LLM. VELIA GOVAERE VICARIOLI
COORDINADORA /OCEX
El 22 de agosto se realizó una reflexión conjunta entre el Centro Nacional de Alta Tecnología (CeNAT), la CEPAL de México, el Estado de la Nación y el Observatorio de Comercio Exterior (OCEX) de la UNED. Este evento fue parte de las actividades realizadas el presente año bajo la cobertura del memorándum de entendimiento suscrito entre el CeNAT y el OCEX-UNED. La reflexión sobre "El comercio exterior como motor de desarrollo" fue ofrecida al público costarricense como un esfuerzo articulado entre actores académicos nacionales e internacionales y contó con una nutrida asistencia.

(De izq a der.) Pedro León Azofeifa, Jorge Mario Martínez, Eduardo Sibaja, Velia Govaere, Miguel Gutiérrez y Lizette Brenes.
La bienvenida al conversatorio sobre el estado de situación y los principales retos de nuestro modelo de apertura comercial, estuvo a cargo de Pedro León Azofeifa del (CeNAT), quien destacó la importancia de una reflexión integral sobre el modelo de desarrollo del país.
La primera ponencia estuvo a cargo de Velia Govaere, Coordinadora del (OCEX-UNED). En su presentación destacó como las políticas públicas de los últimos 25 años han estado fuertemente orientadas hacia un modelo de apertura comercial con fomento de la Inversión Extranjera Directa (IED).

Según la especialista, estas políticas han logrado un excelente desempeño en rubros como crecimiento exportaciones, diversificación de la Oferta Exportable Disponible (OED) y generación de empleo con potencial transferencia tecnológica. De esa forma, el país ofrece a su propio tejido productivo y a la IED una plataforma a grandes mercados en condiciones preferenciales.
Govaere señala que el país ha tenido dos grandes prioridades en la atracción de IED como ha sido fomentar la venida de empresas de alta tecnología. Así, en el 2010, el 57% de la IED está ligado a empresas de manufactura, estando el país fuertemente integrado a cadenas globales de valor.
Para finalizar su presentación, Govaere señala algunos retos que deben ser atendidos para no perder las ventajas logradas en 25 años de apertura comercial, como lo son el desafío educativo, la escasa inversión en I+D y el entorno competitivo del país. Indica como el objetivo estratégico del país no es competir por bajos salarios, sino como el atractivo de Costa Rica es esencialmente una inversión sostenida en el tiempo en materia educativa que provee acervo humano de calidad. Govaere nos advierte que el modelo actual requiere una enorme inversión en educación, formación técnica, infraestructura y seguridad ciudadana, lo que parece insostenible en estos tiempos en que el país se encuentra fiscalmente “incapacitado”.
En el siguiente link encontrará su presentación brindada. (Ver PPT)
Don Miguel Gutiérrez Saxe (CONARE) reflexiona sobre como las políticas públicas de los últimos veinte años han sido fuertemente orientadas hacia un modelo de apertura comercial con fomento de la IED, descuidando en el proceso, la intervención en la economía tradicional del país, que no han contado con políticas públicas que las fortalezcan. Esto ha llegado, según don Miguel, a que el país se desarrolle con dos economías fragmentadas que coexisten y no necesariamente se vinculan.
El especialista indica el reto del país es integrar políticas públicas que apoyen a la economía más tradicional para poderla articular con la economía ligada al esfuerzo exportador.
Le compartimos su presentación en el siguiente link. (Ver PPT)

Estima que en Costa Rica la inversión extranjera directa ayuda a financiar el déficit en la cuenta corriente, formar capital fijo y paliar la poca inversión local, pero plantea desafíos al acentuar la brecha existente en los salarios, la productividad y el pago de impuestos.
Martínez señala que cada vez es más sostenible que el país pueda seguir con una balanza comercial deficitaria, a la que debemos agregar que actualmente, el país debe importarse más de un dólar para poder exportar un dólar. En esas condiciones el especialista considera que el modelo enfrenta un grave desafío.
Le compartimos su presentación en el siguiente link. (Ver PPT)
El moderador del evento fue don Eduardo Sibaja, actual director del CeNAT y exministro de Economía. Las preguntas destacaron la preocupación del auditorio con relación a la necesidad de que la IED sea fiscalmente responsable, la urgencia de una mayor articulación de las instituciones públicas que coadministran el comercio exterior y los desafíos del país en materia de educación y entrenamiento laboral para mantener el posicionamiento destacado del país en materia comercial.
