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El CeNAT y su Razón de Estado: entrevista con Ing. Eduardo Sibaja Arias


MBA. Hellen Ruiz Hidalgo

Comunicadora Estratégica
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Costa Rica ha asignado un lugar estratégico a la investigación y el desarrollo de alta tecnología. A ese efecto, en su política de atracción de inversiones, ha privilegiado las empresas de alta tecnología y ha ido conformando un clúster exitoso, con empresas como Intel, Convergys, Panduit, Saint Jude, Motorola y muchas otras, que con producción de microprocesadores electrónicos, productos médicos de alta sofisticación, tales como válvulas cardíacas, prótesis de uso médicos, etc.

En 2010 el país exportó US$2.824,3 millones, en este tipo de productos, del total de exportaciones ese año de US$8.675.6, lo que equivale al 32,5% de sus exportaciones. Estos resultados han convertido a Costa Rica en el país con la mayor proporción de exportaciones de alta tecnología, dentro del conjunto de sus exportaciones de manufactura, como lo muestra un estudio reciente del Banco Mundial. Esa particularidad estratégica del país lo sitúa de forma apropiada en la moderna sociedad internacional del conocimiento.

El 43% de las exportaciones de Costa Rica están asociadas con la participación en las cadenas globales de valor de dispositivos médicos y de productos electrónicos, automotrices y aeronáuticos. En promedio, el 36% del valor de esos productos es agregado en Costa Rica. Es decir, que por las manos de trabajadores costarricenses pasan los mismos productos o servicios que pasan por las manos de trabajadores en Malasia, China, Irlanda o Alemania, como parte de líneas de producción que hoy no conocen fronteras.

De ahí se deriva la importancia que tienen para OCEX las políticas públicas de promoción de investigación de alta tecnología, así como, la trascendencia de establecer vínculos de colaboración con las instituciones responsables.
 

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El CeNAT y su Razón de Estado
Entrevista con el Ing. Eduardo Sibaja Arias
 
Costa Rica ha asignado un lugar estratégico a la investigación y el desarrollo de alta tecnología. A ese efecto, en su política de atracción de inversiones, ha privilegiado las empresas de alta tecnología y ha ido conformando un clúster exitoso, con empresas como Intel, Convergys, Panduit, Saint Jude, Motorola y muchas otras, que con producción de microprocesadores electrónicos, productos médicos de alta sofisticación, tales como válvulas cardíacas, prótesis de uso médicos, etc.  En 2010 el país exportó US$2.824,3 millones, en este tipo de productos, del total de exportaciones ese año de US$8.675.6, lo que equivale al 32,5% de sus exportaciones. Estos resultados han convertido a Costa Rica en el país con la mayor proporción de exportaciones de alta tecnología, dentro del conjunto de sus exportaciones de manufactura, como lo muestra un estudio reciente del Banco Mundial.
Esa particularidad estratégica del país lo sitúa de forma apropiada en la moderna sociedad internacional del conocimiento. El 43% de las exportaciones de Costa Rica están asociadas con la participación en las cadenas globales de valor de dispositivos médicos y de productos electrónicos, automotrices y aeronáuticos. En promedio, el 36% del valor de esos productos es agregado en Costa Rica. Es decir, que por las manos de trabajadores costarricenses pasan los mismos productos o servicios que pasan por las manos de trabajadores en Malasia, China, Irlanda o Alemania, como parte de líneas de producción que hoy no conocen fronteras.
De ahí se deriva la importancia que tienen para OCEX las políticas públicas de promoción de investigación de alta tecnología, así como, la trascendencia de establecer vínculos de colaboración con las instituciones responsables.
El Consejo Nacional de Rectores (CONARE)-entidad que coordina actividades conjuntas de la Universidad de Costa Rica, Instituto Tecnológico de Costa Rica, Universidad Nacional y Universidad Estatal a Distancia-creó el Centro Nacional de Alta Tecnología (CeNAT) aprobado oficialmente en marzo de 1999, con lo que culminó un proceso iniciado dos años antes bajo la coordinación de las Vicerrectorías de Investigación de las Universidades Estatales.
El CeNAT concentra acciones de coordinación para el desarrollo en áreas de ciencia e ingeniería de los materiales, biotecnología, informática y tecnologías de información, procesos de manufactura y  gestión ambiental. Esta última área es apoyada por representantes de “gestión ambiental” de la UNED, UNA, ITCR y UCR, que conforman el Comité Asesor Académico. Esta son áreas propicias para impulsar proyectos que favorezcan el avance de las tecnologías y ejecución de proyectos innovadores para el desarrollo nacional.
Gracias al respaldo brindado por CONARE, MICIT, CRUSA, NASA, y otras organizaciones, el CeNAT construyó una sólida plataforma basada en laboratorios especializados en nanotecnología (LACNOTEC), investigaciones aerotransportadas (PRIAS) y otros, que le han permitido impulsar diversos proyectos de investigación y extensión en conjunto con las universidades estatales, instituciones gubernamentales y sectores productivos.
OCEX como unidad de inteligencia académica de la Vicerrectoría de Investigación de la UNED, articuladora de actores estratégicos en los campos del comercio y el desarrollo nacional, firmará próximamente un Memorandum de Entendimiento con el CeNATEl CeNAT y su Razón de EstadoEntrevista con el Ing. Eduardo Sibaja Arias

El Consejo Nacional de Rectores (CONARE)-entidad que coordina actividades conjuntas de la Universidad de Costa Rica, Instituto Tecnológico de Costa Rica, Universidad Nacional y Universidad Estatal a Distancia-creó el Centro Nacional de Alta Tecnología (CeNAT) aprobado oficialmente en marzo de 1999, con lo que culminó un proceso iniciado dos años antes bajo la coordinación de las Vicerrectorías de Investigación de las Universidades Estatales.

