
POR VELIA GOVAERE - ACTUALIZADO EL 04 DE JUNIO DE 2017 A LAS: 10:00 P.M.
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El programa de Macron incluye golpes mortales al insostenible Estado de bienestar fránces
Macron ya está en la historia. Es un hecho irreversible. Entró como relámpago inesperado en las turbulentas aguas de una Europa fatigada y una Francia decaída, rescatadas ambas, al borde mismo de un mortal asalto populista. La prensa da cuenta del cambio de ánimo en el país del pesimismo crónico, del existencialismo derrotista y de aquel romanticismo que daba bienvenida a la tristeza. Pero en Costa Rica bien se sabe que es más difícil dejar huellas de significancia que triunfar de forma aparatosa y sorpresiva.
La victoria de Macron es un caso insólito de manejo perfecto de la opinión pública con propuestas dolorosas. Su mérito es haber tenido el coraje de rehusarse a seguir alimentando el usual clientelismo de las dádivas sociales, sustento de un sistema de privilegios que divide a los franceses. Llegó prometiendo escenarios peores, como condición indispensable para mejorar la realidad. Su programa incluía golpes mortales al insostenible Estado de bienestar francés, con su sistema de transferencias para entrenamiento laboral en manos de los sindicatos, que beneficia a los que ya tienen trabajo en detrimento de los desempleados.
Prometió reducir impuestos a las empresas, unificar los 37 esquemas de pensiones existentes en un sistema universal, para que “todos reciban la misma pensión por cada euro cotizado” y aligerar la abultada maquinaria burocrática, con más de 120.000 despidos.
Esos fueron algunos de sus poco populares compromisos. Pero con mayor potencial explosivo, también previno que acometería una profunda reforma laboral facilitando despidos, eliminando onerosas cargas de indemnización por cesantía y limitando la facultad judicial de reinstalación laboral.
Otro de sus ejes es eliminar el poder de veto de los grandes sindicatos nacionales que restringen la facultad de negociación de las organizaciones obreras locales con sus empresas para mayor diversidad y competitividad en el mundo empresarial.
Oposición. Con toda y esa crudeza, arrasó. Pero macronitas de hueso colorado son solo el 24% del electorado, su voto duro de primera ronda. En su victoria definitiva, en cambio, un 63% de quienes le apoyaron lo hicieron solo para detener a Le-Pen, sin suscribir su programa. Poco creíble es pensar que tareas que tocan tantos intereses creados son posibles de cuajar sin enfrentar encarnizada oposición.
Sus propuestas no son nuevas. De vieja data es la necesidad de flexibilizar las condiciones laborales de un código que pesa 1,5 kg. En eso Francia acusa un deplorable retardo. Desde Sarkozy y Hollande, varios gobiernos han visto naufragar reformas a un rígido sistema legal de 400.000 regulaciones de negocios, 11.500 leyes y 360 diferentes tipos de impuestos.
Se entiende el centro que promueve Macron porque las grandes contradicciones actuales son producto de situaciones que no existían cuando se definieron las corrientes tradicionales de izquierda y derecha: globalización contra nacionalismo, humanismo contra xenofobia, urbes cosmopolitas contra periferia empobrecida. Pero eso no significa que haya desaparecido la gran oposición entre equidad social y eficiencia de mercado.
Lo que se ha perdido es una visión política de cohesión social que hermane por encima de las brechas. En la consigna histórica de Francia se ha desdibujado la palabra fraternité.
Privilegios. Mientras tanto, cada cual defiende lo que considera sus “derechos adquiridos”. Las conquistas sociales históricas se contraponen, anacrónicas, desde el pasado contra el futuro. Es la ley de las argollas. Son los grandes sindicatos como centros de privilegios. Las élites defendiendo sus feudos y dejando abandonado al tiers état de los que no tienen prerrogativas diferentes a su ciudadanía de a pie.
Así las cosas, el programa de Macron es la crónica anunciada de una colisión social inevitable y de resultados inciertos. Al fin y al cabo, no son las elecciones, sino la calle el escenario obligado de la política social francesa. Ahí topan con muro las mejores intenciones.