En este link podrá accesar al video de la actividad:

OPINIÓN
Demasiado tarde, demasiado poco
LLM.VELIA GOVAERE VICARIOLI
CATEDRÁTICA UNED / COORDINADORA OCEX
Nada se desinfla tan rápido como el entusiasmo bursátil después de una Cumbre de la Unión Europea, cuando una de sus tantas medidas de emergencia pareciera ser el tan anhelado rescate final del Euro. Con la llegada de Hollande al poder ya son 11 cambios de gobierno, desde el 8 de diciembre de 2009, fecha emblemática del inicio de la pesadilla de la zona Euro, cuando Fitch disminuyó la calificación de la deuda soberana griega. Siguieron hacia el abismo Portugal, Irlanda, España, Italia. Desde entonces, una medida de rescate tras otra tranquiliza al paciente, pero la fiebre no baja. En cada ocasión se abordan síntomas coyunturales y crónica queda, como incurable, la camisa de fuerza de una unidad monetaria forzada por encima de las asimetrías. Quedan pendientes sin agenda dos caminos fuera de la trampa. Ni se avanza a una integración política más profunda que atienda como en un solo país las asimetrías regionales, ni se asume un sistema de transferencias fiscales que responda por las deudas de todos.
La primer fase de los famosos “rescates” fue dominada por la línea Merkozy. Dramáticos programas de recortes presupuestarios, en vez de mejorar las finanzas, disminuyeron las perspectivas económicas, con alto costo social y peligro sistémico de la zona euro. Ahora ve la luz una nueva visión que pone el acento en el crecimiento económico. ¿O todavía no?
Hasta ahora el nuevo acento no se ve por ningún lado. A lo más que llega es a la misma austeridad con mayores plazos. “Los políticos europeos siempre reaccionan un día demasiado tarde y prometen siempre un euro menos de lo que hace falta", comentó Zoellick, presidente del Banco Mundial”. La nueva orientación lleva el sello galo de Hollande. Sin embargo, con todas sus buenas intenciones, el nuevo adalid de la inversión pública y del giro hacia políticas de estímulo económico, una vez presidente de Francia y con la poesía de la campaña a sus espaldas, enfrenta, en su propio país, la árida prosa de una Hacienda Pública agobiada.
Dimensión del Hueco. Hollande sabía que iba a enfrentar una fuerte brecha fiscal. Lo que no sabía era la dimensión y profundidad del hueco. El margen de maniobra de los socialistas franceses es, cuando mucho, mínimo. Las cifras son alarmantes. Ya este año, el presupuesto francés debería recortarse entre seis y diez mil millones de euros si Francia quiere cumplir el pacto fiscal con la UE. El año que viene debería recortar 33 mil millones de euros más para lograr el compromiso comunitario de un déficit que no sobrepase el 3% del PIB. Misión casi imposible, porque los ingresos fiscales anuncian una fuerte caída, ante aterrizados pronósticos de un crecimiento la mitad de lo esperado. Hollande había prometido incrementar 60 mil puestos de trabajo en Educación, Seguridad y Justicia, disminuir la edad de pensión, aumentar el salario mínimo y disminuir el impuesto al valor agregado. Con ese curso no quedaría excluida la candidatura de Francia al siguiente rescate.
Así ganó las elecciones. Pero Hollande “presidente” no habla igual que Hollande “candidato”. Ahora promete disminuir un 40% de gastos estatales, haciendo drásticos recortes en subvenciones agrícolas, culturales, supresión de exoneraciones fiscales y reducción anual de un 2,5% de la nómina estatal. Es decir, desempleo. ¿Dónde quedan las promesas? Amortiguadas. El aumento del salario mínimo fue…mínimo, apenas 2%, equivalente a sólo 20 Euros mensuales, que no dará ni un pellizco de incremento a la demanda interna. Sus salidas son las clásicas: austeridad e impuestos. Nada nuevo. Como dicen los gringos; sólo hay dos cosas seguras: la muerte y los impuestos.
El caso de Alemania.
Mientras tanto, 172 prestigiosos economistas alemanes presentaron un llamado de atención a Merkel, advirtiendo que la propuesta de una unión bancaria, salida de la última cumbre, representa una grave amenaza. Previenen que la deuda bancaria de los países vulnerables es tres veces mayor que su deuda pública y “sería totalmente imposible que los contribuyentes, pensionados y ahorrantes de los países sólidos de Europa, tomen bajo su cargo el aseguramiento de esas deudas bancarias”. Para ellos es la gota que derrama el vaso. Esta opinión no es unánime y no tardó en aparecer otro grupo de economistas que opina lo contrario. Lo cierto es que en la última encuesta, el 54% de los alemanes no le ven sentido a seguir gastando en el rescate del Euro. Pero ya se plantea la espada de Damocles que podría echar por la borda todos los rescates: El tribunal constitucional alemán debe pronunciarse sobre la constitucionalidad del pacto fiscal europeo, que arrebata al Bundestag su plena soberanía en la aprobación de presupuestos ya que los limita por acuerdo internacional a ser menores al 3% del PIB.