El CeNAT concentra acciones de coordinación para el desarrollo en áreas de ciencia e ingeniería de los materiales, biotecnología, informática y tecnologías de información, procesos de manufactura y  gestión ambiental. Esta última área es apoyada por representantes de “gestión ambiental” de la UNED, UNA, ITCR y UCR, que conforman el Comité Asesor Académico.
Estas son áreas propicias para impulsar proyectos que favorezcan el avance de las tecnologías y ejecución de proyectos innovadores para el desarrollo nacional.

Gracias al respaldo brindado por CONARE, MICIT, CRUSA, NASA, y otras organizaciones, el CeNAT construyó una sólida plataforma basada en laboratorios especializados en nanotecnología (LACNOTEC), investigaciones aerotransportadas (PRIAS) y otros, que le han permitido impulsar diversos proyectos de investigación y extensión en conjunto con las universidades estatales, instituciones gubernamentales y sectores productivos.

OCEX como unidad de inteligencia académica de la Vicerrectoría de Investigación de la UNED, articuladora de actores estratégicos en los campos del comercio y el desarrollo nacional, firmará próximamente un Memorandum de Entendimiento con el CeNAT.


Ing_Sibaja

En esta ocasión, OCEX tuvo el gusto de entrevistar al ingeniero don Eduardo Sibaja Arias, actual Director del Centro Nacional de Alta Tecnología (CeNAT). Don Eduardo fue Ministro de Economía, Industria y Comercio (MEIC), fue Vice-Ministro de Ciencia y Tecnología (MICIT), Director Ejecutivo del Consejo Nacional para Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICIT) y Gerente de Planta de la empresa CONAIR, en Turrialba, Costa Rica.

A continuación su entrevista.

¿Cuáles son los capítulos más relevantes de la historia del CeNAT en la promoción de alta tecnología en Costa Rica? 

Me gustaría iniciar explicando cómo fue la conceptualización de la creación del CeNAT.  Nace en un momento en que Costa Rica tiene un gran éxito en la atracción de empresas multinacionales, por ejemplo, INTEL. A través de un plan estructural y el fuerte involucramiento del ex presidente José María Figueres Olsen, se propició un ambiente-país, para tal efecto. Desde entonces hasta la fecha, sólo en doña Laura Chinchilla he vuelto a revivir ese nivel de involucramiento o esfuerzo para posicionar a Costa Rica como un destino clave para que compañías multinacionales establezcan sus operaciones en nuestro país. 
 

Como el objetivo es la atracción de inversión con alto valor agregado en conocimiento, este reto demanda personal altamente especializado con un alto nivel técnico. Tenemos que entender que debemos competir contra países de primer mundo. Me refiero a competidores como Singapur, Irlanda, Israel, entre otros. A nivel latinoamericano competimos contra México, Argentina y Brasil. 
 

En la época en que se inició este esquema de atracción, se dio también la coyuntura de que Costa Rica dejó de calificar para la ayuda del AID. Por lo que fue del país, dejándonos el edificio. En los viajes que realizamos a países como Singapur, Korea, Taiwan, Tailandia y Filipinas, un grupo que promocionaba la alianza público-privada, empresa-universidad y gobierno para apoyar la atracción de inversiones,  tuvimos conversaciones con algunas empresas. 
 

Para ser un país candidato a recibir inversión de alta tecnología se debe cumplir con una serie de requisitos, tales como, ser un país estable, seguro, democrático, con recurso humano, posición geográfica estratégica, pero también debe tener instituciones de educación superior de alto nivel en investigación. Estas son algunas de las consideraciones que se evalúan. El contar con instituciones de educación superior de alta calidad es importantísimo por los trabajos que dichas compañías requieren como apoyo y por los profesionales que estas compañías contratan. Aunque, estas empresas estén ligadas a grandes universidades internacionales, cuando ya están en cada país, requieren también un apoyo local, que puede ser en servicios de ingeniería, consultoría o laboratorio. Si el país está en capacidad de ofrecer este tipo de servicios es un “plus”. 
 

En ese esquema nos encontramos que Korea y Singapur lo habían hecho, que Israel lo hace con el Technion, o Instituto Tecnológico Israelí, ubicado en Haifa. Las compañías que han invertido en Israel cuentan con ese gran apoyo de su formidable aparato de investigación. 

En ese entonces, Costa Rica compitiendo en ese nivel, vio la necesidad del respaldo universitario para la atracción de inversión en alta tecnología. Al presidente don José María, se le ocurrió plantearle al CONARE (Consejo Nacional de Rectores Conformado entonces por el Dr. Gabriel Macaya Trejos, de la UCR, el Ing. Alejandro Cruz Molina, del TEC, Dr. Celedonio Ramírez Ramírez, de la UNED y el Dr. Jorge Mora Alfaro, de la UNA.) que podía contar con el edificio del AID para crear un centro de desarrollo científico y tecnológico y  que eso vendría a potencializar los esfuerzos en investigación de las universidades. 
 

La idea era crear el Centro Nacional de Alta Tecnología que fuera la voz de las universidades estatales en campos novedosos, en los que Costa Rica no incursionaba, en ese momento. Hablamos de biotecnología, nanotecnología, redes avanzadas de información, por ejemplo. 
 

Sibaja_AriasLa propuesta concreta consistía en que se le otorgaba al CONARE el edificio donde había estado albergado el AID, pero a cambio se debía crear ese Centro, que debía ser el coordinador de todo el esfuerzo universitario en ciertas áreas de alto impacto asociadas a la atracción de la inversión extranjera, que era el tipo de empresa a la que apostábamos en ese momento, como INTEL y otras de software. 
 

