Velia Govaere, coordinadora de OCEX, fue invitada a participar en el seminario académico organizado por la República de Corea–CELAC–CEPAL para "Explorar Estrategias de Cooperación Económica entre la República de Corea y Latinoamérica y el Caribe, realizado en Chile en abril del 2016. Este encuentro se constituyó en una oportunidad para encontrar espacios de colaboración entre los países de la América Latina y el Caribe con la República de Corea, en temas de interés común como internacionalización de pymes, comercio exterior e innovación. Este seminario permitió compartir las experiencias regionales de los proyectos de cooperación de la República de Corea en estos temas y un intercambio de los desafíos de los países de la CELAC en estas materias.
Aprovechando la visita a la CEPAL, OCEX le realizó una entrevista al Dr. Nanno Mulder, en su calidad de Jefe de la Unidad de Comercio Internacional de la CEPAL de Santiago de Chile. Se comparte con los lectores de OCEX este relevante intercambio de información sobre temas de interés nacional como desempeño del comercio exterior, política productiva, internacionalización de pymes y aspectos relacionados con los condicionantes institucionales que inciden en el diseño de un mapa de ruta para fomentar la competitividad del país.
1. Hace dos años nos apoyó formalmente con un valioso estudio sobre cadenas de valor y diversificaciones de exportaciones que concluye con desafíos pendientes para el país. ¿Cómo ve el enfrentamiento de esos desafíos, dos años después? ¿Cuáles son las perspectivas de las tareas pendientes para que Costa Rica mejore su desempeño productivo?
Entre la publicación de este estudio en abril 2014 y hoy, creo que hay un mayor sinceramiento en el país con respecto a cuáles son los verdaderos desafíos a enfrentar para que el comercio aporte más a un crecimiento socialmente inclusivo. Hay un mayor reconocimiento que el éxito del crecimiento de las exportaciones y su diversificación fue un logro principalmente de las empresas transnacionales. Me parece muy positivo que este éxito no se vea mayormente afectado por la salida de la producción de microprocesadores de Intel en 2015, explicado en parte, por la decisión de la empresa de mantener sus operaciones relacionadas al desarrollo de estos productos. Sin embargo, dichas empresas tienen vínculos productivos muy débiles con firmas locales. Se reconoce que el verdadero desafío es mejorar la productividad y la competitividad de las empresas locales, principalmente pymes, para que puedan convertirse en exportadoras directas o indirectas.
Considero muy positivo que, por un lado, el gobierno siga apoyando este motor del comercio exterior, o sea, a las empresas transnacionales, pero que, por otro lado, quiera dar mayor importancia al apoyo a las empresas costarricenses para mejorar su desempeño e internacionalizarse. El soporte a las empresas locales está mucho menos desarrollado que los servicios brindados a las empresas transnacionales. En este sentido, me parece muy positiva la iniciativa de ley para la creación de la Agencia de Fomento Productivo, Innovación y Valor Agregado (FOMPRODUCE), la cual busca fortalecer la coordinación de políticas productivas.
Espero que esta nueva agencia sea dotada con suficientes instrumentos y recursos para impulsar empresas nacionales.
Otro reto importante es cómo aprovechar mejor el sector servicios como fuente de exportaciones, dado que este sector concentró el 79% del PIB y 72% del empleo en 2015. Además de las exportaciones directas, los servicios tienen el potencial de agregar valor a las exportaciones de productos agrícolas e industriales. En este contexto, mostramos en un estudio titulado “El aporte de los servicios al desempeño del sector industrial en Costa Rica”, publicado en 2015 para el Estado de la Nación, que el país todavía enfrenta retos importantes en términos de desarrollo y acceso a servicios competitivos que agreguen valor a los productos. Estos retos se concentran particularmente en áreas como la infraestructura, el costo de la electricidad, la burocracia y los trámites.
2. De acuerdo a su experiencia en América Latina y el estudio que hizo de Costa Rica, cuales son los condicionantes institucionales necesarios para un efectivo funcionamiento de un Consejo de Competitividad del sector público.
Algunos estudios realizados por la CEPAL y otros organismos internacionales sobre las experiencias de consejos de competitividad en su país y otros países dentro y fuera de América Latina y el Caribe muestran que éstos deberían incorporar no solamente actores públicos sino también privados. Para asegurar que las iniciativas elaboradas en dichos consejos reciban la prioridad máxima en términos de su ejecución, estos consejos deberían de dotarse de mecanismos de gobernanza pública que permitan un despliegue coordinado de la acción de múltiples instituciones, por ejemplo, bajo un mandato presidencial.