Y así está el mapa trazado. La deuda de Europa llegó para quedarse. “Salir de esta coyuntura, -dice Schäuble, Ministro de Finanzas alemán- solo sería sostenible con una Europa políticamente más integrada”. Esa sería la salida positiva. La otra, la debacle del Euro, no puede excluirse y hasta estas costas llegaría ese Tsunami. Lastimosamente, demasiado poco, demasiado tarde, es el nombre del nadadito de perro europeo. Yo no envidio los goces de Europa…
Fuente: Periódico La Nación, 15 de julio, 2012
MBA. HELLEN RUIZ HIDALGO
COMUNICADORA ESTRATÉGICA /OCEX

El 14 de agosto, en compañía de la Dra. Lizette Brenes, Vicerrectora de Investigación y la LLM. Velia Govaere, Coordinadora del OCEX-UNED, la Dra. Rosalba Baldillo, especialista del Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD), del International Centre for Higher Education Research Kassel (INCHER) y de la Universidad de Kassel compartió desde la UNED las mejores prácticas en internacionalización y cooperación de instituciones de educación superior.
En el siguiente link encontrará su ponencia (Ver PPT).
Las nuevas formas de vinculación entre la universidad y la industria se consideran hoy en día uno de los temas más vigentes en el quehacer de la educación superior. A pesar de que existen diferentes perspectivas para abordarlo, hacia falta un esfuerzo especial por vincular instituciones, saberes y experiencias practicas a nivel internacional para brindar un enfoque más integral sobre el tema. Este libro representa ese esfuerzo, a través de un trabajo interdisciplinario entre expertos de diversas áreas y de diferentes países, explicó la especialista Baldillo.
La riqueza de esta experiencia nos demuestra que la vinculación muchas veces no es tan efectiva como se desea.

El primer gran apartado del libro reúne una serie de artículos que plantean diversos aspectos de la vinculación entre IES y los sectores productivos a manera de un estado de arte, sin pretender ser una revisión completa y suficiente del mismo. Como gran temática se presentan algunas mejores prácticas y experiencias, de las cuales se puede aprender en el proceso de implementación de la vinculación entre las IES y los sectores productivos.
Esta publicación, compila una lista de direcciones de páginas en internet, que se consideran útiles para la investigación mas profunda de los temas tratados en el libro y pretenden ampliar la visión de lo expuesto. La redacción de este manual se basa en aportes teóricos, experiencias prácticas y fuentes de información.
Esta obra fue posible gracias a la buena cooperación entre académicos a través de redes y expertos de diferentes IES mexicanas, centroamericanas y alemanas, el sector industrial y los participantes de GUCAL XXI. Estos autores conforman una red temática y esperan que con su contribución a través de este material puedan contribuir para que las IES puedan optimizar la relación con su entorno.
Se exponen las experiencias de los Observatorios de MIPYMES (OMIPYME) y de Comercio Exterior (OCEX), como mejores prácticas académicas de tratamiento sistémico y articulado de aspectos medulares en el perfeccionamiento de la institucionalidad democrática.
Ambos observatorios nacen como respuesta a demandas nacionales insatisfechas de generación de conocimiento, creación de capacidades, información y comunicación estratégica al servicio de actores gremiales, institucionales y sociales. Se muestra cómo ambas iniciativas crean una base académica de incidencia en el diseño de políticas públicas con acento en la innovación, la competitividad y la equidad social.
Se responde así a la necesidad que tienen las empresas, las organizaciones de la sociedad civil y los actores políticos de nutrirse de los resultados investigativos de las universidades así como reflejar en la vida universitaria las demandas de la vida social.
En el siguiente link encontrará el artículo presentado por la UNED sobre “Los observatorios y las redes como estrategias innovadoras de vinculación: Tendiendo puentes de equidad y desarrollo”.
