNED desde que la Rectoría resolvió abordar temas de interés público e involucrar a los costarricenses en la actualidad nacional que vive Costa Rica. La próxima actividad se realizará el 27 de julio y el tema que se abordará es "Autonomía universitaria y calidad en la educación superior".
Tomado del Periódico ACONTECER, de la UNED.
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