El valor público del Observatorio de Comercio Exterior (OCEX) parte de su comprensión como unidad académica, al mismo tiempo, de generación de inteligencia y de estimulación del debate nacional entorno a los ejes del desarrollo del país, centrado estratégicamente en la promoción de exportaciones y atracción de Inversión Extranjera Directa (IED). Como parte de la Vicerrectoría de Investigación genera conocimiento y consolida capacidades institucionales y educativas al contribuir al proceso de discusión académica en sus proyectos de investigación. Desde ese ángulo, desarrolla su objetivo primario de realizar una mejor práctica del sector académico nacional a través de la articulación de su actividad con entidades gubernamentales, gremios empresariales y organizaciones de la sociedad civil.
Como instancia académica, OCEX vincula su especialización en comercio exterior con el amplio universo socioeconómico, político y territorial en el que están inmersas las relaciones comerciales de Costa Rica. Más allá de ver el comercio exterior como un departamento estanco de la vida nacional, meramente centrado en las estadísticas de su campo, la investigación, prestación de servicios, así como su función en la creación de capacidades académicas, docentes y sociales de OCEX se insertan de forma activa, operante y holística en la multitudinaria y compleja naturaleza de las interrelaciones nacionales e internacionales, institucionales y sociales que forman el amplio ecosistema del comercio exterior, no sólo costarricense sino mundial, no siempre homogéneo y permanentemente cambiante.
OCEX en acción. A partir de la naturaleza multidisciplinaria y multifacética de OCEX, se puede comprender cómo nuestra actividad alcanza aspectos tan diversos y cambiantes como la creación de sinergias entre especialistas nacionales e internacionales de diversas áreas temáticas, la recopilación y el procesamiento de información con visión holística y la participación en el debate nacional de políticas públicas y de eventos nacionales e internacionales.
Emprendemos y facilitamos investigación para la formulación de políticas públicas. Respondemos a la demanda nacional de comunicación estratégica entre actores vinculados con el comercio exterior, llenando el vacío académico de creación de capacidades y generación de conocimiento-información-difusión en temas de comercio exterior. Servimos de puente para la comunicación estratégica de los actores y de apoyo para el diseño de políticas públicas.
OCEX en acción se refleja en su proyección externa consolidada, de bajo costo, a través del uso de las TICs. en su sitio Web: www.uned.ac.cr/ocex. El cumplimiento de la misión de OCEX se refleja en sus eventos, convenios, alianzas estratégicas público privadas, conexión internacional, en consistirse en mejor práctica académica, vinculando entidades gubernamentales, empresariales y sociedad civil y en los testimonios y cooperación de nuestros socios estratégicos.
Nos permitimos recomendar los documentos más emblemáticos de nuestra labor de difusión y de creación de capacidades de estos 10 años de existencia, ordenados de forma atemporal y temática, como apoyo, en especial, para los estudiosos de comercio exterior y de políticas públicas costarricenses.
Alianzas Estratégicas, Creación de Sinergias y Vinculación con el Sector Productivo Nacional: Relación de Alianzas formales (suscripción de convenios) e informales con Socios Estratégicos: COMEX, CADEXCO, CENAT, CAATEC, MEIC, CPC, Estado de la Nación, entre otros:
Vinculación con Actores Internacionales: CEPAL México, CEPAL Chile, FAEDPYME, ABEM, RIAC/OEA, Simón Bolívar, ODCI Republica Dominicana, Universidades Centroamericanas, KDI de Corea, entre otros:

Vinculación Universitaria con la UNED, Rectoría-UNED, otras Universidades, Programas de Maestría, Escuelas, Centros Universitarios, Observatorios, otros:

Mejores Prácticas Internacionales:
Generación de Conocimiento y Creación de Capacidades:
Temas Propios de Comercio Exterior:
Articulación de Temas Transversales:
Investigación en Comercio Exterior con Impacto Económico, Productivo y Social
Seguimiento de Acuerdos Comerciales de Costa Rica:
Incidencia en el Diseño de Políticas Públicas con acento en la Innovación, la Competitividad, Desarrollo y la Equidad Social:
Acontecimientos Políticos Nacionales e Internacionales que afectan al Comercio Exterior:
Incidencia en el Debate Nacional:
En sus diez años de publicación, el boletín “OCEX informa” ha alcanzado una cifra de 3 mil suscriptores nacionales e internacionales, entre los cuales se encuentran personeros del sector público y privado, estudiantes, académicos, especialistas en economía, derecho, sociología y ciencias afines a los temas de políticas públicas.
Además de artículos de opinión, nuestro boletín ha promovido, coordinado o divulgado tanto eventos públicos, como mesas redondas de discusión de temas variados y conversatorios de políticas públicas. Análisis de gran trascendencia en temas de competitividad nacional, realizados por instituciones multilaterales o por especialistas, que han encontrado divulgación en las páginas digitales de nuestro boletín.