Luego, se necesitaba fortalecer el INBio, en temas de biotecnología, porque ya estaba desarrollando sus proyectos biológicos. También en el tema de Materiales, aunque en aquél entonces era muy extraño escuchar el término de Nanotecnología. En el tema ambiental, se pretendía utilizar herramientas desde el punto de vista de las tecnologías de la información para realizar estudios de impacto ambiental, y nació así Programa Nacional de Investigaciones Aerotransportadas y Sensores Remotos (PRIAS) con el apoyo de la Nasa.
 

En vista de lo anterior, analizando la coyuntura de ese momento, nos encontramos con el edificio disponible, con el presidente José María Figueres, visionario del tema tecnológico, que a su vez contaba con un programa de atracción de inversiones. Aunado a esto, los señores rectores supieron vislumbrar la oportunidad que se le presentaba al CONARE de potenciar la labor sistémica de las cuatro universidades, en un Centro que aglutina lo mejor de dichas universidades en estos temas. Aglutina no porque los tengamos acá, en el CeNAT, sino porque se crea la capacidad local para ser interlocutor ante INTEL, Motorola, Microsoft, entre otras grandes empresas en estos campos.
 

Adicionalmente, se dio otra coyuntura favorable y esta fue que Franklin Chang ya era un astronauta muy reconocido trabajando en la NASA. El apoyo de Franklin logró crear los primeros vínculos directos con la NASA. 
 

¿Por qué explico toda la coyuntura anterior? Porque todo comenzó, con el edificio, se traspasa el inmueble y se procede a elaborar un proyecto de ley. Lo interesante de esto es que, todo lo anterior, así como el proyecto de ley fue concebido en el gobierno de don José María, pero el proyecto de ley se aprobó en el gobierno de don Rafael Ángel Calderón. Siendo dicho proyecto uno de los primeros en aprobarse en un gobierno diferente. Eso prueba su carácter de Política de Estado, más allá de una administración particular.
 

Una vez aprobado el proyecto de traspaso del edificio se le entrega al CONARE junto con la ley de creación del CeNAT, esto en la figura de una ley muy sencilla de comprensión, directa y corta, que consta de tres páginas, prácticamente de una exposición de motivos y tres artículos. 
 

El segundo paso fue dedicar el inmueble al astronauta nacional, Franklin Chang, este edificio lleva su nombre en vida. Para lo cual, se tuvo que elaborar una ley. Porque, este tipo de dedicaciones solamente se pueden otorgar a personas fallecidas, es decir post mortem. 
 

El tercer paso, fue crear una fundación llamada FunCeNAT, que no se realizó a través de la Ley de Fundaciones sino a través de una ley específica. La FunCeNAT es el interlocutor administrativo-financiero de los proyectos, que adicionalmente facilita la atención de la relación con empresas transnacionales acostumbradas a trabajar de manera muy rápida y eficiente. De esta manera se creó el Centro Nacional de Alta Tecnología (CeNAT). 


¿Me podría brindar una reseña de algunos ejemplos de descubrimientos de impacto nacional e internacional, fruto de la investigación universitaria pública? ¿Algún ejemplo específico del CeNAT? 

Entre las áreas que conforman el CeNAT, se encuentra el área de Gestión Ambiental con énfasis en sensores remotos y sus aplicaciones. La dirección está a cargo del Dr. Pedro León Azofeifa.  En dicha área se alberga el programa PRIAS (Programa Nacional de Investigaciones Aerotransportadas y Sensores Remotos), actualmente dirigido por  la Ing. Cornelia Miller.
 

prias

El PRIAS nace acompañado de un Convenio de Cooperación firmado entre la NASA y CONARE, gestionado con el apoyo de Franklin Chang, con el propósito de desarrollar y promover misiones científicas aerotransportadas.

Como resultado de las dos misiones realizadas, la Misión CARTA 1 en el 2003 y Misión CARTA 2 en el 2005, nuestro país cuenta con la fotografía completa de su superficie. Es decir, se realizó toda la cartografía aérea nacional, lo cual sirvió de base al trabajo realizado por el Catastro Nacional para el Ordenamiento Territorial, disponible para el público en general. Este es un ejemplo del impacto en beneficio para la sociedad.

Si bien esto no es la primera vez que se realiza, en el pasado se promovió por RECOPE una iniciativa llamada proyecto “TERRA”, esta fue impulsada por don Jorge Manuel Dengo para fotografiar el país desde una avioneta. Don Jorge siempre ha sostenido que la planificación debe ser efectuada a partir de lo conocido. Es decir,  saber con qué recursos contamos y cuales deben planificarse para realizar un Ordenamiento Territorial. De esta manera, Costa Rica contó con sus primeras fotografías. 

Con las dos misiones de la NASA, comentadas anteriormente, se dotó al país de fotografías de mayor altura, mayor calidad de los sensores que complementó el esfuerzo del proyecto “Terra”.

Me gustaría decir que esto es una casualidad porque a Franklin Chang se le dedica este edificio y es don Jorge Manuel, quien impulsa la idea de realizar un diagnóstico territorial con el fin de planificar un Ordenamiento Territorial. Con estos antecedentes, don José Manuel y Franklin Chang se unen y crean lo que hoy se conoce como “Estrategia Siglo XXI”, que conforma el más importante “think tank” del desarrollo de la investigación en Costa Rica. 