Los trabajos de mis ex colegas Robert Devlin y Graciela Moguillansky muestran algunos otros aspectos de la gobernanza pública de estos consejos. Estos son: adoptar una visión estratégica nacional proactiva de mediano y largo plazo para la transformación productiva y el fortalecimiento de la inserción internacional, una revisión frecuente de las estrategias por cambios en el contexto externo e interno, tener al menos una agencia plenamente dedicada a la ejecución de cada área prioritaria de la estrategia, contar con un servicio civil no politizado con gran profesionalismo y capacidad técnica, evaluar frecuentemente los instrumentos con respecto a su aplicación y su impacto en relación con los objetivos.
3. ¿Cómo caracteriza las políticas de la región en políticas de estímulo fiscal a la producción, encadenamiento, innovación y la competitividad?
Aunque en la mayoría de los países de la región el gasto en investigación y desarrollo aumentó como proporción del PIB entre 2000 y 2013, el menor crecimiento de los países en la región en los últimos años ha reducido el espacio fiscal para continuar dicha expansión. Brasil sigue siendo el único país de la región con un nivel de gasto superior al 1% del PIB mientras que en muchos países avanzados dicho gasto supera el 2,5%. Otra limitación en la región es que dicho gasto es realizado principalmente por el sector público y universidades, donde generar patentes con aplicaciones comerciales no es una prioridad.
Una tendencia positiva en la región fue que, entre 2000 y 2012, la mayoría de los países aumentó el gasto en educación como proporción del PIB. No obstante, la región continúa enfrentando el desafío de mejorar los niveles de educación primaria y secundaria. Además, la región genera relativamente pocos investigadores científicos. A diferencia de países desarrollados, las áreas más populares en los estudios de posgrado son ciencias sociales y medicina, en lugar de ciencias y tecnología.
Otro gran reto para mejorar la competitividad de los países es promover la internacionalización de las pymes. En comparación con los países desarrollados, las pymes de la región aportan poco al valor de las exportaciones. Además, su participación habría disminuido en la última década. El presupuesto público y las políticas disponibles en la región para superar los obstáculos de la internacionalización de las pymes son limitados. Aunque la mayoría de los países de la región tiene instituciones, programas e instrumentos para apoyar las exportaciones directas e indirectas de las pymes, sus tamaños son frecuentemente pequeños y sufren de cambios en el tiempo. Además, muchas veces estas políticas no están articuladas dentro de un marco más amplio para mejorar la productividad de las pymes.

POR Abril Gordienko - ACTUALIZADO EL 6 DE ABRIL DE 2016 A: 12:00 A.M.
http://www.nacion.com/opinion/foros/decision-presidente_0_1553044682.html
Hay que superar el aldeanismo y el discurso polarizante para abordar los temas grandes
Hace unos días don Jorge Vargas Cullell, con su fisga usual, nos pintó los posibles escenarios de los próximos y últimos dos años de gobierno, que me permito resumir así: que mejore sustancialmente su desempeño, que empeore o que termine sin pena ni gloria, “sosteniendo la burra”, dice don Jorge Vargas, sin lograr el cambio prometido.
Todos, salvo quizás sus más mezquinos opositores que creen poder sacar réditos de un mal gobierno, deseamos que el escenario sea el primero: una fenomenal segunda mitad. Sin embargo, si las cosas se siguen haciendo de la misma manera es muy poco probable que haya una mejora y, lo que es más grave aún, puede profundizarse la parálisis y preparar el terreno para una opción populista.
Esa advertencia se la hizo en estas páginas la catedrática Velia Govaere al presidente (“Las barbas en remojo”, 28 de marzo). Para Velia, la solución para desencallar la nave, darle dirección y potencia, es un gobierno de unidad nacional “efectivo, voluntarista, con sentido de urgencia e inmediatez, con el liderazgo personal, directo y cotidiano de la presidencia de la República”, a partir del próximo y cercano 1.° de mayo.
Tienen razón Velia y algunas otras personas que lo han sugerido desde hace varios años. Muchos teníamos la expectativa de que parte del cambio que ofrecía don Luis Guillermo fuera precisamente incluir en su gobierno a los mejores de las trincheras políticas más importantes del país. Desafortunadamente no lo hizo.
Convocatoria y algo más. Al abordar la segundad mitad de su mandato, está a tiempo de enmendar el rumbo convocando a los líderes formales y reales de los partidos relevantes para dejar sentadas las bases del edificio del desarrollo nacional. Pero la convocatoria del presidente, por sí sola, no basta.
Es imperativo que los que están en la acera del frente se comprometan a facilitar ese gobierno de unidad. Se requiere liderazgo colaborativo para crear un ambiente de confianza mutua y establecer muy rápidamente una lista de temas que va más allá de lo coyuntural y de apagar los incendios que se levantan constantemente por aquí y por allá.