La apuesta de Macron es mejorar las condiciones de atracción de inversiones, y ofrece eficiencia de costos, flexibilidad laboral y menos riesgos asociados a una judicialización del mercado de trabajo. Se precariza, como en Holanda, la seguridad laboral a cambio de condiciones que generen empleos.
Macron espera una mejora de la competitividad que fomente la inversión y genere el crecimiento económico largamente esperado.
Interrogantes. Por otro lado, muchas interrogantes se abren al programa de Macron. ¿Quién asegura que facilitar despidos no aumentará el desempleo? ¿Acaso no es cierto que la inversión moderna automatizada crea pocos puestos de trabajo? Macron dice que lo resolvería con masivas inversiones públicas en infraestructura. Pero ¿de dónde sacaría los fondos en una economía estancada, donde el Estado ya absorbe el 57% del PIB, con una deuda pública enorme? ¿Le dará Merkel margen a mayor endeudamiento?
Y le está vedada otra de las condiciones básicas para mejorar la competitividad francesa. Su política macroeconómica no puede recurrir a la devaluación de una moneda que es más alemana que francesa. Restringe su margen de maniobra la camisa de fuerza del euro, que encierra en el mismo saco, como homogéneas, diferentes productividades, sistemas laborales y condiciones financieras. Por eso el escenario de su mandato va más allá de sus propias fronteras y cae en territorio teutón.
Para triunfar en Francia, necesita una victoria en Europa, y para ser escuchado en Europa, necesita haber prevalecido en Francia. Y sus propuestas europeas son todavía más audaces que su plataforma francesa.
Sin importar la fuerza que le otorguen las elecciones parlamentarias, esos son los laberintos de Macron. En sus dilemas, nacionales y europeos, se juega el futuro de Francia, de Europa y, tal vez, del mundo. Ya no importa cómo ingresó a la historia. Lo que importa es cómo saldrá, porque en esa puerta de salida está Le Pen.
La autora es catedrática de la UNED.
Como parte de las labores de articulación de OCEX, el pasado 13 de mayo, en conjunto con la carrera de Negocios Internacionales de la Escuela de Ciencias de la Administración de la UNED, se realizó un conversatorio con estudiantes y egresados de esta escuela.
Velia Govaere y su equipo de OCEX felicitan a Hellen Chan, de la Escuela de Negocios Internacionales, por este I Encuentro con estudiantes y egresados de la Escuela de las Ciencias de Administración. OCEX hace votos porque se fortalezca esta excelente iniciativa de articulación de con la Vicerectoría de Investigación, que permite compartir proyectos de investigación con nuestros estudiantes.
La temática bajo análisis fue “La evolución de los TLC en Costa Rica: éxitos y desafíos”, a cargo de Velia Govaere, coordinadora de OCEX y que compartimos con nuestros lectores, en el siguiente link: https://uned.ac.cr/ocex/images/stories/PPT_Conversatorio_Evoluci%C3%B3n_TLC_Administraci%C3%B3n_UNED_VF.pdf
Entre el 20 y 21 de abril de 2017, la Universidad Estatal a Distancia (UNED) tuvo el honor de servir de anfitrión a más de 80 participantes provenientes de diferentes países latinoamericanos, entre los que destacan Colombia, Ecuador, México, Panamá, Argentina y Perú, así como las representaciones de España y China, que vinieron a Costa Rica a celebrar el “II Congreso Iberoamericano de Investigación sobre MIPYMES”. El Congreso tuvo lugar en la sala magna del Paraninfo “Daniel Oduber” en las instalaciones de su sede central, en Mercedes de Montes de Oca y su desarrollo tuvo lugar con conferencias, paneles, mesas redondas y sesiones paralelas durante los dos días del congreso.
La organización del Congreso estuvo a cargo de la alianza estratégica establecida entre la UNED, la Fundación para el Análisis Estratégico y Desarrollo de la Pequeña y Mediana Empresa (FAEDPYME) y la Asociación Universitaria Iberoamericana de Postgrado (AUP), con la colaboración de entidades académicas y de la sociedad civil, como el Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC), la Universidad Andina Simón Bolívar de Ecuador (UASB) y la Asociación Española de Contabilidad y Administración de Empresas (AECA).