Continuando con los programas del CeNAT, se crea un programa de tecnología e información para promover la investigación en “redes”, lo que genera la “Red CONARE”. Para ello, se contó con el apoyo del científico Guy de Teramond, después Ministro del MICIT. Con esta Red se logró una conexión de alta velocidad para las universidades del CONARE. Esta fue como la Internet Universitaria -no comercial-. Adicionalmente, se logró conseguir una antena proporcionada por la OEA que se instaló en la UCR, permitiendo al sistema universitario accesar la señal directamente, es decir, sin la intermediación del ICE. Fue la primera vez, que se rompió el monopolio del ICE. 
 

redconare

El día de la inauguración contamos con la presencia del señor Cesar Gaviria, Secretario de la OEA. Como nota curiosa, los representantes del ICE externaron su negativa de asistir a dicha inauguración. Pero, encontramos la forma de que el ICE asistiera. Horas antes del evento, se redactó un documento en el cual quedó establecido que la donación de la antena sería para el ICE, de esta manera el ICE nos brindaría la conectividad. Siendo esta la manera para que no se rompiera el monopolio.

A partir de ese momento, se ha venido fortaleciendo la Red CONARE. Actualmente contamos con la conexión a la “Red CLARA”, éste es el nombre que recibe la conectividad Latinoamericana impulsada por la Unión Europea para conectarnos con las grandes redes de investigación de Europa. Esto es posible mediante el proyecto ALICE (América Latina Interconectada con Europa) Adicionalmente, estamos enlazados por una iniciativa de Guy de Teramond a lo que se llama Internet 2 de la National Science Foundation. 

En estos momentos, las universidades costarricenses y el CeNAT contamos con 45 megabits por segundo de conectividad para investigación vía Internet 2 –no comercial- con el uso de otros protocolos. Es decir, no se usa un buscador como Google o Yahoo, sino otro diferente. No se usa el correo electrónico comercial sino lo que utiliza es otra conectividad de otro nivel destinada a grupos de investigación, para el intercambio de trabajos o proyectos. 

Una de las metas de RedCONARE es conectar todo el servicio de las salas de videoconferencias en Alta Definición. Además, se trabaja en la creación de un Clúster de Computadoras, cuya función es el procesamiento distribuido que nos evitará la compra de un computador muy grande. Se planea contar con uno de estos clúster en el CeNAT y en cada una de las universidades. Por el momento, los grandes usuarios de este servicio son la UCR y el TEC.  
Actualmente, este esfuerzo está siendo dirigido por Álvaro de la O, que además es nuestro representante en la Red CLARA. 
 

lanoteccopyCon el objetivo de fortalecer Otra área es el Laboratorio de Materiales y de Nanotecnología, dirigido por el Dr. José Vega. A partir de aquí, el CeNAT arrancó con el apoyo de la UNA, quién desarrolló y patentó un método para elaborar nanotubos de carbono. A su vez, nos entregó una licencia sin costo para utilizar su método e iniciar el desarrollo de los primeros nanotubos de carbono del país y probablemente de la región. Posteriormente, iniciamos con más investigaciones ligadas a la nanotecnología, las cuales son a nivel microscópico. Lo cual es muy beneficioso, porque son en estos temas en los que INTEL se interesa para la elaboración de los microprocesadores del futuro. 
 

Otra área que costó mucho esfuerzo crearla es la de biotecnología llamada CENBiot (Centro Nacional de Innovaciones Biotecnológicas) este centro fue posible con el apoyo económico de diez millones de euros de la Unión Europea, utilizados en la construcción de la infraestructura del laboratorio, se capacitó al recurso humano y se iniciaron los primeros proyectos. Uno de ellos contó con la participación de las cooperativas de café, para la elaboración de un paquete tecnológico de un vino de café.  El CENBiot es coordinado por Marta Valdez, bióloga, ecóloga y genetista. 

El CeNAT es un centro de investigación muy joven, pero partimos de la primicia de no realizar un trabajo que sustituya o duplique el de otros centros sino más bien se trata de unir los esfuerzos de los biotecnólogos del sistema universitario para potenciar, por ejemplo, el CENIBiot que es una planta de escalamiento de nivel micro de laboratorio a nivel industrial pero no de planta, sino ver la posibilidad de llevarlo a lo que es la producción industrial. 
Igual, sucede en el caso del área de Materiales y Nanotecnología, la UCR se ha especializado en cierto tipo de materiales e investigaciones, tiene varios laboratorios. La UNA ha sido más en polímeros, el TEC se ha concentrado más en el área del metal mecánica.

El CeNAT con su laboratorio de nanotecnología viene a aglutinar todos estos grupos universitarios con el fin de potenciar esfuerzos y beneficios. Este es el concepto con el que ha venido trabajando el CeNAT. Sin dejar de lado, la estrecha relación con las empresas locales: tenemos empresas nacionales muy exitosas en el campo de la biotecnología y materiales, como es el caso de la empresa de Agribiotecnología del señor Oscar Arias Moreira de la UCR. Son empresas que se vinculan con el quehacer universitario, porque, ésta es también la función del CeNAT, ser un interlocutor del sistema universitario público, válido en doble vía, con las empresas locales y extranjeras para brindarles servicios de investigación, de ciencia y tecnología con estudios o análisis específicos. Por ejemplo, Franklin Chang nos envía muestras de su motor de plasma, así le prestamos servicio a ASTRA. 

Recientemente se generó un Observatorio de Cambio Climático aprovechamiento el uso de los sensores aplicados al ambiente y las conexiones que tenemos con la NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration). Con el objetivo de reducir la vulnerabilidad y riesgo en el sector agrícola, el Observatorio brinda ayuda en la planificación de siembra y cosecha de los cultivos a las comunidades, orienta en el uso del agua, realiza emisiones de alertas tempranas, entre otras aplicaciones. La coordinación está a cargo del Ing. Allan Campos Gallo. 