Por su parte, Velia Govaere concluyó con las siguientes reflexiones. Es un lugar común decir que las universidades, especialmente las universidades públicas, tienen una vocación natural de servicio. Lo que es menos usual es entender que las universidades deben ser también un espacio explícito de encuentro de todas las fuerzas que confluyen -y no siempre de forma armoniosa- en el escenario social, económico, político y cultural de un pueblo. No se trata simplemente de ser sujetos pasivos de las ineludibles influencias de nuestro entorno.
Eso ocurre de forma natural y diríamos, con el automatismo de ideas que permean estudiantes, docentes e investigadores, necesariamente inmersos en sus medios sociales y que reflejan las demandas, brechas y necesidades de las poblaciones a las que pertenecen. De lo que se trata es de desarrollar una vinculación sistémica con el entorno, activa y explícita con los actores, pertinente a las necesidades de desarrollo y que alimente de forma holística los contenidos docentes, la creación de capacidades, la generación de conocimiento y, lo más importante, la inspiración civil de transformaciones promovidas con políticas públicas.
Varias de las universidades públicas nacionales se han unido en un esfuerzo de observación activa de las unidades más pequeñas del entorno productivo, que son las Mipymes en aspectos decisivos para el desarrollo nacional, promoviendo la generación de información pertinente para la mejor comprensión del alcance o, en muchos casos, del defecto de instituciones y de políticas públicas orientadas en su beneficio. Sorprendentemente hemos podido comprobar que sin ese esfuerzo los organismos rectores de esta materia no contarían con insumos que cualquiera habría reputado como básicos para la correcta toma de decisiones.
De esa manera OMIPYME se ha convertido en la mejor fuente autorizada de información y su sóla presencia marca la deficiencia de las instituciones rectoras que a pesar de contar con mayores recursos y disposición inmediata de información primaria, no han comprendido que el conocimiento precede a la acción y la investigación a la política pública. Poner los bueyes delante de la carreta le ha significado al país un retraso formidable, porque su institución punta de lanza del crédito, tuvo que nacer a ciegas y descubrir, solo entonces, su inoperancia. OMIPYME es una mejor práctica académica, miembro del Consejo Asesor de Pymes y actor relevante de la Red Iberoamericana de Pymes.
En otra dimensión de la vida económica, Costa Rica se sorprendió con una profunda división social y un notorio desafecto de un porcentaje importante de su población con nada menos que su esquema decisivo de desarrollo, centrado en la apertura comercial y los tratados de libre comercio. Es una página inaudita de nuestra historia que reveló las debilidades de uno de los mayores éxitos internacionales de Costa Rica, que marcó y marca la base de nuestro equilibrio macroeconómico y de nuestro crecimiento productivo. ¿Cómo pudo ocurrir eso? ¿Cómo fue posible que las universidades públicas no tuvieran en 25 años de apertura comercial ningún centro especializado de investigación en ese tema? ¿Dónde estaba la presencia crítica del mundo académico, para verse ella también sorprendida por los acontecimientos que rodearon el referendo del TLC de Centroamérica y República Dominicana con los Estados Unidos? También aquí los organismos rectores no habían comprendido la necesidad de generar conocimiento, crear capacidades, involucrar realmente de forma holística a los actores.

Nos sentimos honrados por la gentil visita de doña Rosalba Padilla y don Thomas Baaken, quienes con su experiencia contribuyen a nuestro enriquecimiento académico y nos muestran la mejor manera de vincularnos con la cooperación internacional.
Para finalizar, un estracto de la introducción del libro:
El progreso de la institucionalidad democrática tiene como termómetro la satisfacción de necesidades sociales de la ciudadanía.La gran promesa democrática tiene como contenido la construcción de un sistema participativo que permita responder, al mismo tiempo, tanto a la creación como a la distribución de la riqueza, a la generación de oportunidades económicas, educativas y laborales y también a la socialización de su acceso. Los contenidos de crecimiento económico son tan decisivos como la cohesión social. Es frecuente, sin embargo, que períodos de auge económico se acompañen de concentración de beneficios y que las crisis castiguen con más fuerza a los sectores más vulnerables.

Es la constante contradicción a la que tiene que responder el sistema político y la academia debería, de forma sistémica, estar en capacidad de señalar, a tiempo, las inconsistencias holísticas que alimentan la insatisfacción ciudadana. En el universo académico se fortalecen las capacidades humanas que nutren el aparato productivo, se diseña con trazos amplios la arquitectura del sistema político y la formación del acervo técnico, profesional y científico de su personal y también construye los instrumentos científicos y analíticos que miden la calidad de la democracia vista desde el ángulo del desempeño de sus mecanismos para restablecer la equidad. De forma tradicional existe un corte de discontinuidad entre la formación académica y la vida social. La capacitación sociológica, política y técnica que ofrecen las universidades suele estar desvinculada de la acción cotidiana de los protagonistas sociales, económicos y políticos, que una vez que dejan las aulas universitarias tienen sólo una referencia lejana con la vida académica.