El II Congreso Iberoamericano de Investigación sobre MIPYMES inició con una conferencia inaugural, a cargo del especialista Jorge Martínez-Piva, Jefe, en la sede subregional de México, de la Unidad de Comercio Internacional e Industria de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Su disertación sobre el fortalecimiento de las Pymes desde las cadenas de valor marcó la dinámica, al mismo tiempo, investigativa y de mejores prácticas del congreso, ya que tuvo como contenido central la participación de las Pymes en los entretejidos de los sistemas productivos nacionales, su participación en la formación de valor de las exportaciones y la importancia de involucrarse en procesos de investigación, innovación y desarrollo, con el apoyo de institutos universitarios.
El Dr. Martínez-Piva explicó cómo las cadenas globales de valor son el resultado de un nuevo patrón de producción, donde para llevar un producto o servicio, desde su concepción hasta la entrega a los consumidores, se requiere un conjunto de actividades, a través de las diversas fases de producción, que no necesariamente ocurren dentro de un solo país, sino que crecientemente están geográficamente deslocalizadas. (Ver en el siguiente Link el PPT del Dr. Martínez-Piva).
Adicionalmente se contó con exposiciones magistrales e intercambio de experiencias entre las delegaciones, donde se abordaron temas relevantes al estado de situación de las Pymes iberoamericanas, así como se expusieron casos particulares. Entre las problemáticas abordadas se encuentran:
• La Importancia de la transferencia tecnológica en la experiencia china
• Estrategias para el Desarrollo de la Microempresa en América Latina
• El capital humano en las Mipymes
• Estrategias para el Desarrollo de la Microempresa en Iberoamérica: caso de Costa Rica
• Tendencias en Responsabilidad Social Corporativa y Mipyme
• Nueva Perspectiva en el Diseño de Sistemas de Gestión de la Calidad para las Pymes y el
• Informe Micro América 2016
La ponencia de clausura de este Congreso estuvo a cargo del Dr. Liu Debing, importante personalidad china, que como invitado especial del Congreso expuso sobre el modelo de desarrollo de su país y las principales lecciones aprendidas. Compartimos sus valiosas apreciaciones a los lectores de OCEX Informa. (Ver en el siguiente Link el PPT del Dr. Liu Debing).
Para “Acontecer”, Lizette Brenes Bonilla, como vicerrectora de Investigación de la UNED, expresó sus impresiones sobre los principales resultados de este importante Congreso:
“La convocatoria fue extraordinaria, tuvimos que cerrar los cupos porque nos rebasó la demanda. La actividad como tal es muy relevante para los intereses del país porque estamos en un proceso de transición de nuestra economía, y en esta nueva economía las alas son el emprendimiento y la innovación; entonces la construcción colaborativa de los países es muy importante en este momento”.
En el Congreso participaron Giannina Dinarte Romero, como Ministra de Economía, y Alejandra Mora Mora, como Ministra de la Condición de la Mujer. Ambas instituciones patrocinaron conjuntamente becas a mujeres emprendedoras, en el marco del 40 aniversario de la UNED.
OCEX de la UNED acompañó al Dr. Liu Debing, importante personalidad y dirigente industrial chino, a una reunión en la Cámara de Industrias de Costa Rica, que permitió un intercambio de opiniones y experiencias con nuestros líderes industriales. En esa reunión contamos además con la participación de Patricia Rodríguez Holkemeyer, Embajadora ante la República Popular China y asidua colaboradora de OCEX.
Ciudad de México, 7 de junio de 2017
1. ¿Podría explicar brevemente a los lectores del Boletín “OCEX – Informa” la importancia del enfoque de apoyo a la producción desde los encadenamientos de valor?
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha venido señalando desde 2010 que los gobiernos de la región deberían enfocar su agenda del desarrollo en el combate a la desigualdad. América Latina es la región más desigual del mundo, y Costa Rica no escapa a esta realidad.