 

observatorioEl quehacer del CeNAT no duplica otros esfuerzos, es decir, con este Observatorio no vamos a hacer un pronóstico meteorológico, sino más bien, análisis de los cambios de impacto más de largo plazo, es decir, como afecta el Niño, la Niña, ¿qué está pasando con el patrón de lluvias? y ¿cómo esto afectará a los agricultores?, facilitar información sobre los periodos de sequía o lluvia y su prolongación.  Se trata de analizar que está pasando con el clima a un nivel más macro.

El Observatorio tiene un programa de radio llamado: “El clima con Irina”, con el cual el Observatorio brinda orientación en el uso de información climática y su predicción. Adicionalmente, se realizó otra misión aerotransportada llamada TC4 (Tropical Clouds) que consiste en el estudio de las nubes tropicales. Tema de mucho interés para los Estados Unidos y para el país, desde el punto de vista de la formación de los huracanes. Además, del estudio del clima, también se analiza la capa de Ozono, entre otros. 
De esta manera, el Programa RRIAS se ha ampliado al desarrollo de otras misiones de investigación científica en territorio costarricense, utilizando el Hangar Nacional de Investigaciones Aerotransportadas (HANIA) como sitio de despliegue. 
 

En estos momentos, estamos preparando una misión sobre el tema de gravimetría que es medir toda la parte gravimétrica del país con puntos de referencia especiales para el estudio de sismos, sismología, estudios de fractura, de riesgo sísmico, pero también para la búsqueda de minerales. Esta misión se realiza con Universidad de Alemania. Este sería otro ejemplo de impacto en beneficio de la sociedad. 

 

Entre los proyectos a impulsar está el de una Incubadora de Empresas ligada a las áreas en donde el CeNAT es fuerte, abierta a otras iniciativas universitarias de propiciar la incubación y el emprendedurismo en estas disciplinas en donde el CeNAT ha invertido mucho tiempo formando recurso humano y proyectos. 
 

¿Cómo considera Usted impactará el crédito del Banco Mundial –como fruto de la negociación del FEES-para fortalecer las capacidades institucionales y humanas investigativas en las Universidades Públicas, especialmente en la UNED? 

El préstamo es de 200 millones de dólares distribuido en un plazo de cinco años. Este crédito se dirige fundamentalmente a reforzar la capacidad de investigación, desarrollo tecnológico e innovación de las universidades estatales. Adicionalmente, contempla el fortalecimiento en infraestructura, en el entendido de nuevos edificios para la investigación y compra de equipos especializados. Existe un componente para becas para profesores, para seguir impulsando la calidad en maestría y doctorado y la capacidad de reponer el “stock” de los profesionales que se están pensionando, se debe realizar todo un esfuerzo de reposición de científicos y tecnólogos. 


Con este crédito se logrará un gran impacto en aquellas áreas que han sido detectadas como puntos de mejora, estas son: 
 

(1) Aumentar la cantidad de profesionales que formamos en ciertas disciplinas estratégicas para el desarrollo humano del país, 

(2) Mejorar la calidad de los graduados asegurándonos que las diferentes carreras estén acreditadas, 

(3) Disminuir la deserción y la masa flotante de estudiantes que no terminan una carrera, cumplir con el plazo para graduarse en el cual la carrera fue diseñada, es decir, si la carrera es para 4 años ¿por qué se gradúan en 6 ó 7 años?

(4) Garantizar el acceso a las poblaciones de menores ingresos o más vulnerables para que tengan acceso a la educación superior estatal nacional.  


Por elección de los señores rectores se designó al CeNAT como coordinador de la comisión que está gestando este crédito.  En mi criterio, que la coordinación recaiga en el CeNAT tiene la connotación o nos da esa visión integral para que el crédito vaya en la dirección de la inversión en ciencia y tecnología.  Visualizaremos la estrategia de ciencia y tecnología de las universidades, a partir de este crédito, con el fin de lograr una estrategia sistémica, es decir, que asegure cómo el sistema de educación estatal contribuye al desarrollo nacional desde la perspectiva del conocimiento, que sea un crédito que tenga esa integralidad que unifica y articula todo el esfuerzo de las universidades. Se busca que esa inversión de 200 millones de dólares al final nos procure un país, una sociedad, de mayor conocimiento, con mayor fortaleza científica y técnica.

Desafíos que enfrenta el Comercio Internacional

 

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Estimado señor Pascal Lamy, Director de la OMC.
Estimados representantes ante la OMC.
Señoras y señores:


Es para mí un gran honor acompañarles en esta sesión inaugural, que se ha convertido, a lo largo de los años, en uno de los eventos más relevantes del calendario de la comunidad internacional. Agradezco la gentil invitación del señor Pascal Lamy, Director General de la OMC, a iniciar este intercambio sobre los desafíos que enfrenta el comercio internacional.
 

Asumo el honor de dirigirme a ustedes como un reconocimiento a Costa Rica, país que desde sus modestas dimensiones representa un fiel testimonio de los beneficios que el comercio internacional tiene para el desarrollo de las naciones, especialmente cuando éste va acompañado de desarrollo humano y democracia.


Pocas veces, desde el establecimiento de la OMC, han sido nuestras discusiones tan decisivas como ahora, cuando el mundo atraviesa una de las más complejas coyunturas en los ámbitos económico, político y social.

 

I. Crisis internacional y comercio: el libre comercio como imperativo histórico y moral

Precisamente, por la naturaleza del momento que estamos viviendo, es que quisiera iniciar mis palabras con una nota de optimismo. Estoy obligada a hacerlo. La responsabilidad de inaugurar este debate, me lleva necesariamente a reafirmar las especiales condiciones de confianza que puede tener el mundo en este momento, a pesar de las circunstancias.