Hay que superar el aldeanismo y el discurso polarizante para abordar con responsabilidad los temas grandes, concentrándose en lo que se puede consensuar. Con la misma urgencia debe definirse el plan y el cronograma de implementación de las reformas requeridas.
Se requiere también que los cuerpos de esos partidos respalden a sus líderes, así como que los diversos actores sociales (academia, gremios, cámaras y otros colectivos relevantes) y la ciudadanía misma, colaboremos con ese fin superior.
Para que se cimiente bien, el compromiso debe ser transversal a toda la sociedad. Ni los líderes políticos deben seguir actuando a espaldas de la ciudadanía, ni esta debe seguir desapegada de lo que ellos hacen y permanecer en la comodidad de la queja permanente.
Por otra parte, la prensa debe asumir con responsabilidad histórica el rol constructivo fundamental que le correspondería en semejante circunstancia. Costa Rica necesita que todos, sea cual sea el lugar que ocupamos en la sociedad, nos decidamos a renunciar a las tácticas coercitivas y detractoras, a ser incondicionalmente constructivos para lograr un acuerdo aceptable para la mayoría y que pueda ser efectivamente ejecutado.
Asuntos relevantes. Esa agenda del país no es ningún misterio. Sin pretensiones de agotar la lista de prioridades, me aventuro a decir que probablemente la mayoría coincidimos en la necesidad de que se aborde integralmente la reforma fiscal; que se ordene el empleo en el sector público y se corrijan todos los vicios que han contribuido a disparar el costo de la planilla estatal y a deteriorar su calidad; que se cree un marco moderno para las alianzas público-privadas como mecanismo para poner al día nuestra infraestructura de quinto mundo; que se defina un sistema que haga ágiles y transparentes los procesos de compra pública; que se lleven a cabo las reformas necesarias para combatir la corrupción, mejorar la calidad de la educación pública y mitigar la desigualdad social; y que se suscriba el compromiso de conservar y mejorar la estrategia de combate a la pobreza puesta en marcha por la administración Solís.
Asimismo, en un gobierno de unidad nacional como el que estamos imaginando, la reforma política es uno de los temas imperativos. Hablo de una reforma profunda e integral, no de un parche que permita la reelección de los diputados en las condiciones actuales.
Hablo de la reforma del reglamento de la Asamblea Legislativa, del sistema de elección de diputados como la que ha propuesto con acreditado rigor la asociación Poder Ciudadano ¡Ya!, del sistema de financiamiento de los partidos y las campañas electorales, y del paso hacia el parlamentarismo.
Don Luis Guillermo tiene ante sí la oportunidad de ejercer un liderazgo histórico; no se me ocurre otra decisión más importante para el presidente. Si no lo hace él, tendrá que hacerlo quien lo suceda en el cargo.
La autora es abogada.
Escrito por: MBA. Hellen Ruiz Hidalgo
Comunicadora estratégica del OCEX-UNED
El 25 de abril del 2016 se presentaron los resultados del III Programa de Intercambio de Conocimientos con la República de Corea. En el auditorio de Casa Presidencial, el equipo de especialistas coreanos del Instituto de Desarrollo Coreano (KDI, por sus siglas en inglés) compartió, en conjunto con especialistas costarricenses, los mapas de ruta para fomentar el talento humano costarricense en STEM y las capacidades endógenas de las pymes de TICs en Costa Rica.
Esta presentación contó con la presencia del Ministro de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones, la Viceministra del mismo ramo, el Presidente del Consejo de Promoción de la Competitividad, el Embajador de la República de Corea y los estimables representantes del Instituto de Desarrollo Coreano.
Velia Govaere explicó los propósitos y alcances del programa de intercambio de conocimientos con la República de Corea, en los siguientes términos:
“Los temas que han sido objeto de este tercer Programa de Experiencias Compartidas, KSP, como le llaman formalmente nuestros amigos coreanos, están directamente vinculados con los dos elementos estratégicos más decisivos, actualmente, para la modernización de la economía costarricense: la educación y las tecnologías de información y comunicación. Con ese propósito, le pedimos al KDI que nos ayudaran, a partir de su experiencia, a encontrar las vías para lograr el mejor alineamiento posible de la oferta educativa de la educación superior con las demandas del mercado empresarial en materia de Ciencias, Tecnología, Ingenierías y Matemáticas. Por otra parte, en el tema de las TICs, también le pedimos ideas para desarrollar un ecosistema de políticas públicas para mejorar las condiciones de desarrollo del recurso humano, asegurar el apoyo migratorio de especialistas de TICs y fomentar empresas endógenas, ágiles y competitivas.”