De este corte institucional se derivan disfuncionalidades temporales entre el mundo académico y las políticas públicas, por una parte y entre las necesidades de entrenamiento que demanda el aparato productivo y la oferta curricular que brinda la academia. Con frecuencia, los nuevos paradigmas, nacidos del análisis político universitario, tardan décadas en encontrar espacios reales de ejecución dentro de la administración pública. De igual manera, la evolución de los currículos académicos difiere de la velocidad exigida por las transformaciones tecnológicas de las empresas. Estas disfuncionalidades reactivas demandan la introducción de una vinculación estrecha y sistémica entre el mundo político, social, productivo y la academia. Tanto las empresas, como las organizaciones de la sociedad civil y los protagonistas políticos de la vida pública necesitan nutrirse de los resultados investigativos de las universidades, como éstas de las demandas y necesidades de aquellas.
Adicionalmente la academia permite un punto de encuentro necesario para una comunicación fuera de las ideologías, pasiones e intereses creados. Hablamos aquí de la necesidad de introducir sistemas de “observación”, desde la perspectiva multiforme de la creación de capacidades, generación de conocimientos, comunicación estratégica y articulación de potencialidades con valor colectivamente agregado para el enriquecimiento de la institucionalidad democrática, con políticas públicas que responden de forma actualizada a las demandas percibidas casi en tiempo real.
Diversos análisis han mostrado cómo los límites de la oferta educativa profesional técnica entran en contradicción con la creciente demanda exigida por la alta tecnología de la Inversión Extranjera Directa asentada en Costa Rica, poniendo un techo de competitividad al desarrollo de las oportunidades de empleo en el país. Es apenas un ejemplo de la disfuncionalidad resultante de los diferentes tiempos de reacción entre la academia y la vida social.
Otro ejemplo ilustrativo, igualmente decisivo, lo conforma la creciente importancia real de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MIPYMES) y su inapropiada atención por parte de un sector público poco informado de los avances investigativos que ofrece, en este campo, la investigación académica. Un país dividido casi en parte iguales sobre el tema de la apertura comercial, como apareció Costa Rica en el referendo de ratificación del TLC con Estados Unidos (DR-CAFTA), en contradicción manifiesta con 25 años de apertura comercial exitosa, mostró por otra parte el divorcio existente entre la construcción de las políticas públicas y sus impactos de diverso signo, positivos y negativos, en la vida social.
En este documento, se expone la experiencia del Observatorio de MIPYMES, producto de la vinculación entre cuatro Universidades Estatales costarricenses y su articulación con otros instrumentos que fortalecen la generación de políticas públicas con un abordaje integral, dentro de la Red de apoyo a PYME y el Consejo asesor de Pymes liderado por el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC).
También se expone la experiencia del Observatorio de Comercio Exterior (OCEX), como ejemplo de tratamiento sistémico y articulado del comercio exterior, la innovación, la competitividad nacional y la equidad social. También OCEX nace como respuesta a una demanda nacional insatisfecha de generación de conocimiento, información y difusión del comercio exterior, al servicio de actores gremiales, institucionales y sociales.
Respondiendo a demandas nacionales insatisfechas (Leer más) ...
MBA. HELLEN RUIZ HIDALGO
COMUNICADORA ESTRATÉGICA /OCEX

Lizette Brenes Bonilla, Vicerrectora de investigación de la UNED inauguró este evento con las siguientes palabras: "este debate nos indicará lo que hemos hecho, lo que nos falta abordar, la forma en que podemos analizar integralmente todos los componentes que afectan las finanzas públicas". La Dra. Brenes indicó que la contracción económica mundial afecta fuertemente nuestro país porque más del 60% del PIB está vinculado con comercio exterior.
Por otro lado, señala la Dra. Brenes tenemos un gasto público rígido en el que la mayor parte del presupuesto tiene partidas ya asignadas, dejando poco margen para la inversión, dado los aportes ya comprometidos con salud, educación, salarios, pensiones y pago de deuda.