La desigualdad tiene su expresión en la heterogeneidad estructural de la economía: coexistencia de sectores y de regiones modernas de alta productividad con sectores y regiones atrasadas y de baja productividad. Desde la CEPAL, se ha propuesto enfrentar la heterogeneidad estructural y por lo tanto la desigualdad, a través de propuestas económicas que promuevan cambios en las estructuras productivas, es decir la reasignación de recursos hacia actividades o sectores de mayor valor agregado y mayor productividad. Este cambio estructural requiere del fortalecimiento de las capacidades y la competitividad de los sectores existentes con potencial para incorporar progreso técnico, y diversificar la estructura productiva mediante la creación de nuevos sectores de alta productividad.
El análisis de las cadenas de valor permite identificar tanto los cuellos de botella en las cadenas que inhiben las mejoras en productividad, como los eslabones en donde es factible incrementar el valor agregado. El fortalecimiento de la cadena de valor permite un escalamiento productivo de los sectores que participan en la cadena, pero también un escalamiento social, entendido como la mejora de las condiciones sociales de los trabajadores que participan en los diversos eslabones productivos. Finalmente, para que el cambio estructural tenga un impacto significativo en la reducción de la desigualdad, el fortalecimiento de la productividad de las pequeñas y medianas empresas (pymes) se convierte en un elemento central.
La CEPAL ha desarrollado y puesto en práctica una metodología enfocada en cadenas de valor, que ha permitido identificar estrategias de intervención focalizadas y líneas de acción articuladas. Esta metodología tiene tres características: a) se realiza en un plazo corto (nueve meses en promedio), cuyo resultado es un lanzamiento de iniciativas públicas concretas de fortalecimiento con el apoyo de los gobiernos, centrales y locales; b) es una metodología participativa y en todas las etapas del proceso trabajan conjuntamente funcionarios de los gobiernos locales y de la CEPAL e incluso organismos empresariales, y c) la metodología busca la creación de capacidades locales a través del involucramiento cercano de funcionarios públicos, junto con la organización de talleres de capacitación, de manera que se pueda transferir la metodología y ésta pueda replicarse en otras cadenas de valor.
Esta metodología es flexible de manera que pueda aplicarse a diferentes contextos: cadenas de valor rurales, cadenas de valor de servicios, cadenas de valor con alta participación de pymes o con alta concentración de pocas grandes empresas, etc. Se permite evaluar cadenas de valor a diferentes escalas territoriales, haciendo un análisis a nivel nacional, por región de planificación o incluso a nivel subregional entre países. Además, debe permitir a las autoridades públicas, identificar áreas de acción y conducir al diseño de políticas públicas para incidir en dichas áreas. En este sentido, el método ha probado ser muy efectivo.
En el caso costarricense, el fortalecimiento de las cadenas de valor en las que participan las pymes implica dos cosas: mejorar su productividad y fortalecer sus capacidades de innovación. Solo incidiendo en ambos elementos se puede lograr un cambio estructural con impacto significativo en la reducción de la desigualdad.
2. ¿Cuáles son los antecedentes de la colaboración de CEPAL con los proyectos de apoyo a las cadenas de valor de Pymes en Costa Rica?
Desde 2013 la CEPAL ha venido trabajando en Centroamérica en el fortalecimiento de cadenas de valor, y transfiriendo la metodología a gobiernos, municipios y cooperantes de diversa naturaleza, con miras a facilitar la replicación del método. El trabajo se ha desarrollado principalmente en El Salvador, Guatemala, y la República Dominicana. Se ha trabajado de manera conjunta con los gobiernos y el sector privado en el estudio y diseño de estrategias para diez cadenas de valor en esos países: camarón de cultivo, fibras sintéticas-ropa deportiva, snacks nutritivos, tomate y chile dulce, y turismo rural en El Salvador; hortalizas, maderas finas y turismo en Guatemala; y lácteos y turismo en la República Dominicana. Más recientemente se ha trabajado con la cadena de embutidos de cerdo en México.