 

No olvidemos que en otros capítulos de la historia universal, el comercio internacional fue una de las primeras víctimas de los problemas financieros.  En 1929, la crisis de entonces, paralizó un ambicioso esquema de apertura mundial, las naciones se replegaron sobre sí mismas y el retroceso del comercio reforzó el surgimiento de nacionalismos y autoritarismos que la humanidad pagó con devastación y sufrimiento.
 

En esta ocasión, la crisis económica no se ha traducido masivamente en políticas proteccionistas o barreras al comercio y más bien los signos de los tiempos apuntan hacia el fortalecimiento de la institucionalidad internacional.  La diferencia entre las actitudes de ayer y las de hoy se funda en las lecciones duramente aprendidas de aquel traumático pasado,  y se refuerza con la existencia de esta gran organización que es la OMC.

En medio de la crisis de confianza que afecta a las instituciones financieras, la OMC destaca como un fuerte pilar de la seguridad jurídica internacional; un legítimo esquema multilateral de toma de decisiones que contribuye a una gobernabilidad internacional fundada en la premisa de que el comercio es esencial para la prosperidad global.
 

El comercio sigue siendo el motor del crecimiento económico internacional y mientras estemos claros de ello podemos tener esperanzas.  En nuestros tiempos se comparten beneficios y desafíos, los problemas nacionales están internacionalmente interconectados y las crisis regionales, mundialmente vinculadas.  El carácter global de la crisis que vivimos nos recuerda que ya pasaron las épocas de aisladas decisiones unilaterales porque el bienestar de cada uno es asunto de todos y todos somos responsables.
 

El signo de nuestros tiempos es el signo del comercio mundial, como instrumento necesario para el progreso. Ustedes mejor que nadie saben cuánto ha cambiado el mundo en las últimas décadas movido por el comercio. El comercio se ha nutrido de todos los avances tecnológicos y científicos y a su vez se ha convertido en su gran articulador.  Las tecnologías de la información y la comunicación han contribuido al mayor dinamismo de de los intercambios, al reducir las distancias, no sólo físicas, sino también culturales, que antes nos separaban.
 

Vivimos en un mundo irremediablemente integrado por la tecnología y dinamizado por el comercio.  La tecnología ha cambiado radicalmente la forma en que producimos bienes y servicios.  La expansión de las cadenas globales de valor refleja el nuevo dinamismo de la economía mundial.  En el mundo de hoy , buena parte de la producción está organizada en cadenas de valor y eso ha transformado sustancialmente la geopolítica del comercio en la sociedad del conocimiento.  Ese fenómeno se convierte en un poderoso instrumento de desarrollo para los países que abre nuevas oportunidades para participar de los beneficios del comercio internacional.
 

Sin embargo, nuestro relativo optimismo no nos debe llevar a ignorar los riesgos que el libre comercio pueda enfrentar. Las constataciones a favor del comercio internacional se ponen una vez más a prueba en circunstancias como las actuales. Vivimos tiempos de prolongada dificultad e incertidumbre. En el pico de los índices de desarrollo de algunas naciones, nos sorprendió la peor crisis financiera de varias generaciones y cuando ya casi respirábamos nos despierta, abruptamente, el elevado endeudamiento de los países desarrollados que anuncia, de nuevo, la volatilidad generalizada de los mercados financieros.
 

La inseguridad financiera desacelera el crecimiento y, en ese escenario, caen las exportaciones, disminuye la demanda de materias primas, crece el desempleo, aumenta la pobreza y el hambre en el mundo.
 

Debemos recordar que toda crisis económica se traduce, casi de inmediato, en una crisis social y, de ahí, en confrontaciones políticas que ponen muchas veces en entredicho las más evidentes premisas de convivencia civilizada. Cuando aparecen las crisis, un espejismo de nacionalismo populista nubla la mirada de algunos, y se arriesga a olvidar la comprobada vocación del libre comercio como herramienta poderosa del crecimiento económico.
 

En medio de la ofuscación los gobernantes y sus naciones pueden ceder a la tentación de concentrarse sólo en obtener beneficios y preferencias a toda costa.  Eso negaría la esencia misma del Sistema Multilateral del Comercio que parte de una óptica más integral, más global, más sistémica y de largo plazo, en la obra colectiva del desarrollo. La receta de nuestra hora es más apertura, menos proteccionismo, menos subsidios, menos barreras.
 

Tenemos que reforzar el espacio de las políticas comerciales en la recuperación de la economía internacional.  Esta Organización cobra toda su relevancia cuando se dibujan negros nubarrones en el horizonte.  Es ahí cuando su voz se convierte en baluarte que apela a la sensatez.  Su mera existencia defiende la seguridad jurídica en medio de las incertidumbres financieras, porque la suya es una historia de pasos prudentes pero firmes.  No existen atajos para enrumbar el curso de la economía mundial.  Las respuestas que buscamos las encontraremos con decisiones que nos lleven a más intercambio de bienes y servicios, a más facilitación de comercio, a más inversión, a más seguridad jurídica y a mayor innovación.
 

En la antesala misma de la Ronda de Uruguay se vislumbraron grandes promesas de multiplicación de la producción, crecimiento del empleo y disminución de la pobreza.  En los 25 años que siguieron, esas promesas de 1986 han sido cumplidas. Sabemos que estos han sido los años del mayor crecimiento de la economía global de todos los tiempos.  En ninguna otra época tantas personas han superado la barrera de la pobreza y tantas naciones se han puesto en el camino del desarrollo.  Nos transformó el motor del comercio mundial y apagarlo detendría cualquier posibilidad de recuperación económica.  Nuestro desafío es entonces: identificar los pasos suplementarios que debemos dar para  expandir los beneficios del libre comercio y encontrar la fuerza de voluntad para emprenderlos.