Nuestro país de no hacer nada tendría que enfrentar el siguiente panorama:

El debate de hoy nos indicará lo que hemos hecho y lo que nos ha faltado para poder abordar con éxito de forma integral todos los componentes que afectan las finanzas públicas: control de la evasión, la contención racional del gasto público, incremento de los ingresos fiscales. Finalizó indicando que los prestigiosos protagonistas de nuestra hacienda pública que nos acompañan, junto a académicos de renombre, nos dirán lo bueno, lo malo y lo feo del camino que hemos recorrido, los tropiezos que hemos tenido y los desafíos que nos aguardan.
En el siguiente link encontrará el artículo de opinión de la Dra. Lizette Brenes, titulado: "Cuando el mundo suena", publicado en el periódico La Nación.
http://www.nacion.com/2012-07-22/Opinion/cuando-el-mundo-suena-.aspx

Carlos Vargas Duran es el actual Director General de Tributación, profesor de la maestría de Derecho Económico del SEP-UNED y ha laborado para el Ministerio de Hacienda durante 14 años, colaborando en el estudio y diseño de propuestas de modificación al sistema tributario costarricense.
El especialista manifestó que el reto país es satisfacer las necesidades y expectativas que la sociedad tiene. Costa Rica, dijo, tiene que asumir el financiamiento de la educación, seguridad, justicia, salud, protección social; entre otros gastos o inversiones a las que, según el experto, no se pude renunciar.
Nuestro compañero en estas aulas, eminente especialista en derecho tributario, nos muestra el valioso aporte que está haciendo la dirección de tributación directa en materia de evasión y la importancia de construir, en el país, una cultura tributaria, que no existe.
"El reto es cómo se acomete la encrucijada de la sostenibilidad fiscal para financiar de manera adecuada y en el largo plazo la actividad del gobierno. Lo que significa que esto se debe llevar a cabo desde dos bases principales: el gasto y el ingreso", aseguró el jerarca de Tributación.
En el siguiente link encontrará su presentación brindada. (Ver PPT)


Guillermo Zúñiga, Economista, Catedrático universitario, Ex Ministro de Hacienda de la Administración Arias, es actualmente Gerente General del Banco Crédito Agrícola de Cartago (BANCREDITO).
Don Guillermo, conocedor profundo no sólo de la problemática fiscal sino también del carácter errático de nuestra clase política, entendió aumentar la proporción de ingresos fiscales de Costa Rica en un plan por etapas, en varias batallas sucesivas y a eso dedicó mucho de su gestión.
El Dr. Zúñiga nos indicó en su ponencia que “El establecimiento de un nuevo pacto social para el país, es la salida para mejorar la situación nacional, que desde su perspectiva, debe incluir un nuevo pacto social del país para asegurar cubrir las expectativas y necesidades del país.
Señala don Guillermo que vivimos en un sistema de capitalismo global, donde la política económica consiste en la acción del Estado sobre la economía reorientando la distribución de excedentes socialmente producidos. Cada inicio de año inicia con un 100 por ciento de recursos y al final del año finalizamos con un 110 o 115%. Esta diferencia con la finalizamos es el “excedente económico”. La discusión sobre la fórmula de apropiación de esos 110 constituye la política fiscal. La política económica es el instrumento de reparto.
Planteado el concepto teórico, vamos a la práctica. Hemos creado una sociedad de derechos y le damos a la educación un 8%, pero la pregunta, en tiempos de crisis, es de donde se saca el dinero. La gran pugna para el 2014 será como financiaremos ese 8% del PIB para educación. Hemos creado una expectativa que no será fácil cumplir.
Los planes de gobierno deberían ser “sagrados”, porque si no estaríamos prostituyendo el proceso democrático de la elección, generando descontento en la población. Existe una disociación entre la capacidad real que tiene el Estado en concepto de carga tributaria y su capacidad para llenar la expectativa que tiene la gente.
El problema es muy simple: para tener una sociedad con buenas carreteras, buena seguridad, maestros de primera y bien remunerados, universidades solventes y la infraestructura que el país necesita se requiere una carga mínima del 18%. De otra manera, le vamos a exigir al Estado, pero no le estamos dando los recursos con una carga del 13.5% del PIB, que es insuficiente. La discusión de fondo es quién va a pagar la diferencia.
Este es un tema de fondo, que pasa por alinear las voluntades y es un tema menos económico que de visión colectiva sobre lo esencial. Es una tarea de liderazgo: convencer a la gente para que entienda el sentido de este camino, que estén dispuestos al sacrificio de que se establezcan mecanismos de medición y que entiendan las consecuencias del actuar incorrecto.
Concluye don Guillermo con el mensaje de que nos ha faltado un pacto social sobre el financiamiento del componente social del país. Esto costará mucho por la desconfianza de la ciudadanía, pero siempre existen instrumentos como referéndums para llegar a acuerdos en como reconstruir este país.