Destacó la coordinadora de OCEX la relevancia de los temas escogidos: “Son temas estratégicos, que yo llamaría medulares, punto de partida sine qua non del círculo virtuoso de la innovación, base, a su vez, de la competitividad de las empresas, que comienza en la educación y se consagra en el desarrollo empresarial. Es un movimiento convergente, desde dos planos transversales internamente vinculados: en la base, la formación profesional pertinente del recurso humano y, en el techo, la creación y fortalecimiento de las empresas nacionales de TICs.”
Finalizó su reflexión indicando la seriedad de los escenarios nacionales en que se realiza esta cooperación: “Partimos del drama de nuestra situación actual: una enorme inversión educativa de Costa Rica, con más del 7% del PIB y una enorme pérdida de 7500 potenciales puestos laborales por tener un faltante de recurso humano capacitado. Ese potencial de crecimiento de la oferta laboral técnica podría ser el doble, cada año, si tuviéramos el recurso humano disponible para llenar esas plazas. Por otra parte, en el 2015, las exportaciones de servicios relacionados con las tecnologías de la información alcanzaron $3.400 millones; un 49% de las exportaciones de servicios del país.
Este escenario es tanto más grave si se contrapone frente a la existencia actual de tasas históricas de desempleo. ¿Cómo entender que, con la enorme inversión educativa que hacemos, tengamos, al mismo tiempo, un faltante tan grande de Recurso Humano? Esa contradicción se explica, en gran medida, por la falta de correspondencia entre la oferta educativa y la demanda empresarial y también por la ausencia de un ecosistema de políticas públicas de apoyo al aparato productivo nacional, especialmente a las pymes tecnológicas, sobre todo a las empresas dinámicas dedicadas a las TICS.”
Compartimos con los lectores de OCEX las relevantes conclusiones de los especialistas coreanos involucrados en el proyecto de intercambio de experiencias con la República de Corea, país que puede ser considerado líder de mejores prácticas tanto en el ámbito educativo como de políticas públicas productivas, especialmente fomentando el área de TICs.
En el área educativa, compartimos el PP del Dr. Choi, de la Universidad de Seúl, quien comparte importantes lecciones de la experiencia coreana y recomendaciones de políticas públicas para el gobierno de Costa Rica. (Ver PPT del Dr. Choi).
En el área de fortalecimiento de las capacidades endógenas de nuestras pymes de TICs en Costa Rica, compartimos el PP del Dr. Yoon y del Dr. Hewitt, ambos a cargo de ofrecer al país propuestas de política pública para este segmento productivo. (Ver PPT Dr. Yoon y Dr. Hewitt).
La Vicerectora de Investigación de la UNED, Dra. Lizette Brenes, tuvo ocasión de hacer ricos intercambios de ideas con la delegación del KDI, sobre los insumos de política pública ofrecidos bajo esta importante cooperación técnica con la hermana República de Corea.
Fortalezas y desafíos del sector servicios
Por Velia Govaere
OCEX-UNED
Artículo publicado en el Periódico Acontecer, editorial abril 2016, página 23
La educación es al mismo tiempo fortaleza y talón de Aquiles para aprovechar las oportunidades de exportar servicios. Ningún otro segmento productivo depende tanto del talento humano. Somos patria de maestros, no de soldados y de esa conciencia pacifista se derivan nuestras fortalezas: paz social, estabilidad política, seguridad jurídica y fuerte inversión educativa.
Consecuentemente, la exportación de servicios tuvo un crecimiento del 67% en apenas cuatro años, pasando de 3,6 a 6 mil millones de dólares, entre 2009 y 2013. Ese vigor nos podría inducir a la complacencia. Craso error, porque esa vocación productiva no está siendo plenamente aprovechada.
Tenemos la mayor inversión educativa per cápita y como proporción del PIB, pero hemos ido perdiendo la ventaja comparativa que teníamos con América Latina. No es problema de volumen sino de calidad y pertinencia. Sólo el 13% de nuestros graduados son de ingenierías y ciencias básicas, frente a un 26% de ciencias sociales. Tenemos otra debilidad: la ineficiencia lingüística juvenil que restringe nuestra oferta, porque el inglés es lenguaje decisivo en turismo, Call Centers yTICs. Pero nuestra mayor flaqueza es la deserción de secundaria del 64% de nuestros jóvenes.
Podemos ver los servicios como diagnóstico de nuestras fortalezas y espejo de nuestras debilidades. Debemos medir los avances educativos a la luz de su pertinencia y alineamiento con las necesidades insatisfechas de este segmento productivo.

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