En Costa Rica la CEPAL tuvo una experiencia muy importante con el desarrollo de una cadena de valor de la mano de PROCOMER y CITA-UCR. Se contó con el apoyo de AUGE y se concretó a través de un proyecto de emprendimiento denominado SINERGIA, en el que participan CITA y la Cámara de la Industria Alimentaria (CACIA). Se trató del primer caso en el que se partía desde la ciencia con miras a crear una nueva cadena de valor. En todos los casos anteriores se partía de cadenas existentes en las cuales se quería incidir para fortalecerlas. En este caso se identificó una tecnología para realizar frituras al vacío que permite frituras de diversos productos con menor concentración de grasa y dado que se realiza a menor temperatura, se conservan muchas de las propiedades originales de los productos. Se hicieron estudios de factibilidad técnica, económica y ambiental, así como de potencial exportador.
A partir de 2016, con el entusiasta apoyo de la Fundación CRUSA, la CEPAL y el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC) inició un proyecto para apoyar el fortalecimiento de dos cadenas de valor en el Pacífico Central costarricense, con especial atención en la incorporación de pymes y a la transformación de productos con mayor valor agregado.
3. Háblenos de la experiencia de CEPAL con las cadenas de valor de miel y papaya en Costa Rica y sus principales “lecciones aprendidas”
El proyecto inició con la definición de meta-objetivos y se hizo un diagnóstico de los sectores productivos del Pacífico Central que podrían cumplirlos. Los meta-objetivos definidos fueron el potencial de generación de empleo, participación de pymes y potencial de transformación del producto hacia productos de mayor valor agregado. Se hizo un mapeo de la estructura productiva de la región y se identificaron 16 cadenas con alta participación de pymes, capacidad de generar empleo y transformar sus productos a otros de mayor valor. Se optó por la cadena de la miel y productos derivados de la colmena, y de la papaya. Con miras a replicar la metodología de fortalecimiento de cadenas de valor a otras cadenas en la región, se realizaron diversas capacitaciones sobre la metodología de CEPAL a distancia –video conferencias– así como un taller desarrollado en las instalaciones del MEIC para más de 60 personas de diversas entidades públicas y privadas.
El proceso de diagnóstico de las cadenas contó con la participación de diversos especialistas de instituciones públicas y privadas, es el caso de las reuniones con canales de comercialización como Automercado y Walmart. En el caso de la papaya hubo un diálogo constante con productores líderes de la región incluyendo COOPEPARRITA; Oro Verde, la Asociación Agrícola Ancla y la Cámara Nacional de Papaya. Este diálogo se realizó en el marco del Programa de Investigación y Transferencia Tecnológica Agraria (PITTA) que para el caso de la papaya sirve como articulador de las necesidades del sector. En la cadena de miel se tuvo participación de las asociaciones de apicultores en Jicaral, Esparza, Guacimal, y Bajo Caliente, pequeños productores independientes, y la Cámara Nacional de Fomento de la Apicultura (CANAFAPI). Además de conseguir un diálogo activo con pymes y asociaciones de productores que trabajan con productos transformados derivados de la colmena como cremas, champús, polen, propóleos, vinos de miel, jalea real, entre otros productos.
El año pasado tuvieron lugar las primeras mesas de diálogo en las cuales se presentaron los resultados del diagnóstico de las cadenas, se obtuvo retroalimentación de los participantes, tanto del sector público como privado, se validaron las restricciones identificadas, se presentaron los pasos a seguir, así como un primer esbozo de compromisos.

La Ministra de Economía, Industria y Comercio de Costa Rica (MEIC), Geannina Dinarte subrayó, a partir de los diagnósticos que preparó la CEPAL, las principales restricciones que enfrentan las pymes para innovar y transformar sus productos y convocó a una reunión con actores de alto nivel del sector público y académico en marzo de este año. En dicha reunión se acordó trabajar, bajo el liderazgo y rectoría del MEIC, en una estrategia de apoyo para la innovación y transformación de productos de las pymes en el Pacífico Central costarricense. Este acuerdo es de gran importancia porque crea un mecanismo de coordinación interinstitucional que es la base de del apoyo para el desarrollo de productos que recibirán las pyme.