Velia Govaere Vicarioli, abogada con especialidad en derecho comercial internacional, se desempeñó como Viceministra de Economía, Industria y Comercio (MEIC) en la Administración Arias y ha sido consultora del BID, de la USAID y de la OEA. Ha trabajado diseñando políticas públicas en comercio exterior para Centroamérica y el Caribe. Catedrática de la UNED, actualmente, Coordina la maestría de Derecho Económico y es la Directora del Observatorio de Comercio Exterior (OCEX) de la UNED, finalizó el evento con las siguientes conclusiones:
“En nombre del equipo multidisciplinario que organizó este evento, agradezco la participación de tan distinguidos expositores en este debate académico sobre el tema más decisivo de la sostenibilidad de nuestro sistema político.
Hemos escuchado, en sus intervenciones, un reflejo de la frustración nacional que vivimos. Estamos claros que el problema que abordamos no es asunto de una administración sino un problema sistémico que se ha ido posponiendo, con el paso del tiempo agravando, con medidas paliativas que salvan el día, pero no resuelven el problema de fondo.
De todas las exposiciones se deriva que los costarricenses seguimos teniendo los mismos sueños, las mismas aspiraciones de desarrollo económico, el mismo ideal ético de un crecimiento de la mano de la equidad social. Pero, y he aquí el dilema, y en esto todos los expositores coinciden, ni nuestro sistema político, ni nuestra cultura ciudadana, ni la calidad de nuestra democracia se han puesto a la altura de los peligros que nos acechan. Ese es todo el sentido de la importancia de este diálogo, donde la academia busca abrir un espacio que construya los consensos que nos faltan.
Yo quisiera enfatizar que otra vez volvemos a tener, en América Latina, una excepcionalidad nacional. Pero esta vez no nos podemos sentir orgullosos de ella. Tenemos el déficit fiscal más alto de América Latina y a diferencia de nuestros hermanos centroamericanos que lograron consolidar serias reformas tributarias nosotros, en cambio, no sólo hemos fracasado en la tarea, sino que, además, tenemos la más baja carga tributaria de Centroamérica. Ya lo escuchamos de nuestros expositores que pusieron los dedos en las llagas: los ingresos fiscales cubren apenas el 55% de los gastos del Estado. El resto, o sea, el 45% de los gastos del Estado se cubren con endeudamiento. Y a eso hay que añadir la rigidez de las obligaciones presupuestarias. Entre educación, salud y seguridad gastamos más del 80% del presupuesto.
Yo quisiera recalcar el entorno histórico en que enfrentamos los problemas de sostenibilidad fiscal. Me refiero al preocupante entorno internacional. El signo de los tiempos nos advierte ahora que si no estamos dispuestos a aceptar los costos que implica una fiscalidad sostenible, no sólo no podremos alcanzar nuestras aspiraciones, sino que no podríamos mantener el modelo solidario que nos ha caracterizado y, ¡Cuidado que nuestros sueños se conviertan en pesadillas!
Nuestras discusiones de sostenibilidad fiscal ocurren dentro del más difícil de los escenarios nacionales e internacionales. Pocas veces se ha planteado una situación de tanta insatisfacción ciudadana en la escala nacional y de tanta incertidumbre en los mercados internacionales.
La crisis europea plantea desde hace ya 3 años una amenaza global que se sostiene como espada de Damocles sobre la economía internacional. Estados Unidos pasa de estancamiento a un suave despegue que es apenas tan leve, que no genera tranquilidad a la economía mundial. En los países del sur europeo, en Japón y en los mismos Estados Unidos, es decir, en una proporción enorme del mundo desarrollado, la desproporción de la deuda pública con relación al PIB de esos países, se ha convertido en un problema que los sistemas políticos se han visto incapaces de resolver. El tema del endeudamiento público desproporcionado es uno de los elementos que más marcan los tiempos que vivimos, y otro tema también crucial y ligado al primero, son las dificultades que tienen los sistemas políticos para tomar a tiempo las decisiones correctas.