 

II. Costa Rica y el libre comercio: una historia de éxito

Pero no se trata sólo de constataciones a escala global lo que nos lleva a afirmar la importancia del comercio internacional; se trata también de ejemplos de naciones que se atrevieron a abrigar el comercio con determinación y que hoy muestran los resultados positivos de esa decisión.  Tal es el caso de Costa Rica, mi país.

 

Costa Rica representa en el mundo una historia positiva de inserción en la economía mundial que ha redundado en impactos históricos de crecimiento económico, de desarrollo productivo y de mayor bienestar para su ciudadanía.
 

El comercio nos ayudó a insertarnos de manera exitosa al mundo, en un proceso que estuvo marcado por decisiones correctas en diversos aspectos de nuestro desarrollo.  Gracias a estas decisiones Costa Rica es hoy una potencia en desarrollo humano, democracia y sostenibilidad ambiental.
 

Propio de una pequeña república fundada hace 190 años por maestros, hicimos de la educación el principal instrumento para generar riqueza y movilidad social.  En 1869, antes que muchos otros países, decretamos la educación como un derecho universal y costeada por el Estado.  Hoy dedicamos 7% del PIB a la educación pública. El 80% de las escuelas poseen laboratorios de informática y para el 2017 aspiramos a que el 100% de nuestros estudiantes de secundaria disfruten de la enseñanza del inglés como segunda lengua. Estamos promoviendo educación técnica, de manera que duplicaremos los graduados de este tipo de enseñanza en un lapso de cuatro años.
 

A la par de los altos estándares de desarrollo humano, hemos construído una fuerte institucionalidad democrática y fortalecido el Estado de Derecho.  La abolición del ejército como institución permanente desde 1948 nos garantizó un contínuo clima de paz y estabilidad, convirtiéndonos en una democracia sólida y estable de América Latina.
 

Es así como la inversión en desarrollo humano y la estabilidad política y social se convirtieron en pilares fundamentales sobre los cuales se asentó nuestro desarrollo el cual logramos potenciar, gracias a que abrigamos de manera igualmente entusiasta la apuesta por el libre comercio.
 

Creemos en un comercio con reglas claras, transparentes y que nivelen el terreno para que todas las naciones puedan competir en el gran mercado global.  Si hemos alcanzado mayores niveles de desarrollo es porque hemos abierto decididamente nuestra economía en un proceso contínuo a lo largo de los últimos treinta años.  La hemos abierto unilateralmente, cuando nuestra agenda económica no ha coincidido con la del Sistema Multilateral del Comercio. La hemos abierto bilateral o regionalmente, cuando nuestra agenda ha coincidido con la de naciones amigas. La hemos siempre abierto multilateralmente, con todas las naciones miembros de la OMC.
 

La historia de Costa Rica tiene un antes y un después de su apertura económica comercial. Hace ya casi tres décadas, nuestra economía se basaba esencialmente en la exportación de postres: café y banano.  A finales de los años ochenta nos despertaron los embates de la crisis de la deuda externa de América Latina.  Era, como ahora, una crisis fundamentalmente financiera, pero nuestra dependencia de dos productos agrícolas, nos hacía especialmente vulnerables.  Esa crisis fue nuestra oportunidad de abrirnos al mundo.  Nuestra recuperación exigía mayor inversión para diversificar nuestra producción. Primero iniciamos de forma unilateral un proceso de reducción de los aranceles, nos integramos como país observador a la Ronda Uruguay y en 1990 nos convertimos en la parte contratante número 100 del GATT.
 

Hoy, no obstante ser un país pequeño, con tan sólo 4 millones y medio de habitantes, gracias a los tratados comerciales hasta ahora impulsados — entre ellos con Estados Unidos de América, Europa y China —  nos hemos garantizado  acceso preferencial a mercados que pronto sumarán más de 2 mil millones de consumidores y representarán cerca del 70% del producto bruto mundial.
 

Además, nuestra oferta exportadora es hoy altamente diversificada con más de 4 mil productos.  Estamos presentes en el mundo con frutas tropicales y flores exóticas, pero también con chips para computadora y válvulas para el corazón.  Si se excluyen minerales y combustibles, dado que Costa Rica ha tomado distancia de las industrias extractivas altamente contaminantes, somos hoy el primer exportador per cápita de bienes en América Latina y el primero en productos de alta tecnología.
 

También hemos aprendido a vender nuestros productos en los mercados más exigentes y avanzados y a ser parte de las cadenas internacionales de producción.  En 2009, más del 40% de las exportaciones de Costa Rica ya estaban asociadas con las cadenas globales de valor, especialmente con dispositivos médicos, productos electrónicos, automotrices y aeronáuticos.  Cerca del 40% del valor de esos productos finales es agregada por la producción costarricense.  Con satisfacción puedo decir que nos estamos moviendo de “hecho en Costa Rica” a “creado en Costa Rica”.
 

A pesar del clima internacional, durante el año 2011, recibimos en inversión extranjera directa el equivalente a un 4% del Producto Interno Bruto, que es un monto superior a toda la inversión que recibimos en la primera mitad de la década de los años noventa.  Las nuevas inversiones se unen a otras debidamente asentadas como Hewlett Packard, Intel y Procter and Gamble, las cuales han abierto el camino para la consolidación de un fuerte cluster de alta tecnología que atrae gigantes como IBM.
 