Las alianzas estratégicas que hemos suscrito con organismos afines a nuestros objetivos han sido también presentadas y explicadas en el boletín que ha sido, así, el instrumento privilegiado de nuestro posicionamiento social y académico.
Adicionalmente, los tratados comerciales internacionales que ha suscrito nuestro país, han sido atendidos y reportados desde nuestra perspectiva académica.
A través de los boletines de OCEX brindamos, también, acceso audiovisual a video-conferencias nacionales e internacionales y grabaciones de conversatorios sobre temas de impacto político, económico y social.
OCEX en retrospectiva. En el marco de este décimo aniversario, nos complace ofrecerle acceso a nuestra base de artículos, ponemos a su disposición un estimado de 480 artículos comprendidos dentro de un solo documento, en formato PdF, con vínculos a artículos, audio y video grabaciones y documentos importantes publicados en estos 10 años. (Descargar documento aquí).
Nos complace compartirles algunos mensajes de agradecimiento de nuestros subscriptores:
Mensaje: Sr. Alfio Piva Mesén. Ex primer Vicepresidente de Costa Rica. Periodo 2010-2014.
Mensaje: Sra. Catalina Núñez Álvarez. Ecosistema Emprendedor de Costa Rica. ITEC.
Mensaje: Sr. Ronald Saborío. Entonces Embajador de Costa Rica en Suiza.


POR VELIA GOVAERE - 22 de Febrero 2007
https://www.nacion.com/opinion/el-no-desnudo/2RP3ZWCOQZAKFEWWBZ6325GZQM/story/
Óscar Arias puede cambiar la mentalidad del país al acompañar el TLC con reformas.
El próximo 26 de febrero se anuncia la marcha de todos los sectores que se oponen a la ratificación legislativa del TLC entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos. ¡Qué hermoso es vivir en un país donde hombres y mujeres pueden luchar por lo que creen y manifestarse contra lo que sienten que los lastima, con completa libertad y garantizada seguridad personal!
Sería tan lindo ver una marcha llena de alegría y esperanza, con fe en la democracia. Cada sector llevaría, tal vez, en sus mantas, propuestas de políticas públicas para defenderlos de las amenazas que sienten que llegan con el tratado, demandas de apoyo para aprovechar sus oportunidades.
En una marcha así se clamaría a voces por aquellas acciones del Estado que permitan democratizar y hacer más incluyente la política comercial de Costa Rica.
No sé cómo será esa marcha, pero ojalá esté llena de demandas y propuestas porque es muy triste y muy desnudo un “No al TLC” a secas.
El ‘no’ vacío. Yo entiendo que es difícil ponerse de acuerdo en propuestas alternativas y demandas específicas que no sean la simple y llana oposición. Por eso es tan difícil resistirse a la tentación de ampliar fuerzas con el fácil expediente de reunir todas las negatividades y concentrarlas contra un solo tema. Pero eso no construye futuro.
El simple “No al TLC” es vacío, no nos dice qué país queremos; sólo apela a seguir como estamos, sin cambios, como si la Costa Rica que vivimos no necesitara reparaciones de fondo. Yo encuentro que tanto esfuerzo para decir simplemente “No al TLC” es un desperdicio.
Después de la calle, la discusión seguirá en la Asamblea Legislativa, antes de tomar una decisión final. La ciudadanía que eligió a sus diputados para defender sus intereses supongo que espera de los legisladores que sinteticen en propuestas concretas la ampliación de oportunidades de la política comercial. ¿No sería realmente el colmo que ahí nos topemos de nuevo con un desnudo “No al TLC”?
Sería un ejercicio interesante preguntar a los manifestantes o a los diputados que se oponen, cuál es la visión concreta de la Costa Rica que anhelan los que solamente dicen “No al TLC”. Tal vez en las respuestas nos encontremos que no son tan diferentes esos sueños de los de la mayoría del país que apoya la ratificación del TLC; pero eso sólo lo podríamos saber cuando el “No al TLC” se vista con colores de campesinos sin crédito, de estudiantes expulsados del sistema educativo, de microempresarias sin esperanzas de capacitación técnica.
Inclusión social. Para ser justos, debo confesar que hemos tenido por demasiados años TLC también desnudos, vacíos de contenidos de inclusión social, como si los procesos de cambio no necesitaran también de políticas complementarias.
Demasiado se ha predicado la apertura comercial como un fin en sí mismo, y se olvida que es sólo un medio para multiplicar las oportunidades de bienestar colectivo.
El TLC es como una carrera en la que tiene más posibilidad de ganar el que va más adelante, y de quedarse rezagado el que va más atrás.