Estamos echando por la borda todas las condiciones que rodearon nuestro desarrollo como nación. Costa Rica no tuvo ventajas comparativas con el resto de nuestros hermanos países centroamericanos. Las condiciones de nuestro entorno fueron similares, e incluso peores, que las que rodearon el desenvolvimiento de otros países del Istmo. La diferencia la puso nuestra cultura política. Nosotros tuvimos el valor de cruzar a la calle de enfrente y, junto al contrario político, al lado del que piensa diferente, construimos un consenso colectivo que ha sido la esencia misma de nuestra tradición republicana. Eso es lo que se llama hacer las cosas “a lo tico”. Aunque también a lo tico significa patear el tarro hacia adelante. De lo que se trata entonces es de echar mano a lo mejor que tenemos y tal vez dejar de ser campeones en la competencia de “nadadito de perro”, que también nos gusta tanto.
Sin el impulso que supone para Costa Rica una estable demanda internacional de productos, nuestros problemas fiscales encaran una realidad que no puede esconderse detrás de los coyunturales excelentes ingresos hacendarios por vía de exportaciones. Todo lo contrario, el creciente fortalecimiento del colón, coloca obstáculos adicionales a ese tradicional “mejor ministro de Hacienda” que es una buena cosecha exportadora.
Claramente vivimos una época que apunta hacia la necesidad de un cambio de paradigmas de buen gobierno. Sin embargo, y esa es la gran cuestión, este conversatorio encuentra todo su sentido porque también en el ambiente nacional tenemos cuestionada la capacidad de nuestro sistema político para construir, a tiempo y en la medida apropiada, los difíciles consensos que son necesarios para evitar cambios precipitados. No se trata sólo de tomar el camino correcto, sino de hacerlo oportunamente, cuando todavía hay tiempo para evitar una crisis política, económica y social, como no la hemos conocido desde hace 30 años. Y que nadie me llame “Casandra”.
Circula entre la población la idea de que nuestra sostenibilidad fiscal depende de una mayor contención del gasto público y una recaudación que enfrente con eficacia la evasión. Esos son elementos indispensables, sin duda alguna, pero claramente insuficientes. De sobra se escucha que queremos las prestaciones sociales y la inversión que tiene Suecia, pero queremos tener esos beneficios con una carga tributaria menor que la de Guatemala. Eso simplemente no es sostenible.
Por eso, a la hora de acentuar la contención del gasto público tenemos que respondernos a la más grave pregunta: ¿Dónde se va a comenzar a recortar el pastel presupuestario? Ahí tenemos las grandes necesidades de superación de las brechas sociales en competencia directa con las necesidades de inversión para el crecimiento económico. La educación se encuentra en la bisectriz de ambos propósitos, porque es al mismo tiempo factor de movilidad social, por excelencia, y elemento decisivo también de inversión en la competitividad nacional. Solamente con un préstamo internacional se pudieron solventar, en el 2011, las demandas de inversión educativa del FEES. En la siguiente negociación. ¿Qué expectativas esperan las universidades estatales si las arcas públicas no han encontrado forma de volverse sostenibles?
Por otra parte, y digámoslo con todas sus letras, en la palestra también se encuentra el cuestionamiento de la calidad del sistema político que pagamos todos los contribuyentes. Algo huele mal en Dinamarca cuando un sala cuartazo detiene todo el sistema de compras en línea del Estado y así, de golpe, se interrumpe el sistema que asegura la transparencia y el funcionamiento de más del 80% de todas las compras estatales, incluyendo las de las universidades públicas.
La coyuntura que vivimos también nos enfrentó a la más grave crisis financiera de la Caja Costarricense de Seguro Social y nos advierte de la crisis financiera del ICE que tiene el más severo déficit financiero de su historia.
¿Y qué decir de la Banca de Desarrollo, con la parálisis casi completa de la mayor parte de los fondos previstos para financiamiento de capital de riesgo y para las Pymes? Pero, no hablemos de los subsidios al arroz, que representa el 22% de la ingesta calórica del costarricense y es la proporción más alta de gastos de la bolsa de las familias que están por debajo de la línea de la pobreza. Un tribunal se arroga la competencia de decidir cual es el precio que pagan los costarricenses, contra la opinión del MEIC, organismo competente de la regulación de precios. No importa que eso ponga al país en peligro de recibir una sanción por incumplimiento de obligaciones ante la comunidad internacional. Es decir, estamos hablando del tema de buena gobernanza y también es criterio ciudadano que la población no tendría tanta reticencia a aumentos impositivos si el desempeño del sistema político tuviera mejor calidad, fuera más transparente y funcionara con mayor rendición de cuentas.
Definitivamente el tema de este conversatorio, donde van de la mano sostenibilidad fiscal y buena gobernanza son los capítulos más cruciales de los próximos diez años. Ellos definirán si seremos capaces de construir el país al que aspiramos.”
Cobertura periodística de este evento por periódico ACONTECER. Leer más...
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