El libre comercio que Costa Rica favorece no habría sido posible nunca sin la existencia de la OMC. Esta Organización garantiza el entorno jurídico institucional que hace posible la realización de nuestras aspiraciones. En la OMC, mi país se ha encontrado con las naciones más ricas, algunas veces en disputas que han conducido al restablecimiento de nuestros derechos y otras en negociaciones con intereses difíciles de conciliar.  Sin embargo, lo más habitual para nosotros ha sido participar en alianzas que buscan beneficios comunes dentro de una mayor liberalización.
 

La OMC también le ha ofrecido a una nación pequeña, como la nuestra, hablar con la misma fuerza que naciones más grandes. Y lo hemos hecho sin complejos.  Siguiendo nuestra vocación de actuar conforme a derecho, hemos encontrado espacio para defendernos, para utilizar nuestras ventajas comparativas y para reivindicar los derechos que nos otorgan los acuerdos de la OMC.  Este entorno jurídico reafirma la confianza de los pueblos en el Derecho Internacional Público y por ello no debemos claudicar frente a los tareas pendientes que nos permitan fortalecer aún más la institucionalidad multilateral en materia de comercio e inversión.

 

III. Hacia la sostenibilidad del Sistema Multilateral del Comercio: construyendo nuevas bases para la confianza y el progreso

En tiempos de incertidumbre como los que vivimos, buscamos respuestas a los interrogantes del día. Pero ello debe ir acompañado de un cuidadoso balance del camino hasta ahora recorrido. La OMC tiene gigantescas tareas pendientes y es la superación de esos retos, lo que encuentra su más pleno sentido en la discusión internacional del momento.
 

Nunca ha resultado más apremiante que ahora la necesidad de restablecer la confianza y de alcanzar acuerdos que superen un impasse que agota la paciencia de muchas de las naciones del mundo.  La lentitud que ha caracterizado el cierre de la Ronda de Doha, debilita la confianza en el sistema y acentúa las tendencias centrífugas del regionalismo.  Los Estados, los empresarios y los ciudadanos del mundo están sedientos de mayor seguridad y confianza que sólo la  OMC puede ofrecer, superando sus escollos pendientes.
 

Mientras nos detuvimos a discutir por más de 10 años la Ronda Doha, el mundo siguió su curso y cambió nuestra agenda.  Lo mínimo que podemos aportar, después de una década de discusión, es sensatez y flexibilidad. En ningún sentido ayuda mantener discusiones bizantinas sobre posiciones extremas.  Ya no podemos limitarnos a mantener sobre la mesa los temas originales porque el mundo ya es otro. Nuestras necesidades cambiaron y no podemos ignorar aspectos nuevos que se relacionan con el comercio, como el cambio climático, las cadenas globales de valor, los tipos de cambio de las monedas y las nuevas condiciones de la  inversión.
 

Con todo y sus dificultades, la Ronda de Doha es una tarea pendiente que no podemos evadir.  Ahí está el obstáculo más importante de nuestra agenda.  No puede verse la Ronda de Doha como una concesión unilateral de los países desarrollados a los países en desarrollo.  Por el contrario, debemos entender la oportunidad que ella ofrece a todas las naciones para promover un mayor beneficio mutuo.  Hasta ahora, todos hemos ganado con las reglas que hemos tenido, pero debemos reconocer que algunos han ganado más que otros. La sostenibilidad del Sistema Multilateral del Comercio depende no sólo de que todas las naciones aquí representadas tengan una silla, sino de que también tengan las mismas oportunidades.
 

El mundo sobrevivirá aunque no concluya la Ronda de Doha, pero nuestro propósito no debe ser simplemente sobrevivir, sino avanzar y  progresar. Debemos construir nuevas bases de confianza, y la confianza es en estos momentos el producto de mayor escasez en el mundo.  No llegar a un acuerdo puede tener muchos significados prácticos, pero el más grave de todos sería, sin duda alguna, el mensaje que daríamos al mundo, de que los gobernantes se niegan a avanzar, renuncian a cambiar y no logran encontrar soluciones fiables a los problemas comunes que hoy nos aquejan.
 

No es posible quedarnos donde estamos. Los tiempos de crisis son oportunidades para el consenso. Estoy segura que las diferencias que nos separan, serán superadas, algún día. Por las coincidencias que nos unen.  La cuestión es cuándo porque el tiempo apremia.
 

Nadie está exento de responsabilidad; todos somos responsables de aportar respuestas que despejen los anuncios de tormenta.  Confío en que muchas de esas respuestas llegarán de la mano de este foro y sobre el excepcional andamiaje que nos ofrece la OMC y el comercio internacional.  La historia no debe detenerse, tenemos derecho a la esperanza.
 

Muchas gracias,

 

Fuente
Foro público de la OMC
19 septembre 2011

 

nota 4

[4] Los bancos Cathay y el Nacional de Costa Rica son dos de las entidades financieras que abrieron sus puertas para aprovechar el crecimiento que se prevé en los negocios entre China y Costa Rica. Cathay anunció que está en proceso de apertura una oficina de representación en China. El Banco Nacional está en negociaciones con los bancos chinos (Agrícola, de La Industria y Comercio, de Desarrollo y Banco de China) para facilitar las operaciones a exportadores e importadores.  También pretende, junto con el Banco de Desarrollo de China, poner en marcha fideicomisos para el financiamiento de obra pública (OCEX, tomado de La Nación 31/05/2011).  
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nota 3

[3] El Acuerdo sobre Tecnología de la Información alcanzado el 31 de octubre de 1997, abarca 43 Miembros y Estados o territorios aduaneros, entre los que se encuentran China y Costa Rica y representa aproximadamente el 23 por ciento del comercio mundial de productos de tecnología de la información. (OCEX).
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