Con el apoyo del MEIC y en diálogo con los productores, se identificaron algunos productos con potencial de valor agregado en las dos cadenas. Se diseñó una estrategia basada en los acuerdos a los que se llegó en la reunión con actores de alto nivel del sector público y académico y la propuesta se validó en la segunda ronda de mesas de diálogo en abril pasado, en la que se crearon grupos de desarrollo de producto. Éstos apoyarán y darán seguimiento al proceso creativo de productos de mayor valor agregado. La estrategia se basa en aprovechar los programas de investigación y las capacidades de transferencia de tecnologías de la academia costarricense y vincularlos con las necesidades de las pyme al tiempo que otras instituciones públicas dan diversos apoyos según las necesidades identificadas. En otras palabras, la estrategia pone en operación la triple hélice del desarrollo en Costa Rica para las pyme.

Se ha identificado que una de las principales fortalezas de Costa Rica es su robusta institucionalidad –con capacidad de innovación, educación, regulación, etc.– y que una de sus mayores debilidades la desarticulación entre el Estado, la Academia y sus centros de I+D, y los empresarios. Siguiendo el modelo de la triple hélice se ha logrado crear un mecanismo exitoso de colaboración entre las instituciones públicas, el sector privado y las universidades costarricenses, y se han alineado las capacidades de investigación e innovación con los proyectos del sector productivo y con el acompañamiento del sector público.
Se han creado, bajo el liderazgo institucional del MEIC, “grupos de desarrollo de producto” que reúnen a empresarios de cada cadena con propuestas de productos innovadores, a los centros de investigación de las universidades que pueden apoyarles, y a otras instituciones relevantes para cada caso, como PROCOMER, el Ministerio de Agricultura (MAG), el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), entre otros. Cada grupo cuenta con un plan de trabajo y con el apoyo de las instituciones capaces de ejecutarlo para consolidar la formalización de las empresas, el fortalecimiento de capacidades empresariales, estudios de mercado, diseño y desarrollo de productos, registros sanitarios y de salud, empacado, desarrollo de marcas y mercadeo.
4. ¿Qué sigue? ¿Qué conclusiones de podría sacar de esa experiencia en términos de políticas públicas?
La experiencia en Costa Rica deja al menos cuatro lecciones claras:
• La primera es que existe gran capacidad innovadora en las pymes costarricenses. Las pyme en este país tienen ideas y espíritu emprendedor para desarrollarlas.
• La segunda es que existe una institucionalidad robusta para el desarrollo de productos y su puesta exitosa en el mercado, pero que una de sus mayores debilidades es su desarticulación tanto con las pyme como con las organizaciones públicas.
• La tercera lección subraya la importancia de articular las acciones públicas y privadas de apoyo a las pyme, y cuando de innovar se trata, se requiere la participación de los centros de investigación del país.
• La cuarta lección se refiere a que los grupos de desarrollo de productos que son un mecanismo eficiente que facilita el funcionamiento de la triple hélice. Estos deben ser flexibles para poder adaptarse a las diversas cadenas, a los productos concretos, a las diversas instituciones que participan, etc. y no deben perder de vista que el objetivo es un producto de mayor valor y con capacidad de triunfar en el mercado.
Finalmente, lo que sigue: el diseño de la política pública requiere mejoras y ajustes continuos para lograr los objetivos propuestos. Se trata de un proceso sin fin que debe ajustarse a las necesidades cambiantes, cada vez más sofisticadas, de los productores. Por esta razón es necesario replicar muchas de veces a lo largo del territorio nacional estas experiencias, con la flexibilidad suficiente como para que se adecúe a cada contexto y cada industria. En CEPAL creemos que en Costa Rica cuenta ahora con un método para el fortalecimiento de cadenas de valor el que conjuntamente con mejoras en los procesos de comercialización pueden desembocar en nuevos productos, enfoques de mercadotecnia, formas de distribución e incluso nuevos mercados.

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