Los sectores sociales potencialmente perdedores son aquellos que por su ubicación territorial, su falta de formación técnica, su poca experiencia de negocios y su carencia de habilidades pueden quedar marginados de los beneficios del TLC. Por eso mismo es ya hora de abandonar los “Sí al TLC” y los “No al TLC” desnudos del rostro humano que les dé un contenido de futuro.
El gobierno del Dr. Arias puede dar un paso importante en este cambio de mentalidad al trabajar un paquete de acciones inmediatas de acompañamiento al TLC.
Se puede estar o no de acuerdo con estas acciones, se puede pensar que es insuficiente y hasta se podría discutir si por lo menos es un paso justo en la dirección correcta: democratizar la apertura comercial.
Para responder de forma consecuente a iniciativas de acciones concretas, como esta, que abarcan prácticamente todos los ámbitos de la actividad productiva y social, no basta seguirse encerrando en la pobreza de un “no” desnudo. El “No al TLC” necesita vestirse de esperanzas.
La autora es coordinadora del OCEX y catedrática de la UNED.

POR VELIA GOVAERE - 5 de Julio 2007
https://www.nacion.com/opinion/el-no-sigue-desnudo/HDTH2LS46NGQPBFXIYLTZI5SFE/story/
El referendo no es una fotografía instantánea, hay que verlo, más bien, como mapa de ruta.
El referendo no es una fotografía instantánea. Hay que verlo, más bien, como mapa de ruta, árbol de posibles decisiones. De ahí se sigue para adelante, rectificando el pasado y abriendo el futuro o, simplemente, se cambia de árbol. ¿Quién asegura que el nuevo árbol nos dará mejores ramas?
Una opción ese día será el “no” desnudo, un simple acto aislado de ruptura, castigo social a sirios y troyanos, que afectará, pero, en sí, está separado de los acontecimientos diarios de la vida productiva de Costa Rica. El “no” es como un gesto vacío que quisiera iniciar un modelo indefinido y pasar de cero a mil la velocidad espeluznante de la incertidumbre.
Otra opción que encontrarán los costarricenses ese día será un “sí” lleno de interrogantes, miedos y esperanzas, con retos formidables en todos los órdenes de la vida social y productiva, y las agendas sociales que se derivan de los formidables desafíos del TLC.
El día siguiente del “no” será, para los mismos que lo defienden, un puro seguir como antes. ¿Y después? El diluvio tal vez, pero eso parece que a pocos les importa.
El día después del “sí” es diferente. Desde el instante de una victoria a la ratificación del TLC estarán abiertas las ramas de todos los mapas de ruta de nuestro desarrollo, con cadenas interminables de demandas colectivas, acciones públicas y privadas, frente a las oportunidades que se nos abren y a los peligros que nos acechan.
Con el “sí”, nadie podría permitirse el lujo de quedarse a ver los toros desde la barrera y todos buscaríamos cómo aprovechar las oportunidades, esquivar los peligros, estar del lado de los ganadores y llevar la democracia al rescate de quienes corren el peligro de ser sectores perdedores en el TLC.
Un acto de deserción. El “no” es un acto de simple deserción de la cancha. El futuro quedaría, a lo sumo, en manos de eventuales negociaciones, inciertas en fecha y condiciones, a cargo de funcionarios públicos.
El “sí”, en cambio, nos mete al juego y empuja a todos a una carrera frenética para atrapar el tiempo perdido. Eso hace la diferencia y, curiosamente, eso haría variar también la función de los sindicatos y sectores académicos que ahora están por el “no”, que descansarían tranquilos si su opción triunfara.
Con el “sí”, esos mismos protagonistas que ahora lo impugnan se convertirían en jugadores del partido, forzosamente obligados a enfrentar sus propias responsabilidades gremiales, sectoriales, sindicales, académicas y ciudadanas, luchando por el beneficio social y económico de sus afiliados con una agenda de demandas que humanicen los resultados del Tratado.
Y es que no todo ha estado bien en las políticas públicas de nuestra apertura comercial. Lo he escrito muchas veces. Colosales diferencias de ingreso, empobrecimiento y exclusión también están como deuda social histórica que tenemos que saldar. Si ganamos más del doble que los hermanos centroamericanos, eso no puede ocultarnos que basta caminar pocos metros en cada ciudad y, sobre todo, en el campo para encontrar condiciones de vida dolorosamente similares a las del resto de Centroamérica.
Pero solamente el “sí” tiene agenda de seguimiento social para desarrollar a plenitud la competitividad humana colectiva, absolutamente necesaria para poder triunfar dentro del TLC.
El “no” nos dejaría paralizados, conformes, simplemente esperando. ¿No es acaso curioso ver cómo se silenciaron, de repente, todas las demandas sociales en el campo de los que abogan por el “no”? Es curioso, pero no contradictorio. El “no” siempre ha estado y sigue estando desnudo.
La autora es catedrática de la UNED.
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